SUMAR HUMANIDAD

El valor de cada alumno como persona es lo que persigue una educación que se precie como tal, es la posibilidad de sumar humanidad a esta humanidad que camina siempre por la cornisa. La diversidad en la escuela es entre todos, pero muchas veces se plantea como problema y no como la oportunidad de humanizarnos para crecer y entendernos. Ahora bien…

¿Somos diversos pedagógicamente?

¿Los gobiernos trabajan más allá del discurso para entendernos que somos diversos?

¿Los que piensan la educación como política de estado piensan que las aulas está compuesto por alumnos diversos?

Cada uno de nuestros alumnos es un desafío diario en nuestras aulas.  El aula es la representación de un mundo a escala mínima en el que convergemos: él, su contexto y nosotros, los docentes; entonces, ¿por qué quitarle esa ‘riqueza’ que traen de ser ellos mismos? ¿Por qué no ponernos a aprender de esa riqueza?

Recuerdo que nadie tiene el monopolio del conocimiento. Esa concepción de la educación no está vigente en el siglo XXI –no debiéramos de estar al amparo de los colonizadores de mentes, como durante el esplendor del positivismo, ¿o lo estamos?–; por lo tanto, los adultos no debemos adiestrar; los docentes no debemos adoctrinar y ni los padres domesticar. La escuela es un lugar en el que se aprende a vivir juntos y ello supone saberes específicos y vínculos con los otros, pero para un mundo real no ideal.

El reto más grande de los tiempos actuales es que el sistema educativo debe contener una verdadera política en la diversidad y, para ello, necesita practicar con acciones concretas. En esta práctica está el verdadero respeto a la dignidad humana; así es como empezamos a reconocer y a aceptar las diferencias entre los seres humanos –puesto que generamos tolerancia–. Sin embargo, si los discursos pedagógicos curriculares se escriben desde un modelo de currículo único, homogéneo y magistral, la diversidad queda en un cuento ciego, sordo y mudo porque nuestros alumnos se ven abocados a un aprendizaje en la adversidad, ya que se les presenta un modelo en el que se divorcia la realidad del aula y el mundo ideal del papel escrito.

Debemos de tratar de acentuar los procesos de interacción en el aula, para hacer posible una educación de calidad para todos, pero recordemos que la integración no es en absoluto una novedad.

DIVERSOS PEDAGÓGICAMENTE

Las personas no nacemos de una cadena de montaje –aún– ni venimos programadas de serie; cada uno de nosotros no es una suma de diferentes piezas de una máquina, somos humanos; ergo, los sistemas educativos son los que tienen que ser diversos pedagógicamente.

¿Estamos preparados para lo diverso en nuestra aulas?

¿Hay segregación en las aulas provocadas por los sistemas educativos?

¿Esto genera bullying ante lo que no conozco?

La diversidad en el aula respira y siente el cambio social porque nuestras aulas son activas, son vivas y representa a la sociedad.

El enfoque inclusivo en el aula se basa en la valoración de la diversidad. La diversidad se contempla como un elemento enriquecedor del proceso enseñanza-aprendizaje. Con esto se verá «motorizado» el desarrollo humano: a más «variedad áulica» más rico será ese aprendizaje.

La diversidad incluye

Con  aulas «diversas», hay una  abundancia de oportunidades para que el alumnado pueda interactuar con sus iguales, generando consensos y disensos, para pensar juntos, dialogar, cooperar, sentir, crecer y educarse con las emociones; divertirse , apoyarse mutuamente –cuando no les salen las cosas–, trabajar cooperativa y colaborativamente, en pequeños grupos o con todos sus compañeros. ¿Por qué? Simple: vivimos en sociedad y la vida se hace en sociedad. No formamos a alumnos ermitaños; porque, si hacemos eso, es señal de que algo no anda bien, algo no hacemos bien.

Una escuela que atienda a las particularidades individuales de sus alumnos con el fin de poder satisfacer sus necesidades educativas es, en general, el ideal del nuevo paradigma educativo en este siglo XXI. Más conectados, pero más incomunicados y con estas ideas volveríamos a los principios de la educación. De esta manera, ha ocurrido que, tradicionalmente, la escuela ha estado ‘cerrada’ a la diversidad, como si todos los que hemos asistido a la escuela, fuéramos iguales.

Cada ser humano es diferente y, por lo tanto, la palabra clave para valorar esta riqueza es es educación. La diversidad en el aula es una cuestión real y positiva. La diversidad es una característica intrínseca de los grupos humanos, ya que cada persona tiene un modo especial de pensar, de sentir y de actuar.

Por todo lo anterior, hemos de apostar por estimular la igualdad y equidad de géneros y por borrar esos estereotipos que provocan que estén presentes –de una forma harto dañina– los prejuicios.

Innumerables son los sistemas educativos que están basados en un modelo de educación homogénea, cuando hoy la sociedad globalizada se caracteriza, cada vez más, por su diversidad. Con todo, educar en un aula diversa es un gran reto, sin embargo, no es imposible: implica un cambio de paradigma que humaniza a la educación, si conseguimos este cambio, cambiaremos todos.

«Me es muy difícil entender la naturaleza de todas las cosas, es natural ser diferente, esta diferencia nos hace únicos ante los demás… entonces ¿por qué me señalas como diferente a ti?; ¿acaso no somos distintos y por lo tanto en esencia lo mismo?».

Declaración de Salamanca, UNESCO, 1994

Compartir
POST ANTERIORCÓMO APOYAR A LOS MÁS CAPACES
SIGUIENTE POSTLO MUCHO QUE VALE UN MOMENTO…
Profesora de Historia especializada en Nuevas Tecnologías. Declarada personalidad Destacada de la Educación por el Concejo Deliberante de la Ciudad de La Plata, Argentina. Profesora en la Secundaria de los Colegios Nuestra Señora de Lourdes y San Cayetano de la Ciudad de La Plata. Argentina. Autora del Sitio y Revista Educativo El Arcón de Clío www.elarcondeclio.com.ar. Autora de los Manuales para docentes de Construcción de Ciudadanía de la Editorial Alfaomega. Ganadora de VI Premios UBA (Universidad Nacional de Buenos Aires) a la divulgación de Contenidos Educativos. Distinguida por el Diario Clarín, Argentina entre los 13 docentes del año 2013 de Argentina. Empoderamiento Femenino y Educativo de Invery Crea España. Editores de Santillana Argentina y España."La educación como meta desde las aulas".