Como nos demostraron N. Christakis y J. H. Fowler en “Conectados: el sorprendente poder de las redes sociales y cómo nos afectan”, una nueva ciencia de las redes sociales está explicando y redimensionando problemas clásicos de la psicología y sociología. La idea principal sería la siguiente: comprender la estructura de una red social, sus componentes y vínculos, la posición de cada individuo dentro de ella, son factores que pueden ayudar a explicar fenómenos tan diversos como la obesidad, el suicidio y, sí, también la felicidad…

¿Qué es una clase si no una red social muy intensa y llena de vínculos estrechos e influenciables? ¿Qué es un colegio o instituto si no otra red social de mayor dimensión, con componentes y características propias? Esta nueva ciencia de las redes sociales nos puede explicar el éxito y fracaso escolar de forma novedosa.

Adelantemos alguna pregunta: ¿no será la estructura y vínculos( entre alumnos, alumnos y profesores, familias y centro) de cada red social (instituto, clase), un factor determinante de lo que queremos explicar mediante otros factores? Creemos que sí, y también esa respuesta nos puede dar solucioneslas redes sociales se pueden moldear. Hay formas novedosas de combatir el fracaso y la desmotivación, conozcamos qué red social formamos es una primera respuesta.