Un sistema educativo se desarrolla dentro de una mentalidad social que condiciona a todos sus protagonistas: alumnos, padres, profesores y administración. Esa mentalidad en nuestro país ha fracasado. Además de una burbuja inmobiliaria padecemos una burbuja educativa: esa idea de que la educación no implica orden, esfuerzo y disciplina. Una burbuja que nos ha llevado donde estamos.
El milagro japonés no es milagro, es un conjunto de variables económicas, culturales y sociales. El respeto y la disciplina no son negociables en la mentalidad japonesa: una sociedad donde el orden está enfocado a un perfeccionismo en todo aquello que hacen o adoptan. Para un japonés el dilema no es hacer o no hacer algo, es hacerlo bien o hacerlo perfecto. Obligación en japonés tiene más acepciones que en ninguna otra lengua, leo en un reportaje sobre la cultura japonesa. Lo sabemos: España no es Japón, somos un país latino, una geografía y un clima diferentes.
El relativismo es una buena excusa para que todo siga igual. Les propongo dos preguntas, ¿cuál es el nivel de ruido de nuestras aulas e institutos? ¿por qué palabras como disciplina y orden, nos llevan a prejuicios y estereotipos inmediatos?El orden y la disciplina nos son de derechas o izquierdas, son presupuestos y objetivos educativos. Aquí nuestros dilemas nos delatan: me apetece o no  me apetece hacerlo.
  • Jonatan Sánchez

    ¿Y cómo piensa usted que se podrían inculcar estos valores en la sociedad española?

    • Mariló R. del Alisal

      Creo que no es todo ni tan desastroso ni tan idílico. Pasé casi diez años en Japón estudiando, investigando y como docente de español. Estoy de acuerdo con el resto en cuanto a que allá priman muchísimo más valores como disciplina, respeto mutuo, efectividad y búsqueda de la excelencia, pasando por la supresión del ego ante el grupo. Es por eso que, a veces, puede surgir un conflicto más o menos soterrado por esa supresión de las manifestaciones y los intereses individuales en pro de lo comunitario, pero no cabe duda de que, en la sociedad, los resultados son inequívocamente mejores y eso redunda en la prosperidad del país y, también, en que su población pueda tener asegurado mayor bienestar global.
      Ahora bien, no todos los valores se han perdido en España, tengo ante mí cada día a jóvenes de esa nacionalidad que estudian y trabajan con entusiasmo y dedicación, y están dispuestos a acatar normas y a respetar a los demás en el grupo. Algunos, estudian japonés con el esfuerzo y la disciplina que ello exige. Eso es educación.
      Creo que en España se depende más de la educación que se haya recibido en determinada casa y, luego, sí, en determinada escuela o con determinados docentes, que en Japón, donde existe un sistema en el que todo discurre por unos cauces similares, tanto en el seno de la familia como en el sistema escolar, con menos opción a la iniciativa particular de cada uno.
      Por eso, apunto a que lo importante sería educar. Hay que educar no solamente a los niños, sino a sus familias, a sus educadores, a los mayores, valga la redundancia.
      En la actualidad, los medios de comunicación son una buena vía para hacer campañas, programas, reportajes en los que se inculque educación, modales y ética a las personas, lo mismo que se hace con las campañas de prevención de drogas/tabaquismo, velocidad excesiva etc. Como alguien de vosotros ha comentado antes, parece que “está de moda” hacer un uso pobre y zafio del lenguaje, presumir de nihilismo, “pasar” de todo… Habría que mostrar otras opciones e incorporar dentro del sistema educativo, además de conocimientos, fórmulas y fechas, el respeto mutuo, la disciplina, el aprendizaje a mantenerse en silencio en determinadas situaciones, el control del tono de voz y el uso del lenguaje, entre otros (previamente, tanto tutores como educadores tendrían que dar ejemplo).
      Si todo eso pudiera hacerse y se pusiese en práctica, creo que España sería un país con calidad de vida y de personas, y los japoneses ya no solamente admirarían nuestra alegría, nuestro optimismo, nuestra buena disponibilidad y capacidad de reacción ante lo inesperado (¡estamos tan bien entrenados en esto!); al mismo tiempo, comprobarían que no es un riesgo emprender negocios, ni inseguro fijar una cita con españoles, ni un bochorno que se comprometan por nosotros a que hagamos entrega de un trabajo en fecha determinada, ni se sintieran intimidados porque, a pesar de saber bien español, fueran incapaces de meter baza en una conversación en un grupo de españoles porque estos se quitan a voces la palabra unos a otros, sin dejar un respiro para que, alguien ajeno a esa práctica, tenga oportunidad de expresar su opinión.

  • Misael M. Tomaz

    Estimados aqui va un comentario….que ciertamente no pretende representar una idea acabada, realmente no creo que exista algo tan bueno que no pueda ser mejorado, así como tampoco creo que en el campo de las ideas o de nuestra búsqueda todo sea tan obscuro, que nos impida ver la claridad y viceversa. Las culturas orientales siempre han privilegiado los deberes por sobre los derechos. Ello creo con lleva a promover lo social ( deber ) por sobre lo particular o personal ( derechos ) y así es como se puede entender como los adultos mayores y los ancianos son respetados, admitidos, aceptados e integrados, a diferencia de nuestra cultura occidental donde historicamente se nos enseña , ya desde nuestras propias casas, a cantar y a ser ranas, donde tortuosamente repetimos un canto: por mi, para mi, según mi entender, le moi, for me ( en otras lenguas) y nos esmeramos en repetir estupidamente palabras como te amo, o je t¨aime o I love you…refiriéndonos a nuestro auto, nuestra moto, nuestra corbata, etc. o sea amamos objetos ( absurdo, no?) o…..otras veces las ranas nos expresamos argumentando que fuimos de viaje y la pasamos “bomba”, nos deseamos suerte diciendo ” mierda” “la pasamos asquerosamente bién”, etc. pero como autenticas ranas que somos y seguidores de las MODAS IMPORTADAS no tenemos idea de como se está degenerando y mal usando el lenguaje. Nos encanta hablar, hablar y hablar, sin embargo en el mundo oriental se entiende y se enseña y se promueve el hablar ademas de correctamente, lo necesario (” para que o porque proferir palabras cuando estas no son mejor que el silencio?”) ….y nuevamente nos encontramos que se privilegia, el “ESCUCHAR” por sobre el “decir” y ojo esto es una manifestación VALÖRICA que habla del RESPETO POR Y HACIA LOS DEMAS.
    mmm! creo que primero nuestras sociedades tan occidentalisadas; Infuenciadas e Influenciables, justamente primero deben INDEPENDIZAR su espititu y dar un vuelco hacia otras culturas y sacar partido a los VALORES UNIVERSALES, que ellos parece que aún conservan y que alguna vez nosotros, occidentales , desde siempre “COLONIZADOS CULTURALMENTE”, queramos rescatar eso LOS VALORES PROPIOS DE NUESTRAS CULTURAS DE ORIGEN y recordemos que hay VALORES UNIVERSALES. Lamnetablemente la occidentalidad nos tiene dopados en ” La sociedad de consumo”…..En la “CURTURA” occidental se promueve el CONSUMO y en los países ORIENTALES se promueve la AUSTERIDAD Y EL AHORRO.
    Para finalizar ( ven?….se me ha estado saliendo la rana espiritual y vanidosa que tiene contaminado mi ego!!!! ) creo que es mas simple de lo que parece, basta conque cada uno de nosotros primero se ejercite en ello: PRIVILEGIAR LOS DEBERES POE SOBRE LOS DERECHOS… y luego sigamos ejercitándose en READQUIRIR VALORES Y PRINCIPIOS perdidos…. y una vez que avancemos en ello, poco a poco hagamos proselitismo de ello, partiendo por nuestras casas, nuestros hijos y es probable que algún dia consigamos dejar la petulancia de creer que nuestra “CURTURA” esta por sobre las OTRAS CULTURAS.
    HA! cuando se admiten primero los deberes por sobre los derechos, LA DISCIPLINA que parece taaan difícil de alcanzar simplemente nace como consecuencia de lo anterior.

  • Ángel Montilla

    Muy acertada reflexión. Es algo que me toca de lleno porque soy docente en España, pero paso temporadas en Japón y veo que eso es realmente lo que pasa. Habría que matizar mucho en muchos aspectos, pero la cosa es más o menos así: lo social es más importante aquí (en Japón ) que lo individual. Eso da lugar a la efectividad y el progreso del que se disfruta. En nuestra querida España el mundo va como al revés (ya lo dijeron los primeros viajeros que visitaron estas islas). Lo importante no es solo percatarnos de las diferencias y de sus causas, sino ver qué pueden ganar ellos de ciertas características nuestras y qué nosotros de casi todas las suyas. A lo largo de su historia los japoneses han sabido adoptar ideas e ideologías extranjeras: el budismo, el confucionismo, los sistemas de gestión de la calidad… Y no han perdido su esencia como pueblo.
    Por la piel de toro, de entrada todo lo nuevo es malo porque la neofobia está instalada en nuestros genes.
    Lo dejo ya, que esto me daría para treinta o cuarenta páginas.

  • Manu

    Excelente reflexión revertida en una mirada interior de la sociedad, desde la perspectiva de la educación. Yo me pregunto una cosa…Se ha de adecuar la cultura al aprendizaje del niño? o es el niño quien ha de adquirir y adoptar la cultura de/en su entorno?
    Si es cierto que ese conjunto de variables toman dichos resultados….Si, pero que no ocurra como en Hong Kong,por ejemplo, donde la presión y el afán por el trabajo bien hecho se cobra incluso suicidios por parte de los estudiantes, debido a una más que excesiva dedicación y TIEMPO. Hacerlo bien o hacerlo perfecto? Saben la frecuencia con la que hacen el amor los japoneses?? Es curioso.