QUÉ ES

Muchas son las personas que investigan, leen, y preguntan sobre cómo alcanzar la felicidad. Empecemos por el principio. ¿Qué es la felicidad?

«La felicidad es un estado del ánimo que supone una satisfacción. Quien está feliz se siente a gusto, contento y complacido. De todas formas, el concepto de felicidad es subjetivo y relativo. No existe un índice de felicidad o una categoría que haya que alcanzar para que alguien se considere como una persona feliz».

PLAN A

En primer lugar, es necesario recordar la primera frase de la definición de felicidad:

«La felicidad es un estado de ánimo…»

y como tal ha de ser tratada

Un estado de ánimo siempre procede de una emoción. Nosotros no elegimos lo que nos pasa, pero sí que elegimos cómo reaccionamos ante eso que nos pasa. Lo mismo ocurre con las emociones y los estados de ánimo. No podemos elegir las emociones que sentimos, sin embargo, las emociones son momentáneas y no se prolongan en el tiempo. Cuando nosotros nos detenemos en una emoción y nos quedamos atrapados por ella, creamos nuestro estado de ánimo. Esto es, yo siento una emoción debida seguramente a algún hecho percibido por mí, pero soy yo el que después decido, consciente o inconscientemente, si me quedo atrapado en ella o si la dejo marchar.

ESTADO DE ÁNIMO → EMOCIÓN

¿De qué manera puedo salir de un estado anímico negativo? Pues una manera eficaz es teniendo claros los objetivos de tus acciones, saber de manera clara qué es lo que quieres conseguir, y para qué. Aquellos objetivos que dices ser los tuyos, ¿lo son realmente? Mantener el foco ayuda a no perder la dirección.

«No hay motivo para tener un plan B.

El plan B te distrae del plan A»

Will Smith

VIDA INTEGRAL

¿Por qué todo el mundo se pasa la vida en busca de la felicidad? Muchos de nosotros nos pasamos la vida quejándonos por cosas por las que no movemos ni un dedo para cambiar. Algunos creen tener mala suerte y otros envidian de manera constante la buena suerte de los demás. La suerte de cada uno es obra de cada uno, es el resultado de muchos factores. Pero tanto la buena como la mala suerte suelen estar dirigidas por nuestras decisiones y nuestras acciones.

No elegimos lo que nos pasa, pero sí

cómo reaccionamos

¿Dónde se encuentra su poder? Sinceramente, buscar la felicidad en algo material y tan perecedero como el dinero no tiene sentido. Al crearnos un falso estado de ánimo alrededor de lo material estamos, a la vez, creándonos una dependencia de algo que algún día desaparecerá. ¿Cuánta gente rica afirma el día de su muerte que ha tenido una vida triste y trágica? Mucha más de la que nos podemos imaginar.

¿Cuándo somos felices y cuándo no lo somos? Uno de mis preceptos autoimpuestos es mantener una vida integral. Esto es, cuidar de las tres partes de las que se compone el ser humano: cuerpo, mente y emoción. Si cuido de esos tres factores, es más posible que mantenga una vida saludable. Y a su vez, si descuido cualquiera de ellas, las otras dos se verán afectadas negativamente.

«Mens Sana in Corpore Sano»

A esa frase tan llamativa en latín le faltó el elemento emocional. Y es que es precisamente ese componente emocional el que menos trabajamos desde pequeños, y el que determinará la mayoría de estados anímicos que dirigen nuestras decisiones y nuestros actos hasta el día que morimos.

¿Cuál es la fórmula mágica para ser feliz? Es una pregunta que parece muy complicada, pero para la cual yo os ofrezco una respuesta muy sencilla. La fórmula para ser feliz es esta:

«Lo qué digo = Lo qué pienso = Lo qué hago

=

Congruencia / Felicidad»

CONGRUENCIA

El secreto que te lleva a la felicidad es la congruencia. Es decir, que nuestros pensamientos, nuestras palabras, y nuestros hechos vayan en una misma dirección. Leyendo esto es fácil comprobar que:

La felicidad no tiene nada que ver con lo material,

ni con los demás, sino con uno mismo

Cuando decimos algo, pensamos otra cosa diferente, y hacemos otra cosa distinta, nuestra mente genera un colapso psicológico que perturba nuestro «estar». Y esa perturbación es la que nos provoca un estado anímico negativo y nos genera malestar.

Ser congruente te alejará de algunas personas, pero te asegurará que te mantienes cerca de las adecuadas.

Las cosas no siempre salen cómo hemos visionado en nuestra mente que saldrían. Sin embargo, cuando hemos mantenido una congruencia constante, no existe ningún elemento que nos pueda perturbar esa paz interior que generamos cuando vamos en busca de un objetivo. 

«Esta parte de mi vida. Esta pequeña parte,

se llama felicidad»

En Busca de la Felicidad