Un popular refrán español dice que nunca es tarde si la dicha es buena, y con este artículo queremos trasladar esa idea centrándonos en el tema oposiciones. ¿Se puede estudiar oposiciones a los 40? Por supuesto, y hay numerosas ofertas de empleo público que no requieren una edad mínima o máxima para acceder, salvo la contemplada por la ley.

Muchas personas que superan los 40 años apuestan por estudiar oposiciones porque ven en el empleo público una vía para ganar en estabilidad, garantizarse una buena jubilación, y despedirse de la incertidumbre que genera el mercado laboral en el ámbito privado.

¿Cómo afrontar un proceso de oposiciones una vez cumplidos los 40 años?

Las personas que se plantean estudiar oposiciones una vez superados los 40 años se clasifican, habitualmente, en dos perfiles: aquellas que ya tienen experiencia en esta materia y trabajan como interinos en el sector público, por lo cual quieren conseguir una plaza fija que les aporte estabilidad; o bien otro tipo de perfiles profesionales más asociados al sector privado que quieren conseguir esa misma estabilidad pero tienen menos hábito de estudio.

Sea cual sea la circunstancia personal que lleve a cualquier persona a plantearse estudiar oposiciones a los 40, la edad no debe suponer ningún freno. Opositar es una buena opción siempre, pero solo si se está dispuesto a prepararse de verdad.

Nunca es tarde para estudiar

La vida laboral de cualquier persona se prolonga desde la veintena, o incluso antes, hasta pasados los 65 años. Eso supone, en el mejor de los casos, más de 40 años trabajando. La persona que se plantee estudiar oposiciones a los 40 años tiene todavía por delante más de dos décadas por trabajar.

Hay que dejar a un lado esa idea de que opositar es solo un planteamiento posible para los jóvenes, porque buena parte de los opositores tienen más de 40 años. De hecho, una de las oposiciones más populares, la de Correos (los exámenes tuvieron lugar hace unos días y se presentaron en todo el país más de 160.000 personas), incluye a numerosos empleados de la empresa con categoría de interino que buscan su plaza fija. Muchos de estos empleados son mayores de 40 años.

Otro tipo de empleo que genera mucho interés es convertirse en policía. Tanto para ser policía nacional como local, no existe edad máxima salvo la edad de jubilación, lo que hace que muchos opositores se decanten por estas plazas. Y es que tampoco existe edad máxima para entrar en los puestos ejecutivos de la policía nacional, al contrario de lo que sucede con el cuerpo de la Guardia Civil En ese caso, sí debes tener menos de 40 años.

No permitas que nadie te desanime

Muchas personas, especialmente en el ámbito más familiar y entre los amigos, tienden a desanimar a las personas que alcanzada cierta edad se plantean las oposiciones como meta a alcanzar. Lo hacen creyendo que es el mejor consejo posible y que así van a evitar posibles decepciones.

En estos casos es habitual que aludan al escaso tiempo disponible, las responsabilidades familiares, la falta de hábito de estudios. En realidad se trata de argumentos que tienen cierto peso, pero si una persona quiere conseguir mejoras en su vida y cree que lo mejor es hacerlo a través de un puesto de trabajo en el sector público como funcionario, ¿por qué renunciar a ello?

Es indudable que con los años se van perdiendo ciertas capacidades cognitivas asociadas a la velocidad de memorización, por ejemplo, pero la experiencia profesional permite al opositor una mayor habilidad para interconectar conceptos y aplicar los conocimientos teóricos a la práctica. Es posible que su bagaje sea más extenso que el de alguien más joven.

Si se trata de estudiar oposiciones para lograr una plaza fija en un puesto en el que ya se ha ido acumulando experiencia siendo interino, esto supone una ventaja añadida, pues muchos de los puestos están reservados para promoción interna a los candidatos que ya han trabajado. En el concurso-oposición pueden barrer a sus oponentes.

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Paciencia y perseverancia

Este consejo está especialmente dedicado a las personas que se plantean estudiar oposiciones y lo hacen sin mucho hábito de estudio. Los primeros días siempre son los más duros, por lo que hay que empezar poco a poco para no perder las ganas en las primeras semanas.

En este sentido, es recomendable planificar un horario, sobre todo si se está trabajando. Combinar estudios y trabajo es muy duro, pero la planificación ayuda. No se trata de perder horas de descanso, ya que este también es necesario para adquirir conocimientos de manera más profunda, sino encontrar hueco en el día para todo y asumir que vamos a tener que decir adiós a parte de nuestro tiempo libre.

¿Cuáles son las recomendaciones más útiles para estudiar oposiciones a los 40 años?

  • No dudar de las posibilidades de conseguir plaza y confiar en las habilidades personales e intelectuales para alcanzar las metas marcadas.
  • Definir los objetivos a corto y largo plazo, lo que supone confeccionar una buena planificación que incluya un calendario en el que se distribuya el estudio con el resto de responsabilidades.
  • Desarrollar una alta capacidad de resiliencia para no caer en la desidia ni renunciar a los objetivos impuestos en caso de que no se logre la plaza en la convocatoria más cercana.
  • En caso de necesitar ayuda, no hay que sentir miedo a volver a estudiar en una academia o pedir consejo a preparadores profesionales.

Sí, estudiar oposiciones a los 40 puede hacerse muy cuesta arriba, pero hay que darle la vuelta al asunto: por eso de tener más responsabilidades, seguro que aprovechas cada segundo. La eficiencia y capacidad de optimizar el tiempo se gana con los años.