¿Estimarnos qué significa? ¿Aprendemos a estimarnos?

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¿Aprendemos a estimarnos? En este artículo, nos adentraremos en el concepto fundamental de valorarnos a nosotros mismos y su importancia en el proceso educativo. La frase inspiradora de Cury (2007, p.35) nos desafía: «¿Qué educación es ésa que habla sobre el mundo en que estamos y calla sobre el mundo que somos?» Esta pregunta nos invita a reflexionar sobre cómo estamos cultivando la autoestima y la comprensión interna en nuestras aulas.

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¿Estimarnos qué significa?

Estimarnos, en el contexto de la autoestima, significa tener un sentimiento positivo y saludable hacia uno mismo. Implica reconocer y valorar nuestras propias cualidades, logros y valía como individuos. Cuando nos estimamos a nosotros mismos, cultivamos una actitud de aceptación, respeto y amor hacia quiénes somos, tanto en términos de fortalezas como de áreas de mejora.

La autoestima se construye a través de experiencias, interacciones y autoreflexión, y está estrechamente relacionada con la confianza en nuestras habilidades y la percepción general de nuestra valía como seres humanos.

Explorando el Verdadero Significado de Estimarnos

Estimarnos o no estimarnos, he aquí la cuestión. Recientemente, experimenté un momento en el aula que me llevó a cuestionar aún más la dirección de nuestra enseñanza.

Durante una clase de Educación Física con estudiantes de primer año de ESO, propuse un juego dinámico en el que se animaba a los estudiantes a compartir en voz alta su valor más destacado como personas.

Sin embargo, a pesar de que los estudiantes afirmaban entender las reglas, noté que la mayoría no compartía sus valores. Decidí detener la actividad y reunir al grupo en un círculo para explorar más a fondo el concepto de valor. Les pregunté si podían identificar su valor más sobresaliente y el resultado fue revelador.

Una estudiante valiente, que no temía expresarse, declaró: «Yo soy orgullosa». Esta declaración desencadenó una serie de revelaciones, donde otros estudiantes compartieron honestamente sus aspectos menos favorables.

Un alumno admitió ser perezoso, otro confesó decir mentiras. A medida que continuaba la conversación, quedó claro que muchos estudiantes no estaban seguros de cuáles eran sus valores positivos. Me di cuenta de que estábamos enfrentando un desafío importante: ¿estábamos realmente enseñándoles a reconocer y apreciar sus propias cualidades? ¿O estábamos enfocados en resaltar solo sus fallas?


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Estas reflexiones me llevaron a preguntarme cuándo y cómo estamos abordando la construcción de la autoestima en nuestras aulas. Comencemos por comprender qué significa estimarnos. Según Bisquerra, la autoestima implica tener una imagen positiva de uno mismo y mantener relaciones saludables con uno mismo.

Pellicer agrega que es la capacidad que brinda confianza y respeto hacia uno mismo, de estimarnos. Para Branden, la autoestima es nuestra reputación ante nosotros mismos, basada en la confianza personal y el respeto por nuestra propia felicidad. Es innegable que la autoestima es un pilar en el desarrollo humano y en un funcionamiento saludable.

Desde temprana edad, comenzamos a construir nuestra autoestima a través de las experiencias vividas y los comentarios que recibimos de nuestro entorno. La relación entre aprendizaje y autoestima es íntima. La autoestima influye en el comportamiento y el rendimiento académico. El fomento de una autoestima saludable es esencial para promover la responsabilidad, la autonomía, la creatividad y la interacción social en los estudiantes.

Entonces, ¿cómo podemos cultivar la autoestima en el aula? ¿Cómo estimarnos? Examinemos algunas estrategias. Potenciar el refuerzo genuino y adecuado es clave, evitando exageraciones.

Brindar espacio y oportunidades para que los estudiantes demuestren sus habilidades y capacidades también es esencial. Además, debemos desarrollar una imagen corporal positiva y fomentar la tolerancia al fracaso, valorando las contribuciones de los estudiantes y manteniendo una comunicación abierta y genuina.

Finalmente, la relación entre autoestima y aprendizaje no debe pasarse por alto. La autoestima positiva fortalece la confianza, la autorregulación y, en última instancia, el éxito académico.

En última instancia, como educadores, tenemos el poder de nutrir la autoestima de nuestros alumnos, ayudándolos a reconocer su valía y potencial. Recordemos las palabras de Jesús C. Guillén: «Son y deben sentirse importantes». En última instancia, estamos guiando a las generaciones futuras hacia un entendimiento más profundo y apreciativo de sí mismos y del mundo que los rodea.


Referencias

  • ABC. Diez acciones para fomentar la autoestima de su hijo. 15/03/2012.
  • Bisquerra, R. Autonomía emocional.
  • Branden, N. (1995). Los 6 pilares de la autoestima. Barcelona. Paidós Ibérica. ISBN 9788449324758
  • Cury, A. (2007). Padres brillantes, maestros fascinantes. Barcelona. Planeta.
  • Faros. Claves para mejorar la autoestima de tus hijos.
  • Guillén, J.C. (2015). Neuronas espejo en el aula. INED21.
  • Ibarrola, B. (2013). Aprendizaje emocionante. Ediciones SM.
  • Jiménez, J. (2009). Fomentamos la autoestima en la escuela. Revista Digital. Innovación y experiencias educativas. Nº 24. ISSN 1988-6047
  • Pellicer, I. (2011). Educación Física Emocional.  INDE.
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