Bachillerato, Selectividad

y Acceso a la Universidad

La legislación educativa y el desarrollo de los programas de enseñanza son un tema de debate constante a día de hoy en casi cualquier ambiente. Quisiera en estas líneas sumarme a dicho debate, centrándome en la situación que vive España con el Bachillerato, la Selectividad y el acceso a la Universidad, las irregularidades que existen y los problemas que se generan a raíz de ellas.

En esta entrada voy a intentar desembocar en algo que abogo: la multidisciplinariedad o interdisciplinariedad educativa. Como en estos casos tan amplios y complejos suele perderse el foco, me gustaría ejemplificar todo con un caso concreto de una alumna anónima.

El Problema de fondo

Esta alumna, a punto de acabar el Bachillerato por la rama de Humanidades, se enfrenta ante la problemática elección de carrera para el curso que viene. Más bien no. Tiene bastante claro lo que quiere. Le encantaría estudiar Psicología. Ha tenido la posibilidad de cursar la asignatura de Psicología en este 2º de Bachillerato y está entusiasmada con la idea de adquirir conocimientos en una ciencia tan imprescindible para la salud y desarrollo humanos.

Su problema reside en el sistema, en las plazas limitadas, en las notas de corte, las calificaciones y la Selectividad o EBAU que se ha decidido llamar este año (o, incluso, EvAU, ni siquiera somos capaces de igualar el título en las distintas Comunidades Autónomas).

Informándose de sus posibilidades está desalentada, no parece que le vaya a llegar la nota si es que se mantienen las notas de corte de las carreras en las distintas universidades o incluso suben con respecto al curso pasado. Y podrán pensar que eso es culpa suya, la nota refleja el nivel que tiene y si hay gente mejor que ella deberían tener derecho por encima de su posición.

No les faltaría razón si partiésemos de una situación utópica perfecta, permítanme recalcar la utopía y, por tanto, imposibilidad de esta situación. Lo que trato de exponer en esta entrada son todas las dificultades que se presentan para un alumno de Humanidades (en general para todas las ramas, pero debido a las elevadas notas de corte en carreras ajenas a esta rama del conocimiento creo que se acentúan las dificultades en Letras) a la hora de elegir carrera y lo equivocados que están los principios en los que se fundamentan las normativas educativas actuales en España.

Fase de Admisión

Todo comienza con lo que se conoce como Fase de admisión, optativa o voluntaria de Selectividad (otro punto en lo que no nos ponemos de acuerdo para nombrarlo de una única manera).

Para resumir y no entrar en detalles, esta fase permite al alumnado aumentar su media de los 10 puntos básicos hasta 14, realizando de 2 a 4 exámenes a mayores que se evaluarán hasta en un máximo de 4 puntos. Hasta ahí todo bastante correcto: quien quiera demostrar sus cualidades y que realmente lo vale, puede hacerlo con estos exámenes extra.

Sin embargo, esto no es tan simple como parece y hay que esperar a las ponderaciones de las universidades para saber cómo afectan estos exámenes voluntarios.

Ponderaciones

¿Qué son estas ponderaciones? Son listas aprobadas por cada una de las universidades en las que se muestran en cuánto porcentaje se va a valorar cada una de estas asignaturas de la Fase de admisión para cada una de las carreras que imparten. Así, si una asignatura está ponderada en un 0,1, el alumno tendrá un punto más si obtiene un 10 en dicha asignatura, si está ponderada en 0,2 (el máximo con el que se puede ponderar una asignatura) obtendría 2 puntos por una nota de 10.

Humanidades

Psicología, considerada en la actualidad como carrera de Ciencias de la Salud, a pesar de que durante mucho tiempo se enmarcaba dentro de las Ciencias Sociales, presenta en todas las universidades una ponderación desalentadora para un estudiante de Humanidades.

Dos de las asignaturas de la Fase de admisión más características de la rama de Humanidades (Griego II e Historia del Arte), suponen una ponderación de 0 para la carrera de Psicología. Esto quiere decir que las asignaturas para las que lleva preparándose todo este curso esta alumna en cuestión no sirven para absolutamente nada con respecto al acceso a la carrera de Psicología.

4 puntos a los que directamente no puede optar. Perdonad mi atrevimiento si vuelvo a intentar adivinar sus pensamientos:

«Es lógico que no tenga esos puntos porque los conocimientos que ha adquirido en Bachillerato no son útiles para Psicología, la gente de ciencias está mucho más preparada».

Yo no lo veo así. Las Humanidades son unas grandes desconocidas y sufren una persecución pública apabullante, azotadas por economistas, políticos y por gente que solo desea ganar dinero a final de mes (muy loable esto último en estos tiempos, no voy a discutirlo).

Afirmo que las Humanidades son realmente útiles y necesarias, no sé si para todas las carreras universitarias, pero sí para la mayoría y para el caso que nos ocupa hoy sin ninguna duda.

Historia del Arte, más allá del Arte

Después de todos los esfuerzos de mi compañero de Historia del Arte, después de todo el trabajo realizado para aclarar las sutilezas de las artes de distintas épocas, de las esculturas, el movimiento, el color, los contrastes, las técnicas, etc., me estremezco cada vez que se desprecia todo lo que ofrece esta asignatura. La comprensión profunda que ofrece a tantos niveles no puede quedar oculta.

Pero el sistema insinúa a través de estas ponderaciones que la Historia del Arte es inútil para la Psicología. Parece que la persona al mando de ese barco no es consciente de las ramas de la Psicología emparentadas con el arte.

¿Acaso no existe la Psicología del Arte, que estudia todos los procesos mentales no solo de la creación artística sino de la recepción del arte?

¿No sería maravilloso que una persona de Humanidades, con conocimientos ya previamente adquiridos de Arte entrara en Psicología para aportar un punto de vista distinto al de las Ciencias de la Salud?

¿Acaso no existe lo que se conoce como Arteterapia, que pretende tratar a los pacientes desde la creación artística?

¿No ocupa un papel importante un humanista en este tipo de terapias?

La lengua griega, sin límites

Sobre la asignatura de Griego, asignatura que me toca más de cerca (permitidme señalar que soy profesor de Latín y Griego), debo decir que llego a conclusiones similares a las de Historia del Arte.

Puede parecer de primeras una asignatura inútil para Psicología, pero vuelvo a ver muchísimo valor en ella. Empecemos por lo básico y más obvio para alguien de Humanidades.

Saber griego facilita la adquisición de vocabulario científico, vocabulario comúnmente tomado del griego y del latín.

Lo repito de manera constante y la gente no acaba de creérselo del todo: varias veces, al oír un nuevo término científico, jamás oído por mí, alcanzo a comprender su significado gracias a las raíces griegas debajo de su forma. Si esto no permite adquirir los conocimientos de manera más efectiva que me digan qué lo hará.

Esta alumna que desea hacer Psicología, además tiene una serie de conocimientos sobre aprendizaje de lenguas muy superior a sus colegas de Ciencias. Si acabase investigando sobre la Psicología del Lenguaje, podría hacer aportes interesantísimos sobre el aprendizaje de la lengua, la diferencia entre lenguas vivas y lenguas de corpus, las distintas efectividades dentro del desarrollo de una lengua, etc.

Aparte de lo más básico, ¿y si queremos hacer estudios psicológicos a través de la historia, en un sentido diacrónico de los trastornos mentales? Sería interesantísimo (y lo es) estudiar los trastornos mentales en el tiempo, cómo se concebían por las distintas sociedades que han existido, cuáles existían solo en ciertas épocas, por qué, cuáles no existían y ahora afectan a nuestra sociedad.

Se debe dejar de concebir la Historia como algo accesible de manera clara para todo el mundo. La Historia que consultamos ha sido elaborada por investigadores después de años, lustros, décadas de trabajos e investigaciones.

Digo más, para que estas investigaciones tengan éxito, la comprensión de las lenguas antiguas es totalmente necesaria. Si bien, la mayoría de los textos más importantes están traducidos a las lenguas modernas de manera más que aceptable (aunque nunca es suficiente), he de decir que, si se quiere hacer una investigación histórica de calidad, hay que contar con alguien competente en la lengua de la época estudiada.

Si queremos investigar sobre la salud mental en la Grecia Clásica, ¿creen que los textos que necesitaremos consultar estarán bien traducidos, siquiera traducidos? Esta alumna en cuestión, si el día de mañana quisiera investigar por estas sendas más que interesantes, tendría una base de conocimientos tremendamente útil para el desarrollo de su actividad, aportaría un punto de vista único frente a sus compañeros y estoy seguro de que sería un activo muy importante para su grupo de investigación.

Pero debemos recordar que el Estado, que las universidades y las Autonomías no quieren a una alumna de Humanidades en Psicología. Parece que no necesita a gente única para hacer avanzar a la ciencia.

Lo multidisciplinar e interdisciplinar

Y podrán decirme: «Esos conocimientos que alabas de tu alumna pueden ser adquiridos por los alumnos de Ciencias de la Salud durante la carrera». Toda la razón, pero al mismo tiempo están llenando de razones mi argumento. Igual que unos pueden adquirir conocimientos humanísticos a posteriori, esta puede esforzarse y adquirir rápidamente los conocimientos necesarios para ser una estupenda psicóloga. ¿Acaso no los van a preparar para ello en la Universidad? Por otra parte, estoy seguro de que la alumna protagonista de esta entrada tiene ya los conocimientos básicos, debo recordar que actualmente está cursando la asignatura de Psicología en Bachillerato.

Recuerdo a su vez, que la carrera no estuvo siempre dentro de las disciplinas de Ciencias de la Salud. Es una ciencia mixta, compleja y difícil de clasificar. Es una de esas materias que se engloban dentro de lo multidisciplinar, término con mucho prestigio hoy día pero que se rechaza en su máxima expresión de manera constante.

Se quiere una Psicología multidisciplinar,

pero hasta cierto punto

Si de verdad se quisiera a profesionales formados en todo tipo de disciplinas, se recibiría con los brazos abiertos a todos los estudiantes de Humanidades, valorando con una ponderación igual todas las asignaturas de Bachillerato. Así, las facultades en cuestión se nutrirían de una variedad de profesionales tal que permitiría avanzar en las labores de investigación y en los trabajos de una manera bárbara e impresionante.

A pesar de haberme centrado tanto en algo que me afecta muy de cerca, creo que todo esto se puede aplicar a cualquier carrera y rama del conocimiento. Si aumentásemos las facilidades legislativas y permitiéramos un contacto más directo entre ramas del conocimiento, estaríamos invirtiendo en interdisciplinariedad y mejoraríamos nuestro sistema educativo con creces, aportando grandes expertos muy capacitados en diversidad de ramas y conocimientos.

Muchas son las soluciones para lo que considero un problema, al menos, muchos son los paliativos para mejorar la situación de este tipo de estudiante que no se conforma con adherirse a una única rama del conocimiento: que el Gobierno desarrolle un Bachillerato más abierto y multidisciplinar, que la Selectividad sea realmente igualitaria para todos, que desde las propias Universidades se abogue por igualar las ponderaciones de las asignaturas de esta parte optativa de la Selectividad, etc. Avanzar hacia lo multidisciplinar, sin duda, va a beneficiar a todos: alumnos, profesores, universidades, sociedad…

Si nos ceñimos a tristes compartimentos estancos del conocimiento, nunca lograremos avanzar de la manera más efectiva y rápida posible.

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Profesor de Latín, Griego y Cultura Clásica. Licenciado en Filología Clásica, Experto en Lenguas y Cultura de la India e Irán y Master en Textos de la Antigüedad Clásica y su Pervivencia por la Universidad de Salamanca. Actualmente, compagina su actividad docente con el Doctorado en la Universidad de Salamanca y la industria editorial como editor en Aperture Editions. Adoro la literatura en todas sus vertientes y de vez en cuando escribo sobre poesía en mi blog.