El próximo martes, día 19, presento el libro en Madrid, en la sede de ICEA, para hablar sobre el libro y, especialmente, sobre talento femenino, maternidad y todas las implicaciones que conlleva.

Estaré acompañada de nuestro gran experto en talento, Juan Carlos Cubeiro y de Ignacio Ordoñez, Director de RRHH de ICEA, dos personas extraordinarias para poner el acento en el talento femenino. Será la primera de las presentaciones del libro en España –os iré dando las fechas para distintas ciudades–, deseando conseguir mi objetivo de erradicar ese sentimiento de culpa de muchas madres que trabajan dentro de y fuera de casa. Me siento feliz con la presentación, mil gracias a tod@s l@s que la habéis hecho posible, especialmente a Sara y a Rebeca, por vuestro tiempo y por vuestros logros.

Como sabes, el libro recoge el resultado de estudios científicos realizados alrededor del tema de la maternidad, destacando sus resultados, como un modo de focalizar la atención en la realidad, más allá de los estereotipos que tenemos preconcebidos. Hoy me gustaría traer un extracto del capítulo 3 de mi libro, que empieza preguntando ¿Cuál es el factor más decisivo para el futuro de tu hij@?

¿Somos malas madres?

Extracto de mi libro ¿Somos malas madres?

A partir de ese momento… ya nada será como era.

Si hay un momento que te cambia la vida, que pone tu orden de prioridades del revés y que te transforma… ese es el momento del nacimiento de un hij@.

Quién lo ha experimentado, lo sabe.

El día que nacieron mis hij@s, todo cambió en mi vida. El amor adquirió otra dimensión en el momento en que les tuve en mis brazos. Y una parte de mi corazón va siempre con ellos, estén dónde estén…

Es un momento que te cambia. Aparece un impulso en ti que no sabías que podía existir, empiezas a preocuparte por el futuro de esa criaturita. Es casi instintivo, quieres lo mejor para ese bebé. Es un sentimiento generalizado: madres y padres nos preocupamos por todo aquello que puede afectar al futuro de nuestr@ hij@.

Desde el momento en que nace un bebé, nos preocupamos por darle lo mejor: qué escuela puede ser la mejor para su educación, qué actividades extraescolares son más convenientes para su desarrollo, qué juegos pueden ser más apropiados, …

Buscamos fuera lo que consideramos mejor para su desarrollo, para su futuro. Buscamos fuera lo que tenemos tan cerca… Porque no somos conscientes de que existe un factor mucho más importante que determina su futuro, algo que va a condicionar sobremanera toda su vida.

¿Cuál es el factor que impacta más en el futuro de un bebé?

El factor que va a incidir más en el futuro de un bebé es la familia en la que ha nacido. Nacer en un determinado país y en una determinada familia marca una parte importantísima de la vida de una persona.

El entorno donde naces

es el condicionante más potente de tu vida

Y es que el entorno donde naces es el condicionante más potente de tu vida. Nacer en una familia determinada predispone de forma muy importante sobre cuál será el tipo de vida que vas a llevar, sobre cómo serán tus relaciones con otras personas, sobre cómo será tu educación, incluso sobre aspectos como el nivel de renta, el nivel de bienestar y de salud.

La visión que te doy en este capítulo sobre la influencia del entorno familiar en los niños se basa en estudios académicos y, probablemente, las palabras utilizadas te van a parecer un poco técnicas, pero replico los mismos términos que se utilizan en los estudios para no alterar su esencia y ser lo más fiel posible a lo que nos muestran.

No es ninguna sorpresa. Estudios académicos nos demuestran que una criatura nacida en una familia con un nivel educativo alto y un nivel de renta elevado tiene elevadas probabilidades de tener también un nivel de formación y de renta elevados. En cambio, una criatura nacida en un país del tercer mundo, en una familia humilde, lo tiene mucho más difícil para conseguir un nivel de formación y de renta elevados.

Por supuesto, es posible superar el nivel –económico y formativo– de los padres, pero la probabilidad de que eso suceda no es muy alta. Al menos, eso es lo que dicen los estudios científicos.

El entorno familiar, entendido como el conjunto de características tales como el país de nacimiento, el nivel de renta familiar, el nivel de formación de los padres y la calidad del ambiente familiar es un factor decisivo para el futuro de los niños.

Soy consciente de que esta afirmación puede no parecer políticamente correcta, porque se exponen una serie de parámetros de estudio, que son los que se han considerado para análisis académicos y que puede haber quién los considere muy fríos, o que no le parezca bien que se hable del nivel de renta, por ejemplo… pero son parámetros objetivos medibles, que se toman para valorar un hecho determinado a través de estudios realizados por científicos de primer nivel. En concreto, voy a profundizar sobre un científico que ha sido galardonado con un premio Nobel por su trabajo.

James Heckman, premio Nobel de Economía del año 2000, ha estudiado el impacto que tiene el entorno de los niños en su desarrollo. El Dr. Heckman ha demostrado que la primera causa de desigualdad entre las personas la constituye el «accidente del nacimiento» –así lo denomina el profesor Heckman en un estudio extraordinario–. Nacer en una determinada familia condiciona enormemente el futuro de un niño. Y es un defensor de invertir en educación como vía para reducir las desigualdades.

El impacto del entorno familiar

Tal y como he señalado, James Heckman muestra que las circunstancias del nacimiento son la mayor fuente de desigualdad en la sociedad.

Su investigación establece que invertir en niños que se encuentran en situación de desventaja, impacta en una mejora de la economía global, al mismo tiempo que reduce la desigualdad social y económica.

La diferencia de capacidades entre los niños desfavorecidos y los que no lo son comienza a detectarse a una edad muy temprana. El contexto familiar de los niños en edad infantil es un factor que permite predecir con bastante precisión sus futuras capacidades cognitivas y socioemotivas.

  • Los primeros años tienen una influencia poderosa en el resto de la vida de un niño. Estoy hablando de los intervalos de edades de 0 a 3 y también los años preescolares de 4 a 5.
  • Los niños criados en ambientes de desventaja tienen menor probabilidad de finalizar con éxito sus estudios, su vida social y económica, y de tener buena salud cuando sean adultos.
  • Las brechas de habilidades entre los niños en ventaja y los niños en desventaja aparecen muy temprano.

Sin embargo, el análisis del sistema educativo se suele focalizar en promover y medir la habilidad cognitiva por coeficiente intelectual (CI) y evaluaciones de logros. Las propuestas de James Heckman consideran que no solo es necesario desarrollar la habilidad cognitiva, sino también otro tipo de habilidades –socio-emocionales, físicas y de salud mental, la perseverancia, la atención, la motivación, y la confianza en sí mismo–; puesto que, también, son necesarias para el éxito en la vida de una persona.

Por ello, Heckman defiende adoptar medidas para paliar las diferencias en niños con ambientes familiares menos favorables. Si la sociedad interviene suficientemente temprano, se puede impactar las habilidades cognitivas, socioemocionales, de salud de los niños en desventaja. Las intervenciones tempranas promueven la escolarización y la productividad de la fuerza de trabajo y reduce problemas sociales.

Los ambientes familiares en los primeros años de vida de una criatura son los mejores predictores del futuro.

El factor más decisivo

Cuando llega un bebé al mundo, el factor más decisivo… es su entorno familiar. La influencia de la familia y, en especial, de la madre van a ser determinantes en su desarrollo.

Aparece un reto monumental ante ti en ese momento… un reto ambicioso, enorme, que puede asustar… y que, a la vez, es maravilloso. Vas a influir en su futuro, vas a estar en su vida de un modo absolutamente único… Empieza un camino difícil, sorprendente y para el cual, muchas veces, nadie te ha contado gran cosa, o lo que te han contado se mueve por estereotipos.

Creo que es bueno conocer lo que la ciencia ha demostrado sobre maternidad. Y no todo es como tú crees, como tú tienes interiorizado…

Te invito a descubrir lo que los estudios científicos demuestran desde hace años, pero todavía nadie te ha contado. Te invito a leerlo en mi nuevo libro «¿Somos malas madres?», que esta semana está ya a la venta en librerías y a través de Internet, aunque si lo quieres dedicado, puedes comprarlo a través de la cuenta de Instagram del libro @somosmalasmadres, recién inaugurada, empezando estos días con una colaboradora maravillosa… donde ya hemos comenzado a mandar pedidos con todo el cariño y el agradecimiento infinito a mis lector@s, señalado explícitamente en los agradecimientos en la parte final del libro: «gracias por leerme, sin vosotr@s escribir no tendría sentido».

Más allá de los estereotipos, los estudios científicos demuestran lo que realmente sucede.

Los estudios científicos demuestran que

el factor más decisivo en el futuro de tu hij@ eres TÚ.

Recuérdalo.

Memories

Recuerdos y marcas que no se borran nunca… este fin de semana, celebrando las bodas de oro de mis padres, recordando todo lo que hemos vivido y vivimos como familia, gracias por todo, no podría tener una familia mejor.

Because the drinks bring back all the memories
and the memories bring back
memories bring back you