Desmitificando la escuela en casa: desafíos y desventajas del homeschooling

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Homeschooling, un nuevo anglicismo en nuestro vocabulario, ¿es mejor y más fácil la escuela en casa?

Es prioritario en la Argentina en donde el sistema educativo está en terapia intensiva saber ¿qué actores promueven que el homeschooling –escuela en casa– esté en la agenda de prioridades? ¿La escuela, como institución muere o la reformamos? ¿El docente del futuro será un robot? Coincido en la importancia de la educación presencial: a eso me dedico y en esto creo.

La escuela en casa y las familias

¿Los padres, hoy en día, pueden disponer de calidad de tiempo con sus hijos, lo invierten en ellos y lo pasan con ellos?, ¿los hijos son felices recibiendo educación a través de una asociación de homeschooling o escuela en casa?, ¿están a salvo, protegidos en casa?, ¿el mundo real está en un aparato que es virtual?, ¿la computadora, las redes, nos protegen, resguardan a los alumnos del bullying, acoso, etc?

Se sabe que, en Estados Unidos, el 5% en cada estado lo pone en práctica. En Francia es totalmente legal. En Panamá existe una ley que regula esta práctica. En Argentina más de 5.000 familias lo han adoptado, Colombia y Chile expresan que está creciendo. En algunos países, como Alemania, la práctica del homeschooling o escuela en casa está prohibida; el Estado alemán considera que el colegio tiene una función indelegable.

escuela en casa

El proyecto de DNU de Argentina y la escuela en casa

Una cosa es clara, el proyecto de DNU de Argentina no plantea el homeschooling, sino la opción híbrida a partir de cuarto grado, pero en Argentina lo que hoy se intenta legislar, en «cinco segundos» cambia, somos así, bastante «improvisados», jugando a decir que somos innovadores cuando desde la época de la presidencia de Menem no hay una política de estado pública en materia de educación. Y esto es debido –entre otros factores– a la baja calidad de la educación, a la baja cuantía de los salarios docentes, a la progresiva pérdida de valores y a la nula importancia que nuestra sociedad actual confiere al valor de estar y de ser educados. Huelga citar aquí cuestiones como el adoctrinamiento –o mejor, «adocenamiento»– del Estado, lobby, etc. Hay alumnos como, por ejemplo, los chicos que están en competencias de alto rendimiento para los que puede ser, sin duda, una opción válida.

La escuela de gestión pública también se paga, sí, en Argentina se paga hasta dos o tres veces la educación en lo material; pero también hay una decadencia educativa sempiterna –ya consuetudinaria– a nivel sapiencial.

Se percibe que la educación es una suerte de política pública de Estado, y este nefasto servicio político es el que venimos «pagando» hace rato. En lo material se paga con la distribución de nuestros impuestos. Cada vez que los pagamos, sentimos con una honda decepción cómo son –en general– mal aprovechados y gestionados. Los padres que envían a sus hijos a las escuelas privadas pagan el doble para la educación de sus hijos y si van a ir a estas «escuelas» pagarán el triple.

En Argentina desde la Presidencia de Carlos Menem la educación es segregadora, el derecho de enseñar y de aprender se convirtió en un privilegio. Dime en qué provincia vives y te diré cómo será la educación que recibes.

La ley 1420, era la columna vertebral de Argentina, hoy no se ve esto. La educación es el proceso en el cual se forma y define al ser humano como persona, es ella la que se debe ajustar y dar respuestas a las necesidades de cambio de la sociedad; y hoy es el momento, por lo tanto, será necesario trabajar desde un enfoque pedagógico.

Desde la presidencia de Carlos Menem, hay hoy una simulación de conceptos en la presidencia de Javier Milei. Muchos reniegan de que la Nación delegó a las provincias el tema educativo, pero de alguna manera se sigue metiendo –y está bien–; es más, debiera de tener más injerencia. La educación debe ser equitativa, no igualitaria. «Igualitaria» es un concepto de decimonónico que no responde a la realidad de la educación actual. En el presente estamos ya en el siglo XXI, ¿o no?

escuela en casa

El sistema de homschooling o escuela en casa data del siglo XVIII, de cuando los aristócratas aprendían con tutores. Así por ejemplo, mi propia abuela, de familia «platuda», aprendió de esta manera, en los inicios del siglo XX, en el campo de Argentina. La desigualdad tecnológica es intrínseca a la social, por lo tanto, este tipo de escuela fragmentará más a nuestra sociedad.

Hoy, en esta sociedad digital, el tiempo avanza rápido, no pide autorización para entrar y aprender como se debe. Sí, lo sostengo, es avanzada pero… ¿Para quién?

La escuela en casa hoy

Hoy la institución de la Escuela se debe renovar y para eso debemos preguntarnos ¿para qué la escuela? La educación requiere la escolarización en grupo, con pares. Es conveniente educarse en un entorno en el que relacionarse con los demás alumnos y docentes, en donde haya una buena comunicación entre todos, pues también esto es materia de aprendizaje.

Es necesario que en nuestros países las escuelas públicas dejen de lado la teoría de contención y comiencen con la educación real, no con la idealizada en el papel, recordemos que en la Pandemia quedó demostrado los resultados de «ir a la escuela desde casa».

Con la escuela en casa hay que tener a los chicos todo el día en el hogar y saber ayudarlos con las tareas, ¿los padres de hoy día se ocupan de sus hijos de esta manera? Como docente de aula les digo que eso no es así. El colegio es un depósito, una suerte de guardería, se «guarda» a los hijos 5 o 6 horas por día, tienen una «niñera» de calidad, una ¿docente? que se ocupa de: su psicología, sus medicinas, su asistencia social, etc.

Al principio de los tiempos los humanos aprendíamos sin escuela. ¿Cuáles son los resultados de los países donde hay muchos chicos haciendo homeschooling o escuela en casa? Creo que el colegio además de los contenidos enseñados tiene una función de socialización y diversidad que no me parece que pueda reproducirse en una casa, habrá una menor interacción con otras formas de pensar.

La inversión de tiempo y recursos es para un proceso PERMANENTE y no emergente. Obviamente, nada de esto es para todos, es tan costoso como la educación privada.

escuela en casa

La escuela en casa y su acogida en Argentina

Los niños tienen que aprender y vivir su proceso de socialización en el lugar donde se encuentran.  No son «islas» y deben abrirse al mundo para poder tener una mentalidad abierta y ser autónomos y capaces de poder elegir y disponer de instrumentos para evitar que se les engañe o se les adoctrine. Nada de esto se consigue «metido en casa» y aislado de la comunidad.

Los padres, ¿la sociedad argentina?, tienen la última palabra y debe ser así.

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