No podemos evitarlo… sentimos deseos de cosas imposibles.

En muchas ocasiones les damos vueltas a cosas imposibles en nuestra cabeza. Me gustaría no tener problemas. En alguna ocasión he planificado mi futuro pensando en todo lo que iba a hacer cuando se resolvieran todos los problemas que tenía abiertos… Todo lo bueno tenía que suceder a partir de ese momento. Fin de los problemas, principio de una etapa ideal.

Hasta que alguien, con quién hablaba muchas horas por aquel entonces, me hizo notar que eso no iba así… que siempre tenemos problemas «en proceso» y es necesario aprender a convivir con ellos. Que siempre vamos a tener preocupaciones, temas por cerrar… en la vida es necesario aprender a convivir con los problemas. Y disfrutar de las cosas buenas que suceden al mismo tiempo que nos preocupamos por las cosas menos buenas. O sea, que debía empezar a pensar en disfrutar de lo bueno, aunque mi cabeza sea una obsesa de darle vueltas a todo lo negativo.

Escuché atentamente todo lo que me contaba, sintiendo que era verdad… nunca vamos a estar libres de preocupación, libres de problemas… Y aceptando esta realidad.

TUS ZONAS ERRÓNEAS

El pasado domingo, en la playa, volví a leer un libro extraordinario: «Tus zonas erróneas» de Wyne Dyer. Aunque ya lo había leído hace tiempo, el domingo me pareció distinto y me dio la sensación de que ese libro lo había escrito especialmente para mí. A veces, suceden estas casualidades.

«La esencia de la grandeza radica en la capacidad de optar por la propia realización personal en circunstancias en que otras personas optan por la locura».

Así arranca el primer capítulo.

En demasiadas ocasiones nos sentimos colapsados por las circunstancias, o atrapados por nuestras inseguridades y nos parece realmente difícil salir de allí.

Sin embargo, lo que no tenemos en cuenta es que nuestras «neuras» y nuestros pensamientos los creamos nosotros. Los problemas existen, claro que sí, pero eres tú mism@ quién te explicas la historia de lo que sucede. Y una misma historia puede verse de formas muy distintas.

En el libro, Wayne Dyer expone qué zonas de tu mente –creencias, pensamientos, emociones– contienen errores de percepción, que constituyen un problema para ti porque te limitan a la hora de tener una vida plena y te impiden ser feliz.

1

Haciéndote cargo de ti mism@

La vida es corta…

haz con ella lo que tú quieres

Hacerte cargo de ti mism@ supone asumir que tus emociones son tu responsabilidad, y no el resultado de lo que hacen o dicen otras personas, ni tampoco son una simple reacción a lo que ocurre a tu alrededor.

Los sentimientos no son simples emociones que te suceden… los sentimientos son reacciones que eliges tener.

El mundo no es perfecto y ello no debe ser un problema para tu felicidad.

2

El primer amor

Deberías ser tú…

Asociar lo que vales con tus éxitos y fracasos, es una zona errónea. Una cosa es que cometas un error, y otra que pongas en tela de juicio tu propio valor.

Quiérete con independencia de lo que te sucede. Valórate.

3

Aprobación

Tú no necesitas la aprobación de los demás

Somos seres sociales y es normal que nos guste tener la aprobación de los demás. El problema de necesitar aprobación es que cuando no la consigues, no puedes sentirte bien. Y eso supone una pérdida de libertad.

Nunca vas a gustar a todo el mundo… ¿y qué?

4

Ruptura

La ruptura con el pasado

Autoetiquetarte en función de la imagen que has forjado de ti mism@ en el pasado, es una zona errónea.

Aunque en el pasado no se te diera bien algo, eso no significa que no se te pueda dar bien ahora. Siempre puedes crecer.

Confundir tus comportamientos del pasado con lo que eres es un error de percepción, que te resta poder personal, y que muchas personas utilizan a menudo porque les lleva a no enfrentarse a determinados retos, con la excusa «es que yo soy así».

5

Emociones inútiles

Las emociones inútiles: culpabilidad y preocupación

La culpabilidad y la preocupación son fruto de una zona errónea que tienes activa en tu mente.

La culpabilidad, lejos de arreglar el pasado, hace que malgastes tu presente y te limita enormemente para ser feliz.

La preocupación, en vez de arreglar el futuro, hace que te inmovilices en el presente, y que te sitúes en la inacción.

6

Explorando lo desconocido

¿Saber siempre a dónde vas?

Pensar que la vida consiste en ir siempre a lo seguro, y saber siempre a dónde vas, es una zona errónea.

La rigidez, el perfeccionismo, el control, el no arriesgarte a cometer errores, todas ellas son válvulas de escape que te evitan explorar zonas desconocidas, en las que conviene moverse en ocasiones.

7

Convencionalismos

Rompiendo la barrera de los convencionalismos

El mundo está lleno de convencionalismos que nos limitan, que nos marcan el camino a seguir. Seguir los convencionalismos sin cuestionarlos, a pesar de que te estén limitando tu felicidad, es una zona errónea.

Tendemos a prestar más atención y a creer más en lo que nos viene de fuera, que lo que tenemos en nuestro interiorlo que sentimos–.

8

La trampa de la justicia

Creer que existe la Justicia

Creer que existe la Justicia no es más que un error de percepción.

Si esperas que exista justicia en el mundo te estás engañando y vas a sufrir por ello.

Para salir de esta trampa que te lleva a estar resentid@ con el resto del mundo «injusto», empieza a pensar que tu vida emocional es algo que está dentro de ti, y aprende a independizarte de lo que hace o deja de hacer el resto.

9

Postergaciones

Terminando con las postergaciones ahora mismo

Postergar las cosas produce ansiedad, y es una zona errónea.

Postergar, tiene un gran beneficio: te permite dejar para mañana algo que sabes que nunca harás, y así engañarte a ti mism@ ante el hecho de que no estás haciendo aquello que te propusiste hacer.

La postergación es algo que debe eliminarse.

10

Proclama tu independencia

Depender psicológicamente de alguien es una zona errónea.

Una cosa es tener una relación con alguien y que ésta no interfiera en tus metas de vida; y otra cosa es un relación en la cual te sientes obligado a ser algo que no quieres ser.

Si necesitas una relación –es decir, no la eliges– o te sientes obligad@ a tenerla, y luego te resientes, entonces es que actúas desde un error de percepción: el error de pensar que necesitas a esa persona para vivir o ser feliz.

Esto no quiere decir que no sea bueno tener relaciones. Lo sano es tenerlas y al mismo tiempo no necesitarlas.

11

Adiós a la ira

La ira es una zona errónea, porque no sirve para hacerte feliz.

La fuente de tu ira es desear que todo y todos sean como esperas que sean. La ira se desencadena cuando inconscientemente, te apoderas del comportamiento de los demás y pretendes que hagan lo que para ti es «lo normal». Esta forma de pensar implica que te frustres y liberes esa tensión a través de la ira.

La salida es reconocer en cada momento el desencadenante de tu ira, es decir, ser consciente de tus expectativas irrealistas sobre los demás, o lo que sucede a tu alrededor.  La solución a la ira no es reprimirla, sino cambiar tu forma de pensar.

12

Retrato

Retrato de una personas que

ha eliminado sus zonas erróneas

La persona que ha eliminado sus zonas erróneas es una persona que disfruta con su presente y que no se siente amenazada por el futuro.

ALGO INTRÍNSECO

Reconocer los problemas como

algo intrínseco a la vida

Es cuestión de asumir los problemas y preocupaciones como algo intrínseco en nuestra vida.

Como dice Wyer:

«Los seres humanos que reconocen los problemas como algo que es parte de la condición humana y no miden la felicidad por la ausencia de problemas, ésos son los seres humanos más inteligentes que conocemos; también los más raros y difíciles de encontrar».

Tu mundo no es perfecto ahora… ni lo va a ser en un futuro

Tu mundo no es perfecto ahora…

ni lo va ser en un futuro

las cosas nunca van a ser exactamente como las deseas…

pero ello no te puede impedir disfrutar de todo lo bueno que te sucede.

Es cuestión de no obsesionarse con deseos de cosas imposibles

y de disfrutar todas esas cosas posibles

que tienes cerca y que te hacen feliz.

Y entre mis preocupaciones –inevitables tantas veces–, he podido disfrutar y ser feliz esta semana… disfutar de la playa, disfrutar de la lectura, disfrutar del día de Sant Jordi, gracias a l@s que os acercasteis a Passeig de Gràcia a compartir un rato conmigo, disfrutar de mi rosa de Sant Jordi y de mi libro –«Nada es tan terrible» de Rafael Santandreu– y disfrutar de las personas maravillosas que tengo en mi vida… Muy feliz en mi mundo imperfecto.

Deseos de cosas imposibles…

I wish you were my first love…

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Investigadora y divulgadora en Educación e Iniciativa Emprendedora. Compagina la actividad docente en ESADE como colaboradora académica y tutora en asignaturas de Entrepreneurship con su trabajo de investigación de Doctorado sobre Educación e Iniciativa Emprendedora. Ello le permite investigar y adquirir conocimientos en estos ámbitos para colaborar con personas e instituciones a potenciar el espíritu emprendedor a través de cursos, conferencias, artículos y publicaciones Es licenciada en Administración y Dirección de Empresas y MBA por ESADE. Máster en Auditoría y Control de Gestión por la UdL. Máster en Gestión Ambiental por la Universidad de Barcelona. Doctoranda en Economía de la Educación. Convencida de la importancia de promover la iniciativa emprendedora… porque el futuro lo construimos hoy.