¿CUÁNTO HA CAMBIADO EL MUNDO?

…Los currículos escolares

que aún se arrastran en el XXI

En Roubaix, pequeña ciudad sede del primer socialismo francés, unos alumnos del liceo, entre quince y dieciséis años, de todas las procedencias, representan una obra de teatro basada en un libro del historiador Serge Gruzinski, El Águila y el Dragón. A la representación asiste el propio autor y eso le inspira el libro que presento aquí.

El historiador se preocupa por el tipo de historia que se enseña a los jóvenes y por si nos hemos dado cuenta de cuánto ha cambiado el mundo desde que Jules Férry diseñó en el siglo XIX los currículos escolares que aún se arrastran en el XXI.

De la lectura extraigo algunas satisfacciones personales. Coincido con Gruzinski (aunque mi ego prefiere pensar que él coincide conmigo) en que la Historia es tanto cuestión de texto como de imagen y, por eso, no duda en aplaudir la utilización  del documental, el cine y el teatro en la reconstrucción. Porque, al fin y al cabo, la historia real no la tendremos nunca y sólo poseemos la visión que nos da lo poco que podemos avistar de ella. Yo pienso que lo principal de la historia muere con el cerebro de sus protagonistas y que nunca podremos hacer más que deducir lo que pensaban o sentían cuando firmaban un documento o daban un texto a la imprenta.

PROYECTO DE HUMANIDAD

Gruzinski es un estudioso de las interacciones interoceánicas y también coincido con él en que el currículo debería ser más «inter». Si en el siglo XIX la historia servía a un proyecto de estado nacional, en el XXI creo que debería servir a un proyecto de Humanidad.

Por eso, tal vez, debieran reformularse los currículos, primero para contemplar a todos los seres humanos, pudiendo apartar a un lado (no eliminar) a los que lucharon por proyectos nacionales antiguos. ¿Qué nos da eso? Pues literaturas más globales o más comparadas, con sus antologías ad hoc.

Personalidades más interdisciplinares del tipo Montaigne, Urdaneta, Grocio o Edward Said. Concepciones artísticas plurales. Y, sobre todo, una concepción de la historia de todos los seres humanos en el mundo. Lo que daría una historia más geográfica, más antropológica, más ética, más sociológica. Una historia de relaciones e intercambios. Una historia de visiones del mundo (¿por qué la Era Axial no tiene un lugar relevante en los currículos?).

Una historia de toda la Humanidad, que no quiere decir una Historia de Occidente como guía, seguida de una Historia de Asia, África y América como apéndices.

Cómo se ha movido y cómo ha aprendido el ser humano a través de los ecosistemas. Y admitiendo que Europa es casi la única que ha diseñado la modernidad mundial (algo se nos pegó por el camino), ver qué interacciones y qué participaciones pueden llevarnos a una humanidad cooperante sin erradicar esa chispa que nos proporciona una competencia razonable y humanizante.

HISTORIA GLOBAL

El libro que inspiró a los maestros que, a su vez, inspiraron al historiador a escribir éste que presento, compara dos hechos históricos contemporáneos. Los españoles entraron en contacto con la federación azteca por 1520. Los portugueses llegaron a China en 1512. En el fondo ambos llevaban pretensión de conquista.

Los españoles pasaron por encima a los aztecas.

Los portugueses, en un escenario más denso, fueron masacrados.

Los chinos les dieron largas y los fueron eliminando. Pero no consiguieron quitárselos de encima del todo.

Hay mucha vivencia y mucho sentimiento que analizar en todo eso para jóvenes actores.

Los muchachos de una población hoy marginada en Francia que estuvo muy integrada en el pasado encuentran sentido en apropiarse de una historia global y los adultos les hacen caso. No es un libro largo y es de historiador, por lo que los maestros tendremos mucho que enseñar a Gruzinski y sus colegas. Yo me pondría.