‘El coeficiente intelectual determina lo que sabe una persona, pero la inteligencia emocional determina lo que hará’.

Conciencia emocional, regulación emocional, habilidades socio emocionales, competencias emocionales, autocontrol emocional… ¿te suenan estos conceptos? Pues lo cierto es que de gran parte de ellos depende que muestra vida sea una amenaza, una oportunidad o un desafío.

¿Por dónde empezamos?

Por ellas… Las EMOCIONES… información auténtica de quiénes somos, el motor que mueve nuestro mundo y las responsables de nuestra cuenta de resultados personal, de un balance mediocre o estar en los primeros puestos de tu propio bienestar. Nos comportamos en base a cómo nos sentimos, y de ahí al resultado. No es especulación, el truco es que son nuestro mejor aliado, poderosas protagonistas de lo que se cuece en nuestro cerebro.

Las emociones son parte de nuestra inteligencia, pequeños tesoros a lo grande que guían nuestras decisiones, DEBEN FORMAR PARTE de nuestra educación para ser personas, organizaciones y sociedades emocionalmente inteligentes.

Dar VALOR a la educación emocional

supone el cambio de paradigma que necesitamos

La INTELIGENCIA EMOCIONAL es una capacidad de respuesta.

Experimentar, proponer y dibujar nuevas:

Posibilidades

Enfoques

Miradas

Maneras de hacer lo mismo

Hablamos de habilidades y competencias que como tales son el resultado de un proceso de aprendizaje. Nadie nace dominándolas, sino que se tienen que aprender. SE PUEDEN ADQUIRIR Y PERFECCIONAR, y está claro que FUNCIONAN: motivación, decisión, reacción; trabajamos mejor, nos sentimos mejor, nos relacionamos mejor.

Lo que me gustaría es invitaros, invitaros a algo verdaderamente valioso para nuestra sociedad presente y futura. Animaros a descubrir y aprovechar esas habilidades socio-emocionales, independientemente de si tenéis 7, 12, 28, 45 o 70 años.

La posibilidad es el principio

No hablo sólo de curiosear, es la manera en que el mundo funciona. La inteligencia que necesitamos empieza por dar VALOR a lo que de verdad importa.

Ventajas de ser emocionalmente inteligente:

1

Comprender y aprovechar ‘éso’ que une nuestros pensamientos, sentimientos, estado corporal y mental, palabras y acciones.

2

Ser aprendices de por vida, crecer constantemente, evolucionar, estar abiertos a nuevas ideas y dispuestos a aprender de los demás.

3

Mayor capacidad de comunicación. Controlar nuestras emociones nos permite empatizar con las personas y regular mejor nuestros estados de humor.

4

Paz interior. Liderar nuestras emociones y canalizarlas. Permanecer equilibrados y positivos en momentos críticos.

5

Tolerancia a la frustración y mayor resiliencia. Reencuadrar las situaciones, buscar su lado positivo y aprender de ellas.

6

Mayor capacidad de motivación. Dar soluciones originales y asertivas a los problemas, comprendiendo los puntos de vista de los demás.

7

Descubrir maneras de hacer la vida más divertida, feliz e interesante.

La EDUCACIÓN EMOCIONAL cambia la forma en que vemos el mundo y cómo interpretamos las acciones de los demás.

La realidad es la misma pero no todos la vemos igual.. de nuevo cómo miramos el mundo tiene truco.. y es que cuando eliges el lenguaje de las emociones la recompensa viene incluída.. siempre.

Estoy convencida de que debemos potenciar esa INTELIGENCIA SOCIAL y EMOCIONAL en esta sociedad. Generar solidaridad, respeto, perseverancia, mentes creativas, espíritu crítico.. personas flexibles, capaces y colaborativas, dispuestas a movilizarse por esos VALORES para poner en valor su TALENTO. Ese es el camino. La educación emocional es una oportunidad y una necesidad. De estas palabras a la realidad sólo hay un paso. 

Necesitamos personas VALIENTES, con una mentalidad de aprendizaje, que lleven bajo el brazo su cuaderno de bitácora emocional, con compromiso, esfuerzo por mejorar, con valores y una actitud positiva ante la vida, que sepan valorar y aceptar lo que se tiene, apreciar lo simple, disfrutar de lo que hacemos, y también encajar las dificultades y aprender de ellas para avanzar.

Así que aquí queda esta propuesta. Somos grandes. Sentir, entender, controlar y aprovecharlo nos hace más fuertes, y la educación emocional es el punto de partida. Un aprendizaje de vida que sin duda suma en nuestra cuenta de resultados.

¡El mundo necesita Valientes!

«Si no controlas tus habilidades emocionales, si no tienes conciencia de ti mismo, si no eres capaz de controlar tus emociones estresantes, si no puedes tener empatía y relaciones efectivas, entonces no importa lo inteligente que seas, no vas a llegar muy lejos».

D. Goleman

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El valor de las personas es independiente de sus notas. Menos etiquetas académicas y más valor a las ​emociones..​. por éso apuesto por ellas​, y por la metodología de mi pequeña fábrica, que permite el mejor aprendizaje haciendo a los niños responsables de su proyecto, utilizando el juego y trabajando la inteligencia emocional, el carácter emprendedor, la creatividad y el pensamiento crítico. Ecléctica en inquietudes, formación y experiencia, creo que respeto, esfuerzo, sentido del humor y agradecimiento son la mejor combinación. ​Mi filosofía de vida: Genera cambios, no excusas. Deja tu marca y agradece lo que tienes.Viaja. Respeta. Sé optimista. Lucha. Escucha. Ama. Lee. Ríe. Ríe más. Aprende. Go! Make something!!