Cuando hablamos de inclusividad en temas relacionados con la #educación, parece que nos referimos a alumnado con alguna discapacidad, pero la inclusividad debe ir más allá de eso.

La UNESCO define la Educación Inclusiva como el ‘proceso de identificar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, y reduciendo la exclusión en la educación’.

La Educación Inclusiva es entendida por la UNESCO como la ‘educación pensada en el individuo’, con sus problemas y su situación personal, social, a pesar de que el alumnado esté agrupado por edades o situaciones personales (aulas penitenciarias, hospitalarias, escuelas de adultos, etc.).

No hay una persona igual a otra, independientemente de su edad, con sus necesidades e inquietudes, con sus talentos y con su problemática. Los grupos-clase no deberían tener una formación «encorsetada», igual unos a otros, con los mismos objetivos comunes, pero pensando en cada persona de manera individual.

Teniendo claro el concepto de inclusividad, por otro lado, habría que tener en cuenta el concepto de competencia comunicativa, y me gusta una definición que hacen Zabala y Arnau, 2007, como la ‘capacidad de escuchar, hacer preguntas, expresar conceptos e ideas de forma efectiva’, exponer aspectos positivos, la ‘habilidad de saber cuándo y a quién preguntar para llevar adelante un propósito’.

LA RADIO

Competencia comunicativa e inclusividad

Competencia comunicativa e inclusividad, qué difícil y qué fácil a la vez. Meterlo en un cóctel y llevarlo al aula es el empeño que tenemos muchos docentes y a veces no encontramos las herramientas adecuadas para conseguirlo.

La radio es una herramienta que reúne estos dos «condimentos» y puede llegar a ser un recurso fantástico para implementar nuevas maneras de educar al alumnado, no solo al que tiene discapacidad, que también, a pesar de la resistencia de docentes que les cuesta salir de su zona de confort y realizar un cambio metodológico real. Todo ello mejorando la competencia comunicativa desde un punto de vista inclusivo.

Muchos son los centros educativos que tratan de dar respuesta a su alumnado, cada vez más diverso, pero careciendo de herramientas creativas y motivadoras que puedan «arraigar» el aprendizaje y éste sea significativo para el alumnado.

Y la radio aquí tiene mucho que decir en la escuela, independientemente del entorno en donde esté, ya que, en primer lugar, ayuda a que el alumnado tenga una visión del producto final que  espera construir, creando un contexto y una razón para aprender, se formulan preguntas, buscan respuestas y llegan a conclusiones que les lleven a construir algo nuevo: un producto radiofónico.

Implica un proceso continuo de evaluación y reflexión. Además, implica una audiencia, ya que con la radio presentan su proyecto a otras personas dentro y fuera del aula aumentando la motivación del alumnado por tener público y desarrollarse en un entorno real.

Un ejemplo claro son los Aulas Penitenciarias del salto del Negro en Las Palmas de GC, que, buscando herramientas para favorecer el aprendizaje, la motivación de los alumnos internos y aumentar la implicación, han introducido la radio en sus aulas, y logran transmitir a la sociedad que es posible estudiar, trabajar de otro modo, sobre todo con personas que por circunstancias de la vida se encuentran faltas de libertad.

El profesorado de las Aulas Penitenciarias ha recibido formación en radio escolar y algunos de sus alumnos utilizan ya la radio como herramienta que informa, entretiene y forma, no solo a ellos sino al resto de internos cuando se les escucha.

AULAS PENITENCIARIAS

Las Aulas Penitenciarias tuvieron la oportunidad de estar presentes en el 2º Encuentro de Radios escolares de Canarias, De Palique19, y demostraron que es posible la inclusión de estas personas si el Estado destina las herramientas necesarias para ello; y, sobre todo, si realmente se cree en que estas personas –muchos de ellos al menos, son útiles para la sociedad y no un elemento más que no aporta nada a la misma–.

En De palique, tuvieron la oportunidad de demostrar su aprendizaje en cuanto a la mejora de la competencia comunicativa y pudieron estar presentes en un espacio educativo abierto, aprendiendo y demostrando a la sociedad en general que la inclusividad es posible, y que es tarea de todos y todas el poder contribuir a que esto se pueda conseguir.

La experiencia de estas diez personas faltas de libertad a buen seguro que no se les va a olvidar nunca, y el haber tenido la oportunidad de salir de los muros de la prisión para realizar esta experiencia nos demuestra que la radio es una herramienta inclusiva con multitud de posibilidades.