En el informe DESDE LA IGUALDAD A LA EXCELENCIA publicado en enero de 2012 se analizó  un problema que no se ha abordado directamente por ninguna de las políticas educativas en España, y que internacionalmente está validado por los mejores sistemas educativos del mundo, es el siguiente: ¿cómo seleccionar adecuadamente al docente para un sistema educativo de excelencia?

La selección tradicional del docente en España ha consistido en dos fases: un CAP breve de formación pedagógica, no hace mucho actualizado en un Máster universitario en formación del profesorado de educación secundaria obligatoria y bachillerato, formación profesional y enseñanzas de idiomas; y un examen teórico-práctico, cuya superación implica la obtención de un puesto definitivo como funcionario en la administración pública.

Comparándonos con otros países en evaluaciones internacionales  y por nuestra experiencia, identificamos las insuficiencias de nuestro modelo selectivo:

1. Falta de selección del capital humano (cualquier licenciado con cualquier media universitaria puede ser profesor).

2. Falta de formación metodológica y pedagógica (el currículum universitario no está conectado con la docencia directa).

3. El CAP tradicional o el actual Máster, aunque de reciente aplicación, no cumplen la función que la docencia del siglo XXI demanda.

4. Lo más importante: falta de experiencia y adecuación profesional por parte de los docentes en prácticas en el comienzo de su carrera profesional.

  • Ana Maria Pérez

    Y eso en lo referente a la secundaria y al bachillerato. Si hablamos de la formación que reciben los futuros profesores de Infantil y primari, nos llevaríamos las manos a la cabeza. Creo que deberíamos ser un poco mas críticos y reconocer que la labor del docente (desde las edades mas tempranas hasta el final de la formación académica) es fundamental, lo que implica profesionales altamente cualificados y VOCACIONALES. Y pongo la palabra vocacionales en mayúsculas porque creo que es ésta una cualidad fundamental en el docente

    • Estimada Ana, estamos totalmente de acuerdo con tu comentario. Un cordial saludo desde INED21

    • Educadora2.0

      Siento disentir, pero la formación y selección de profesorado de infantil y primaria comparada con la de secundaria y bachillerato está a años luz. No hay más que ver la formación pedagógica y los periodos de Prácticum en su formación universitaria, sólo por empezar. La vocación es sin duda un elemento fundamental, pero por mucha vocación que se tenga, debe de haber un compromiso con ella, tanto en la formación como en el ejercicio de la profesión.

      Por otro lado, estoy totalmente de acuerdo con la ineficacia del modelo de selección de profesorado que tenemos en estos momentos. Se sigue premiando al que memoriza el contenido en vez de al que sabe hacer aprender al estudiante. Del mismo modo, resulta ineficaz el primer año de prácticas profesionales, que deberían estar encaminadas a hacer una evaluación formativa, y no final, del trabajo del profesor. Si se desarrollaran programas de mejora en estos ámbitos,la formación inicial del profesorado sería mucho más efectiva.

    • Aun sabiendo de la complejidad de factores que influyen en el rendimiento educativo, una duda respecto a sus comentarios: ¿el fracaso de los alumnos de 15 años del sistema educativo español es solamente un fracaso de la enseñanza secundaria? (Informe PISA)
      Gracias por sus consideraciones,
      Un cordial saludo,
      INED21

    • Trombomba

      En primer lugar no, es un fracaso de la sociedad que debería pedir cuentas a los responsables y en segundo lugar si de los corresponsables. Como responsables máximos los legisladores que diseñan el Currículo (Itinerarios, modalidades, formación real para la sociedad actual …etc), como corresponsables los expertos que no nos relebamos contra las incongruencias politicosociales.

    • Yovani Valle

      El HONORIS CAUSA, que Misael refiere, no es una meta es un reconocimiento a una incansable entrega a una profesión, a una institución o reconocimiento social a un trabajo constante por las acciones humanistas desde una labor, ojalá desde la docencia.

  • Misael M. Tomaz

    Desde mi observación de “lego en materias de educación”, creo que ademas de VOCACION debe promoverse la REVISION PERMANENTE de los educadores. LOS EDUCADORES no creo se consideren productos ACABADOS… y aquellos que asi lo piensen están mal encajados, y debieran abandonar su oficio.
    Un Psicoanalista periodicamente no debe estar “HACIENDOSE VER”…para continuar ejerciendo adecuadamente?…. y porque los profes no hacen algo parecido, con relación a su formación actalizada? …..
    no creo que la promoción de MASTERES sea la solución: disculpenme los españoles, pero, en España, los ilustres “MASTERES” y los “DOCTORADOS” ( salvo excepciones )….se han vulgarizado…hoy simplemente los TITULOS VENDEN Y SE COMPRAN.
    En mi epoca lo importante era EL GRADO…luego la LICENCIATURA …y un MASTER….ufff!!! era solo para quien lo MERECIA…..y ser DOCTOR era una rareza….y casi siempre era un titulo HONORIS CAUSA.

    • Yovani Valle

      Los maestros debemos cada día procurar ser mejores. saqué una maestría hace 18 años, ya es necesario escalar por mi cuento, elevar mi calidad, quiero competir con las mejores herramientas y conocimientos actualizados; no estoy pensando si lo merezco o no, es cuestión de estar en otro nivel de alta calidad. Los sistemas educativos deberían de ser facilitadores para alcanzar la alta calidad docente

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  • Mari Ángeles

    Se impone la necesidad perentoria de formar a los profesores desde el primer día en que entren en la Universidad. Para ello hay que reestructurarla a fondo, sin medias tintas. Hay que desvincular la carrera docente del resto de licenciaturas.
    Hoy por hoy la enseñanza secundaria no es más que un cajón de sastre. Todo el mundo cabe, los que tienen vocación, los que no, los que no saben qué hacer con sus estudios y acaban opositando por un puesto de funcionario de por vida. Hace años, en una sociedad no tan compleja como la actual, esto no representaba un verdadero problema. Actualmente esta situación es insostenible. Aunque se aborde el hecho educativo con la mejor de las intenciones, la formación y los recursos para afrontar según qué situaciones son escasísimos, o nulos directamente. Patético.