La verdadera felicidad y alegría que nos transforma

¿Qué es? ¿Dónde la encontramos?

«Amor significa colocar la propia felicidad en la felicidad de los otros»

Pierre Teilhard de Chardin

UN ALTO EN EL CAMINO

Hace unos días, hablaba con una buena amiga mía, sobre la difusión del positivismo, sobre el tener una actitud positiva. Nos centramos en lecturas, vivencias que los dos teníamos, de un modo u otro, los dos concebíamos que la positividad, al igual que el sentimiento de estar positivos, por muchos factores externos negativos, es –en su fin– algo que nos ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva.

Ninguno de los dos somos psicólogos ni coachers, los dos con grandes experiencias y sentimientos en nuestras espaldas, los dos hemos leído hasta artículos donde se proclama que basta ya con la positividad, pero realmente, si estamos cansados de ver cada día en las noticias, en los medios noticias tergiversadas, sacadas de contexto, sensacionalistas, captamos lo peor de todo ser humano.

Esto me llevó a hacer un alto en camino, para a pensar, mirar hacia atrás, mirar dónde estoy, y mirar que podemos hacer nosotros para poner de nuevo ese 1% que siempre puede ayudarnos a cada uno de nosotros.

Muchos de nosotros, empezamos las vacaciones en breve o ya lo estamos, no es mi caso, aún me quedan unos meses, pero pienso en ellas como todo mortal en la tierra, por ello, en estas épocas, es como el fin de de año, todo son buenos propósitos, es por ello que quiero hacer una reflexión, un pensamiento.

CASA DÍA, SIN MIEDO 

La felicidad, si nos paramos a reflexionar, es momentánea, nace de hacer, lograr y adquirir. Es lo que nos quieren vender en los anuncios, y es lo que la mayoría de nosotros por desgracia hemos sido socializados a querer. Es el billete sencillo, el viaje rápido a un placer temporal. Es la manzana envenenada que nunca nos llevará a un lugar donde la satisfacción sea sostenible, pero por el camino del jardín del deseo sin cumplir. Cuanto más consumimos alegrías momentáneas, más queremos, a medida que avanzamos, ansiamos la próxima solución rápida en obtener la satisfacción.

La Alegría nos transforma, por otro lado, no puede ser aprendida, ni comprada, ni vendida o adquirida. No está de moda, o no es una obligación. Alegría transformacional es la esencia de todo lo que somos y todo lo que nunca podremos ser, pensamientos contradictorios, pensamientos íntimos, pensamientos llenos de sensación, sensaciones positivas. Es amor. Es eterno y nos permite vivir cada momento, cada día sin miedo.

No la encontramos en nuestra la soledad, la autocompasión o consuelo. Nos la encontramos cuando damos y compartimos para llegar a otra persona, nos la encontramos en la recuperación de los valores que realmente nos importan. Nos la encontramos cuando vivimos en nuestra verdad. Verdad que se encuentra no en lo que tomamos, pero si en lo que compartimos.

La felicidad, la alegría que nos transforma, con la que nos encontramos es en lo que contribuimos; en saber que somos y estamos todos a una. Juntos podemos, sentimos que contribuimos en el crecimiento, en prosperar y florecer a todas las personas que nos rodean, a nuestros seres queridos. Pero si nos dividimos caeremos.

SOMOS EL MILAGRO

Esta semana, os reto a «dejarnos ir» sobre lo que nosotros pensamos, sobre lo que queremos y paremos a reflexionar sobre lo que realmente necesitamos. Os reto a que lancemos el miedo hacía al viento y abracemos el amor, al hacerlo, para empezar, cada día pidamos que lo que no consigamos a día de hoy, que lo aprendamos, para compartir y contribuir. Nuestra mayor esperanza, nuestro mayor poder reside en nuestro interior. Soñamos, creamos, actuamos y logramosSomos el Milagro.

«Todo cuanto puede hacer un hombre, ciertamente, es dar

su afecto a un solo ser o a algunos contados seres humanes»

Pierre Teilhard de Chardin

Mientras que muchos de nosotros estamos ganando más o menos dinero que antes, muchos de nosotros estamos en constantes desafíos por un malestar persistente, un anhelo de satisfacción personal y la conexión emocional que de alguna manera se nos escapa. Terminamos nuestro día de trabajo cansado y agotado.

Anhelamos la energía, la pasión para hacer frente a lo que realmente queremos y necesitamos. Anhelamos a las personas más amables, más vida “humana”, situaciones más suaves y sin embargo nos empujamos hacia adelante y hacia adelante, dejando de lado una voz interior que anhela desesperadamente que seamos escuchados porque estamos atrapados en la Tierra “de la falta”.

La tierra de la falta es el lugar de la desconexión social y emocional. Es el espacio de la cabeza y el corazón de las personas que tienen buenas educaciones, bonitos trabajos y casas bonitas. Las personas que han trabajado duro, jugaron duro, y siguió todas las reglas en el juego de salir adelante.

Han estado, improvisando y hecho su camino en la jungla de la vida para alcanzar un buen lugar en la cadena alimentaria, social y económica. Aunque su aspecto exterior habla en voz alta por todo lo que tienen, sus ojos reflejan todo lo que no tienen.

Cada día nos puede librar un individuo y una batalla colectiva para salir de la Tierra de la falta. Tenemos la voluntad y el poder de reclamar nuestro propósito, pasión y alegría. Difícil de conseguir más allá de la Tierra de la falta… nos apuesta! Duro, pero lejos de ser imposible.

Podemos seguir adelante, hacia arriba y hacia adelante al recordar las tres lecciones pequeñas y sin embargo grandes que podemos aprender de la naturaleza. Tres hechos de la naturaleza que nos puede inspirar a dejar ir de la negatividad, dedican una nueva y mejor uno mismo, ser el milagro que queremos ver.

El abejorro- es un insecto que desafía las leyes de la aerodinámica de volar. Decidimos irnos más allá de la Tierra de la falta. Imaginémonos si nosotros fuéramos simplemente este abejorro ¿no podemos fallar? ¿Qué haríamos? ¿A dónde iríamos?

La oruga alcanza la madurez por el derramamiento de la piel que ya no encaja. Podemos transformar nuestras vidas todos los días, todos los sentidos será decidir arrojar los hábitos, creencias y relaciones que no hablan a nuestros valores y propósitos verdaderos.

La mariposa que bate sus alas en Tokio está reconocida científicamente para tener un impacto en los patrones climáticos en todo el mundo. Decidimos hacer un pequeño paso para tener un impacto positivo, para hacer una diferencia positiva en la vida de otra persona. Sepamos que en la adopción de este pequeño paso que vamos a tomar va a ser un gran paso para crear el cambio que queremos ver.

QUERER VOLAR

Vivamos el milagro, dónde cada uno es una oruga que en su debido tiempo se convierte en un caparazón para salir volando como si de una mariposa fuera, o ese abejorro que lucha sin piedad para lograr por propia naturaleza el mero hecho de querer volar, desafiando toda ley aerodinámica.

¿Tanto nos cuesta contagiar una sonrisa, el decir un gracias, el efectuar una acción de gratitud hacia los demás, tanto nos cuesta, mostrarle a alguien de nuestro alrededor que sentimos enormemente esa energía que nos impulsa a todos hacía aportar ese 1% de ayudar a los demás? Si nosotros producimos energía de felicidad hacía los demás, estos se contagian y contagian a los demás como de si de un tsunami se tratara. Expresa tu corazón.

«No hay que esperar que los demás hagan.

Hay que hacerlo uno mismo»

Juan Manuel Fangio

Compartir
POST ANTERIORDOS MIL AÑOS DE POESÍA
SIGUIENTE POSTDOCENTES EMERGENTES PARA PEDAGOGÍAS EMERGENTES, GRACIAS
Transmisor de confianza, honestidad y transparencia hacia el proveedor-cliente interno y externo, con habilidad para win to win, B2B, experiencia en el campo de responsable y dirección en Compras, Supply Chain MRO, S&OP contratación Servicios Generales. Máster en Marketing, distribución y consumo (Marketing y logística) por la UB. Graduado en Ciencias Empresariales con Comercio Exterior ( Graduado en Empresa Internacional) por la UB.