Uno de los problemas recurrentes es el de introducir las nuevas tecnologías en el sistema educativo. Los diferentes programas de ámbito nacional y autonómico en este ámbito, se han enfocado a dotar de material (pizarras electrónicas, ordenadores) a los centros educativos y alumnos, la consecuencia sería que progresivamente se iría utilizando las TIC en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Una perspectiva equivocada, no ha sido así: el diagnóstico no era acertado.

Desde INED21 identificamos dos problemas principales: generaciones de docentes no nativos digitales, aunque usuarios básicos de las mismas, siguen teniendo una combinación de resistencia y miedo hacia las TIC, introducirlas significaría una falta de control pedagógico y técnico que no se está dispuesto a aceptar ; las TIC no son un fin, deben ser un medio para una educación más eficiente, ello implica nuevas metodologías específicas para las TIC, que sepan aprovechar su potencial didáctico acercando  la educación formal al mundo cotidiano de nuestros alumnos.

Adelantamos una propuesta que necesita de una apuesta política y profesional de la comunidad educativa: la investigación didáctica tiene que actualizarse dando soluciones realistas, ¿qué metodologías se pueden utilizar desde las TIC? ¿qué significa didácticamente este cambio progresivo? Desde INED21 estamos investigando en una línea que denominamos metodologías horizontales, se basan en el concepto de navegación inteligente, próximamente publicaremos esta investigación salida de la experiencia de clase. La solución metodológica previa es la condición necesaria para dar una orientación y eficiencia a la convergencia inevitable entre la educación formal y las TIC. La tecnología no educa, eduquemos a la tecnología.