Es un lugar común la utilización como sinónimo de estas dos expresiones: sociedad de la información, sociedad del conocimiento. Esta equivalencia perjudica la perspectiva de diferenciar un factor importante: una sociedad del conocimiento se basa en una economía del conocimiento. No es lo mismo vivir en una sociedad de la información interconectada globalmente, que convertirse en una sociedad del conocimiento del S.XXI.
España no es una sociedad del conocimiento aún. Varios argumentos a favor de esta afirmación: una economía que ha tenido como principales sectores productivos, el turismo y la construcción, sectores donde la innovación ha brillado por su ausencia, es una economía que no es de una sociedad del conocimientouna sociedad que tiene una educación mediocre en todos sus niveles como lo atestigua cualquier evaluación internacional, que no tiene ninguna universidad entre las 100 mejores del mundo, no es una sociedad del conocimientoun país que ha tenido un poder político y económico que nunca ha invertido en I+D+i, en la media de los países avanzados, un país que no prioriza en la ciencia y su transferencia tecnológica a medio y largo plazo, no es una sociedad del conocimiento.
Un país se define por sus acciones e inquietudes entre otras cosas: el cortoplacismo de nuestras acciones, esa mentalidad estrecha de que cualquier ganancia debe ser inmediatala falta de innovación de una economía especulativa y limitada en su perspectiva, demuestra un hecho doloroso para todos: no ha importado la calidad del crecimiento económico, mientras había crecimiento, de ahí la burbuja y la crisis aguda en la que nos encontramos; la no priorización de la política educativa como una política de estado, nos define como lo que somos, más allá de las palabras: un país donde el conocimiento no se valora, un país de espectáculo como nos gusta decir; la calidad de nuestros debates, demuestra el dogmatismo y el sectarismo de la mentalidad española, una sociedad del conocimiento se basa en la crítica y debate de su propia dinámica, para ello tiene un lenguaje común, en España está por construir.
De ahora en adelante, intentemos ser realistas al menos: España es una sociedad de la información, lo de sociedad del conocimiento queda lejos aún.