Toda tarea de enseñanza-aprendizaje, se desarrolla en un contexto educativo que condiciona todos los factores que se dan en el mismo. Realismo educativo implica, entre otras cosas, este reconocimiento. Aplicado a la innovación educativa, es necesaria una innovación contextualizada. Uno de los grandes defectos de la innovación educativa, es la reflexión y aplicación de modelos de innovación fuera de todo contexto. Filosóficamente: metafísicas educativas, sabemos de lo que hablan, pero nunca las veremos en nuestras aulas diarias…

Una innovación contextualizada es aquella que asume los factores individuales y sociales del aula, como parte de la innovación. Los diferentes niveles competenciales de los alumnos, la situación familiar de cada uno de ellos, el hecho de que nuestro centro educativo esté en una zona rural o urbana, el pasado y dinámica actual del mismo colegio o instituto, todo ello confiere una biografía particular a cada clase que nos enfrentamos y a la innovación educativa que es posible introducir.

Una innovación contextualizada es aquella que asume las posibilidades de aplicación como parte de la innovación. El posibilismo es siempre un ejercicio de realismo educativo. Un detalle: lo utópico es enemigo de lo posible. La introducción de las TIC en el aula diaria es un proceso imparable. El problema es cuando desde un academicismo alejado del aula diaria, se reflexiona con modelos que son inviables desde las aulas actuales. Volvamos a la realidad diaria: clases de treinta alumnos, grupos heterogéneos en su desarrollo educativo, problemas de disciplina, limitación de materiales y recursos. Este es el contexto de una mayoría del profesorado: olvidarlo es academicismo vacío. Asumamos una innovación posibilista, no una innovación utópica.

Una innovación contextualizada es aquella que asume el pluralismo tecnológico y pedagógico, como parte de la misma. Lo hemos explicado muchas veces, el reduccionismo pedagógico y añadimos tecnológico,  no es compatible con el trabajo diario de aula. Hay que asumir que estrategias conductistas, constructivistas u horizontales van a ser necesarias dentro de la secuencia didáctica. Hay que asumir que una parte importante del alumnado no tiene la competencia para el uso y transformación de la información. Resumiendo: la autonomía se construye, no se presupone. Se puede y debe modernizar nuestro sistema educativo. ¿Cómo? INED21 defiende esta perspectiva: desde la innovación contextualizada, desde el realismo educativo.