Reflexionemos sobre este fenómeno actual: espejismos creativos. Un concepto tan sugerente y actual, ¿quién no ha escuchado que la innovación proviene de un espíritu creativo y emprendedor?, se está convirtiendo progresivamnete en una excusa: todo es creatividad, todo vale porque no hay que poner límites al ser humano. Lo sentimos: la creatividad tiene sus condiciones.

Hoy hablaremos de uno que nos parece determinante: uno de esos espejismos afirma que la creatividad y su fomento no pueden existir en un ambiente de control y de evaluación. Encontramos en G. Siemens en su aplicación del conectivismo a la educación formal, esta limitación: los entornos educativos deben fiarse exclusivamente a la iniciativa del alumno/a y su orientación por parte del profesor. El alumno en su propio desarrollo, en su navegación por la Red, transformará la información en un conocimiento propio y adecuado. El profesor ayuda, orienta esta odisea individual. Un espejismo, la realidad educativa no lo confirma.

El profesor debe estructurar el progreso educativo del alumno. ¿Por qué? Porque la creatividad se desarrolla a partir de la autonomía, el individuo es el centro de toda creatividad. Un individuo se construye educativamente, no es fruto del azar y la casualidad. Aquí llegamos a la primera condición: la creatividad necesita de un orden y estructura previa. La creatividad no es caos, tiene estructura tanto en su origen como en su resultado. Apliquemos esta idea al al reto que la Red es para la educación formal y familiar. Hay que estructurar toda la metodología educativa con la Red, sólo a partir de esas estrategias aprendidas y practicadas, el alumno irá transformando su navegación caótica inicial, en una navegación  inteligente. La tecnología no educa, eduquemos a la tecnología: no nos cansaremos de decirlo. Por ello estamos investigando las metodologías horizontales como solución educativa. El próximo mes compartiremos esta investigación fascinante, salida del trabajo de aula. Llegamos al final: la creatividad es una consecuencia de todo este aprendizaje previo, sólo un alumno estructurado cognitivamente puede ser creativo. Entre el tópico y la leyenda, Picasso tenía razón: ¿cree en la inspiración? Sí, pero que me encuentre trabajando…