Las clases canarias, poco a poco,

se van a ir quedando vacías

Llega el tan ansiado fin de curso para muchos estudiantes de nuestra tierra que de manera paulatina van terminando sus ciclos. Las entregas de orlas proliferan y es bueno que estos actos se realicen, ya que es la visibilización de que un grupo de alumnos ha llegado a su meta. No a la meta final, a una de sus metas, porque continuamente tenemos que ir “reciclándonos” y actualizando los conocimientos, si pretendemos ser profesionales competentes.

Pero desgraciadamente no todos los estudiantes

consiguen su “premio”, el tan ansiado título.

Muchos son los que se van quedando en el camino en las distintas etapas educativas y a pesar de los esfuerzos de las administraciones por contrarrestarlo, esto en la mayoría de las ocasiones no se consigue. Una de las causas puede ser, aunque no la única, las peculiaridades de nuestra estructura económica que, a pesar de los ciclos expansivos, se mantiene con fuertes desequilibrios sociales.

En Canarias, vive casi un 30% de personas por debajo del umbral de la pobreza, la cuarta comunidad  autónoma después de Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha. El proyecto de investigación El paso de la escuela al trabajo de María Eugenia Cardenal de la Nuez y Aniano  Hernández Guerra de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, analiza la inserción social y profesional de los jóvenes de la Comunidad Autónoma Canaria, las características generales del tránsito de los estudios al trabajo, y se contrastan los  itinerarios desarrollados según el abandono o la finalización de los estudios y el sexo.

Este estudio nos aporta algunos datos escalofriantes que nos tienen que llevar a una reflexión educativa en todos los ámbitos, desde la enseñanza infantil y primaria hasta la propia universitaria. Según los datos de la investigación, de todos los jóvenes canarios activos, el 37% abandonó la formación reglada sin obtener titulación, en cifras absolutas, 125.984 jóvenes.

La mayoría de los abandonos se producen en las primeras etapas, Primaria y Secundaria, siendo los chicos y las chicas en igual número, aunque a cursos más superiores, los chicos son los que más abandonan.

El nivel social sí que importa en estos casos ya que  según esta investigación el 46% de los que abandonaron tienen al padre ocupado como trabajador manual, mientras que en el caso de los titulados, los padres trabajadores manuales representan  el 31%.

El contraste lo aportan datos como que el 90% de los padres profesionales o el 100% de los padres directivos tienen hijos titulados. Está claro que a un nivel más bajo social y profesional, el nivel de abandono aumenta, pero este estudio aporta un dato muy curioso pero no menos interesante y es la importancia del nivel educativo de las madres, ya que de la muestra un 83% de los casos de jóvenes que abandonaron tempranamente sus madres no superaban los estudios primarios.

Como contraste el dato del 73% de las  madres universitarias estudiadas, sus hijos no abandonaron los estudios. Por ello, y según estos estudios, los alumnos con menos probabilidades de abandono escolar se da entre familias de medio-alto nivel adquisitivo-social y sobre todo con la madre con estudios universitarios.

Programa Impulsa

En esta línea, para el próximo curso, se va a implementar en las primeras etapas de los centros públicos de Canarias el Programa Impulsa, para el desarrollo de las habilidades y destrezas para la adquisición de las competencias en comunicación lingüística y matemática del alumnado de Educación Infantil y del primer y segundo curso de la Educación Primaria ya que según apunta la resolución las condiciones sociales y económicas de la Comunidad Autónoma de Canarias obligan al desarrollo de acciones positivas que contribuyan a superar los efectos negativos de la desigualdad sobre los resultados educativos.

Este programa se concibe con el objetivo de mejorar los recursos humanos y formativos de los centros, con la finalidad de favorecer la igualdad de oportunidades y de prevenir los posibles efectos en el aprendizaje que la situación de partida de entornos desfavorecidos ejercen, tanto en el desarrollo personal como en el rendimiento del alumnado.

Obviamente en esta primera etapa de implementación no pueden estar todos los centros canarios, es por ello que, para la designación de los mismos, se han priorizado criterios como la ubicación en zonas con bajo índice socioeconómico y cultural (ISEC), la diversidad intercultural, el número de alumnado de Necesidades Específicas de Apoyo Educativo en Educación Infantil y en los niveles de 1.º y 2.º de Educación Primaria, el rendimiento del alumnado en 1.º y 2.º de Educación Primaria, los resultados de las pruebas diagnósticas de 3.º de Educación Primaria, el número de alumnado del curso 2016-2017 y la previsión de alumnado para el curso 2017-2018 en Educación Infantil y en los dos primeros cursos de Educación Primaria.

Lo que está claro que las medidas para prevenir el abandono escolar y de atención a la diversidad  hay que acometerlas de abajo hacia arriba, ya que tanto la Educación Infantil como los primeros niveles de la Educación Primaria tienen una gran importancia no solo en el desarrollo integral de la persona sino que sientan las bases para que el éxito escolar sea más alto.

Bienvenido sea el Programa Impulsa y todos aquellos programas que sirvan para prevenir el abandono y aumentar el éxito escolar.