Hemos comentado muchas veces la existencia de dos crisis: una crisis política desde la cual la educación es vista como un gasto, nunca como una inversión. De hecho podemos decir que esa razón es la que retroalimenta el partidismo político y el fracaso más importante: la política educativa no se ve como una política de estado. Consecuencia: cambio legislativo continuo y cronificación del problema educativo.

La otra crisis debe ser reconocida colectivamente, con el consiguiente nivel de responsabilidad que todos los agentes educativos tenemos: administraciones, profesores, padres, alumnos y, en general, una sociedad que no tiene como prioridad el hecho educativo. Evaluaciones e informes internacionales avalan esta afirmación: un sistema educativo mediocre, con un fracaso escolar inasumible. Tenemos un grave problema: no hay que esconder esta evidencia.

Dos crisis que se ignoran mutuamente. ¿Por qué? Porque ambos debates utilizan al otro como excusa para no solucionarse. El cainismo español siempre tiene nuevas modalidades. Desde INED21 queremos iniciar un debate con argumentos y sin excusas: solo desde la autocrítica y la propuesta de soluciones realistas y viables, empezaremos a solucionar los problemas de fondo. Aquí dejamos nuestras preguntas: ¿cómo solucionar ambas crisis? ¿podemos llegar a un consenso en educación, es posible o no?

  • Jesús

    La primera crisis, la del bipartidismo actual en la política, solo existe la reunión de dirigentes de varios partidos y pedagogos que ayuden a hacer una ley educativa en condiciones.

    Es posible un consenso, pero a ninguno le interesa en el poder, el poder da la ambición y actualmente lo estamos viendo, todo encaminado hacia el libre mercado llegando a hacer de la escuela una empresa.

    La segunda crisis es algo más complicado de solucionar, porque se tienen que poner en juego los valores socioculturales del país. Si es cierto, que parece que somos la cola en informes como PISA.

    Un sistema educativo que solo se basa en valores, es un sistema educativo mediocre, pero nunca se nos puede olvidar resaltar que el ser humano se educa para formar parte de una cultura, formas parte de la sociedad en la que va vivir. Un sistema educativo que se basa solo en los conocimientos, es un sistema mediocre, oprime la creatividad, la libertad y la crítica del alumnado.

  • Gabriela E. Varela

    Ambas crisis se encuentran recíprocamente implicadas con niveles de complejidad diferentes. Si bien en ambas las soluciones devienen con decisiones políticas y pedagógicas efectivas y comprometidas, es la sociedad en su conjunto quien debiera exigir que la educación sea prioridad y se garantice como derecho.
    Hay responsabilidades indelegables tanto en la política como en las comunidades educativas que necesitan ser reconocidas y asumidas. Sabemos que hay componentes contemporáneos que licúan valores y convicciones. Quizas estás dificultades en los niveles de responsabilidades sea efecto de estas crisis …