A menudo me encuentro con nuevos métodos de enseñanza que buscan que el alumno descubra lo que de verdad le interesa aprender, a su propio ritmo, etc. Me parecen ideas muy interesantes, pero me temo que buscan satisfacer una demanda que se da entre las familias de las clases socioeconómicas más acomodadas. Estamos hablando de niños que llegan a Educación Primaria con un vocabulario muy extenso y para los que el nivel cultural y económico de sus padres predetermina un éxito académico en el futuro. Me refiero a esos niños que parecen aprender solos. O como me dijo una compañera una vez:

“Estos niños aprenden a pesar de nosotros”

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Los profesores que tenemos un origen humilde, padres que no han podido estudiar y que han desarrollado trabajos manuales que les han minado su salud, miramos con recelo estas aventuras pedagógicas porque sabemos que medio punto en nuestra nota media siendo adolescentes determinó si pudimos estudiar la carrera que queríamos. La universidad privada no es una opción, y el sistema educativo es una competición de fondo en la que no podemos distraernos en todo lo que no sea llegar a nuestro destino. Buscamos contradecir las estadísticas que nos auguran un futuro lleno de carencias económicas y personales.

Cuando NO se tiene ninguna herencia (excepto la genética), se necesita algo que te haga sobresalir del resto.

El pasaporte que te permite prosperar desde un barrio humilde es una educación de calidad con contenidos rigurosos, el uso de procesos mentales elevados y en definitiva un currículo exigente.

No ayudamos cuando experimentamos prácticas docentes de dudoso valor educativo que NO han sido contrastadas científicamente. Los alumnos humildes no necesitan ser bombardeados con “pensamiento mágico” en la escuela.

La correlación entre nivel socioeconómico y acceso a la universidad es evidente, y la única forma de salir de ese patrón es una educación de calidad que busque que cada alumno pueda desarrollar todo su potencial. Para ello los profesores deben tener altas expectativas de sus alumnos independientemente del nivel socioeconómico que estos tengan. (El famoso efecto Pigmalión.) Los factores que hacen que los alumnos de origen humilde sean resilientes y superen dificultades que limitan su progreso académico son los entornos de elevado rendimiento académico y las propias aspiraciones académicas de estos alumnos.

Usemos, por tanto, técnicas docentes que dan resultado. Técnicas docentes avaladas por estudios cientificos que demuestran ser las más eficaces.

Nuestros estudiantes más débiles NO se merecen nada menos

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Maestro bilingüe y formador de profesores. He desarrollado mi labor docente en EEUU durante 7 años en colegios con programas innovadores y bilingües (Modelos de Transición e Inmersión lingüística, International Studies, Magnet Programs y Turn Around). En España trabajo dentro del Programa Bilingüe de la Comunidad de Madrid en la Escuela Pública. Soy el creador de www.teachingsolutions.es , un proyecto que busca mejorar la formación del profesorado mediante cursos para docentes de aplicación práctica en el aula. Tengo amplia experiencia en Técnicas Docentes Efectivas, Gestión de Aula y Aprendizaje Cooperativo. Creo firmemente que la mejora de la Educación es la única manera de que nuestra sociedad prospere, sin dejar a nadie en el camino. Con un profesorado de calidad y comprometido con su labor lo podemos conseguir.