Parte-1

Esta es una pregunta que a profesionales de cualquier otro ámbito les puede sorprender, pues nadie acomete una tarea profesional de importancia sin saber si producirá el efecto presumido. Ningún campo de estudio deja de preguntarse e indagar de manera continua sobre los procedimientos más eficaces y eficientes (ambas cosas son importantes) para lograr los resultados deseados. ¿Es posible saber qué funciona en educación?

¿Cuántas veces nos preguntamos esto en el campo educativo?

¿Cuántos profesores verifican si lo que hacen surte el efecto deseado, al menos mínimamente?

John Hattie es un investigador neozelandés que lleva años recopilando y analizando investigación educativa y resumiendo, a través de la técnica del metaanálisis, la magnitud del efecto que intervenciones, estrategias, metodologías y otras muchas variables tienen en el rendimiento escolar.

La lista de factores relacionados con el rendimiento académico, actualizada a 2018 puede accederse desde este enlace.

En esta entrada y las siguientes voy a referirme a diez de los factores que mayor relación tienen con el aprendizaje de acuerdo a su magnitud del efecto. Haré una traducción adaptada del glosario del propio Hattie en su página de visible learning. Vemos las cinco primeras en esta entrada. Entre paréntesis la magnitud del efecto de cada una de ellas según la actualización de 2018.

1. Calificaciones autoinformadas por los estudiantes (1,33)

Las calificaciones autoinformadas aparecen en la parte superior de todas las influencias. Los niños son los más precisos cuando predicen cómo se desempeñarán. En un vídeo, Hattie explica que si pudiera escribir su libro Visible Learning for Teachers nuevamente, cambiaría el nombre de esta estrategia de aprendizaje a «Expectativas del estudiante» para expresar más claramente que esta estrategia implica que el maestro descubra cuáles son las expectativas del estudiante y empuje al alumno a superar estas expectativas. Una vez que un estudiante ha obtenido un rendimiento a un nivel que está más allá de sus propias expectativas, gana confianza en su capacidad de aprendizaje.

Ejemplo de calificaciones autoinformadas: antes de un examen, pide a tu clase que escriba qué nota espera lograr el estudiante. Usa esta información para involucrar al estudiante para que intente rendir aún mejor.

Se citan en apoyo de estas afirmaciones cinco metaanálisis:

  • Mabe/West (1982): Validity of self-evaluation of ability (Abstract)
  • Fachikov/Boud (1989): Student Self-Assessment in Higher Education (Abstract)
  • Ross (1998): Self-assessment in second language testing (Abstract)
  • Falchikov/Goldfinch (2000): Student Peer Assessment in Higher Education (Abstract)
  • Kuncel/Crede/Thomas (2005); The Validity of Self-Reported Grade Point Averages, Class Ranks, and Test Scores (Abstract).

2. Programas piagetianos (1,28)

Los programas piagetianos son métodos de enseñanza basados en la teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget y su concepto de las etapas de aprendizaje de los niños. El metaestudio de Jordan y Brownlee (1981) que cita Hattie encontró que en la edad de la escuela primaria existe una estrecha correlación entre el rendimiento en las pruebas piagetianas del nivel de pensamiento y las pruebas de rendimiento en matemáticas y lectura.

Las etapas piagetianas incluyen:

  • Etapa sensoriomotora (recién nacido – 2 años): los bebés aprenden según los sentidos básicos, incluidos ver, oír y tocar, y construyen una comprensión del mundo mediante la coordinación de esas experiencias con acciones físicas y motoras.
  • Etapa preoperativa (2 a 7 años): los niños son capaces de comprender conceptos y símbolos básicos, pero aún no entienden la lógica concreta y no pueden manipular mentalmente la información.
  • Etapa operativa concreta (7-12 años): los niños en estas edades comienzan a resolver problemas de una manera más lógica, pero aún no se ha desarrollado un pensamiento abstracto e hipotético.
  • Etapa operativa formal (12 años en adelante): los niños y adolescentes desarrollan un pensamiento abstracto y pueden realizar razonamientos hipotéticos y deductivos.

Mire este vídeo para descubrir y ver cómo los niños de diferentes edades piensan de manera diferente.

Ejemplo para los programas piagetianos: concéntrate en los procesos de pensamiento en lugar de los resultados y no impongas el proceso de pensamiento adulto a los niños.

Hattie cita en apoyo de esto el metaanálisis de Jordan: Jordan and Brownlee (1981) Meta-Analysis of the Relationship between Piagetian and School Achievement Tests.  (Abstract).

3. Respuesta a la intervención (1,29)

La respuesta a la intervención (RTI) es un enfoque educativo que proporciona asistencia temprana y sistemática a los niños que tienen dificultades en una o muchas áreas de su aprendizaje. RTI busca prevenir el fracaso académico a través de la intervención temprana y la medición frecuente del progreso. Mira este video para obtener más información sobre la Respuesta a la intervención.

Ejemplos y más información sobre la Respuesta a la intervención: Intervention Central.

4. Credibilidad del maestro (0,90)

Según Hattie, la credibilidad de los maestros es vital para el aprendizaje, y los estudiantes son muy perceptivos al saber qué maestros pueden marcar la diferencia. Hay cuatro factores clave de credibilidad: confianza, competencia, dinamismo e inmediatez. Hattie lo expresa así: «Si un maestro no es percibido como creíble, los estudiantes simplemente se apagan».

Ejemplos de credibilidad del maestro: Gana confianza mostrando confianza hacia los alumnos. Aparecer altamente organizado en la presentación del tema. Desarrollar al hablar un estilo poderoso que use pocas dudas verbales como «OK» o «ya sabe» [«vale»; «bueno»; «o sea»]. Reduzca la distancia entre maestros y alumnos moviéndose o alejándose de las barreras (por ejemplo, escritorio, podios). Fuente: cie.asu.edu

Pues lo dejamos aquí. Unos pocos puntos para reflexionar. Seguiremos en la próxima entrada.

Por cierto, te recomiendo que leas esta entrada dedicada al papel de los directores. Quizá se la puedas recomendar al tuyo.

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Vicerrector de Innovación y Desarrollo Educativo en la Universidad Internacional de La Rioja-UNIR desde septiembre de 2015, soy Catedrático de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación y Doctor en Ciencias de la Educación y Ciencias Biológicas. Past-President del European Council for High Ability (2000-2004) y miembro del National Advisory Board del Center for Talented Youth (CTY) de la Universidad Johns Hopkins (2003-2011). Fundé y dirigí el centro para la atención educativa de alumnos de alta capacidad CTY España, International Charter Member del CTY de la Universidad Johns Hopkins (2001-2011). He sido profesor de la Universidad de Navarra durante 36 años (1979-2015). Mi carrera investigadora en el desarrollo del talento académico en jóvenes de alta capacidad me ha llevado a ser Consultant Editor de algunas de las revistas extranjeras más prestigiosas de este ámbito entre las que destacan: High Ability Studies, Education Today, Talent Development and Excellence, Sobredotaçao, Gifted and Talented International, Abilities and giftedness; así como de algunas de las españolas más reconocidas como la Revista Española de Pedagogía, Estudios sobre Educación, RELIEVE, Bordón, Educación XXI o Revista de Educación. Soy miembro de Sociedades Científicas como: International Association for Talent Development and Excellence European Council for High Ability World Council for Gifted and Talented Children National Association for Gifted Children (EE.UU) Sociedad Española de Pedagogía He publicado más de 150 trabajos de investigación en revistas españolas y extranjeras y soy autor y coautor de 30 libros y capítulos de libros, varios de ellos dedicados a la alta capacidad y el desarrollo del talento, así como a la evaluación de Sistemas Educativos.