C√≥mo Recitar un Poema y Emocionar a nuestro P√ļblico

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Cómo recitar un poema no es uno de esos post en los que se destripa un texto, para que puedas presentar una tarea, más o menos aceptable, y cumplir con una asignatura que no te interesa. Si estás buscando eso, no pierdas más tu tiempo, este NO es tu post.

C√≥mo recitar un poema es una entrada en la que vas a aprender el modo de leer un poema, de comprenderlo, de interiorizarlo.¬† Y, una vez que lo hayas entendido ‚Äďy que lo hayas hecho tuyo‚Äď, puedas expresar y compartir eso mismo que has sentido con otras personas de tu entorno.

C√≥mo recitar un poema es una entrada concebida para que puedas hacer un poema tuyo; para que lo puedas proyectar con tu voz en p√ļblico; y para que, mientras recitas, otros a tu alrededor disfruten de ese estado de consciencia que t√ļ mismo experimentas.

Tambi√©n tratamos aqu√≠ sobre algo que a nadie se le escapa, y es el tema de las ventajas ‚Äďpersonales y cognitivas‚Äď que para las personas tiene recitar. Ciertamente, desde el punto de vista del aprendizaje son innumerables. Por citar algunas, reparemos en:

  • La interiorizaci√≥n de patrones sint√°cticos.
  • La pr√°ctica de las diferentes curvas de entonaci√≥n.
  • La t√©cnica depurada de la dicci√≥n.
  • El tesoro impagable que supone el aumento del caudal l√©xico.
  • Y en el torrente expresivo que implica la dramatizaci√≥n.

El milagro se produce cuando se memoriza la sintaxis con la que ha escrito el poeta; y, al mismo tiempo, quien recita incorpora a su diccionario personal los nuevos términos que, en sí, encierra la poesía que se dispone a recitar.

como recitar un poema

Cómo Recitar un Poema: Los pasos a seguir

Normalmente, gracias a la extensi√≥n de las piezas de g√©nero l√≠rico ‚Äďdel g√©nero po√©tico‚Äď, uno puede estudiar fragmentos relativamente cortos (a no ser que se quiera estudiar magnas composiciones como las del g√©nero √Čpico); sin embargo, los poemas ¬ęal uso¬Ľ ‚Äďcomo la letra de una canci√≥n‚Äď pueden ser memorizados sin hacer un gran acopio de memoria.

En otras palabras, un poema es una ¬ęc√°psula de literatura comprimida¬Ľ. En un poema tenemos lo mejor de la Fon√©tica, lo mejor de la Sem√°ntica y lo mejor de la Sint√°xis en un conjunto de pocas palabras.

En treinta versos (como ocurre con cualquier otro tipo de manifestaci√≥n art√≠stica), uno puede experimentar una altura como persona que no experimentar√≠a de otro modo. Por eso, cuando uno se prepara para recitar, debe enfocarse en hacer de la lectura de un poema ‚Äďde su comprensi√≥n, de su memorizaci√≥n y de su recitado‚Äď una herramienta para:

  • Comprender mejor lo que dice el texto.
  • Comprenderse mejor a s√≠ mismo.
  • Hacer part√≠cipes a los dem√°s de ese estado de Elevaci√≥n Humana como corolario de todo ese proceso de ¬ęauto-comprensi√≥n¬Ľ y de ¬ęallo-comprensi√≥n¬Ľ.

Para estructurar y dar algo de orden a nuestra concepci√≥n de c√≥mo prepararnos para recitar un poema, hemos elaborado una serie de pasos a seguir. Y hemos obrado as√≠ solo porque hay personas ‚Äďcomo yo mismo‚Äď que prefieren realizar sus trabajos de manera secuenciada.

Otro tipo de personas (las verdaderamente inteligentes) piensan y aprenden de otra manera, salt√°ndose los pasos establecidos y aplicando sus propios criterios. Si eres de ese tipo de personas, de esas que son capaces de encontrar atajos eficaces, estos pasos podr√°n servirte para tomar alguna referencia o, quiz√°s, para nada.

Y es lo m√°s normal del mundo, dado que todas las formas de aprender son igual de v√°lidas si nos conducen al resultado que buscamos. (Ahora bien, por nuestro beneficio habremos de elegir las que ‚Äďa un mismo nivel de aprendizaje‚Äď requieran de menor tiempo y esfuerzo.)

Paso 1: Memorización

En un primer momento, debemos memorizar el poema al completo, en toda su extensi√≥n, y todo √©l con el mismo nivel de precisi√≥n. Esto es fundamental para poder interpretar las palabras que vamos a compartir con el p√ļblico desde nuestra visi√≥n √ļnica.

Leer el poema entero y memorizarlo perfectamente.

Desde que pretendemos memorizar un texto, debemos concebirlo en su totalidad como un unidad atómica, indivisible. En el sentido de que debemos memorizar todas y cada una de las partes que lo componen con el mismo rigor.

Ello incluye, además de todas las palabras de significado léxico (nombre, adjetivo, verbo, adverbio), el resto de palabras de significado gramatical que suelen contar con un cuerpo fonético más reducido. Es decir, un tipo de palabras como artículos, preposiciones, conjunciones, demostrativos, etc.

Al mismo tiempo debemos retener todos los signos de puntuación  que, si bien no son palabras, no es tampoco menor el significado que aportan (por esta razón, memorizamos también el tipo de pausa o marca entonativa que implican): puntos, puntos suspentivos, comas, signos de interrogación, de exclamación, etc.

Finalmente, en lo relativo a la fonética de las palabras (es decir, a los sonidos) mientras las memorizamos, hemos de llegar al dominio sobre la articulación de cualquier palabra o grupo de palabras, cuyo recitado nos pueda parecer de difícil pronunciación. Por tanto, hemos de pronunciar con total claridad esos sonidos del lenguaje que, por hacernos entender aquí, llamaremos (impropiamente) expresiones o palabras. De modo que, mientras memorizamos no solo recordaremos qué significan, sino tambien cuál es la mejor manera de pronunciarlas.

No obstante lo anterior, es indispensable hacernos unos expertos en el plano del significado y conocer perfectamente con qué sentido se usan las expresiones que aparecen en nuestro poema. En este punto, un buen diccionario resulta fundamental.

La razón de conocer el significado con experticia es la de elevar toda la potencialidad expresiva que atesore el texto cuando lo recitemos.

La práctica reiterada de este apartado de memorización activa (es decir, uno memoriza porque desea hacerlo), como la de cualquier otra cosa que se quiera realizar con maestría, es fundamental. Algunos trucos o ejercicios que podemos adoptar para ello, son los siguientes (y no, no son sencillos).

    • Recitar de manera aleatoria: este ejercicio consiste en recitar desde el inicio, o desde el medio (o desde cualquier otro punto del texto ‚Äďel ¬ępunto¬Ľ de arranque es aleatorio‚Äď). Es decir, tener el poema tan bien memorizado que no sea necesario que un verso como el primero, ni ning√ļn otro, nos sirva de ¬ęse√Īal de salida¬Ľ o nos ¬ęd√© el pie¬Ľ para seguir con lo que viene. No. Nuestro objetivo es dominar el poema a tal punto que podemos comenzar a recitar desde cualquier punto del mismo.
    • Invirtiendo el orden de los versos: Es decir, demostr√°ndonos a nosotros mismos que somos capaces de hacer el siguiente ejercicio memor√≠stico: recordamos un verso, y a su t√©rmino, recitamos el anterior, y a su termino el anterior. Este ejercio de invertir el orden de los versos, te dar√° mucha confianza sobre el ejercicio de memorizaci√≥n que has hecho; o te obligar√° a estudiar el texto a√ļn con m√°s ah√≠nco hasta que lo puedas realizar con cierta soltura.
    • Dominar toda la secuencia y tenerla a disposicion en la memoria en cualquier momento del d√≠a: Este ejercicio consiste en recitar el poema, ya sea en voz baja, o mentalmente, en cualquier momento y lugar del d√≠a de manera improvisada: ya sea cuando est√°s en el supermercado, ya sea subiendo en un ascensor, ya sea yendo en autob√ļs, en la cola del banco, etc. Un truco que suele funcionar es tener una regla: por ejemplo, ¬ęcada vez que vea a alguien con un prenda verde, recitar√© el poema¬Ľ; o ¬ęcada vez que suba en ascensor recitar√© el poema¬Ľ, o ¬ęcada vez que vea mi reflejo en un cristal, recitar√© el poema¬Ľ, etc. La regla depender√° de ti, pero tienes que buscar una o varias, que al aplicarlas den lugar a que al finalizar el d√≠a hayas recitado tu poema con √©xito al menos cinco veces.

Paso 2: Comenzar el ensayo de la recitación en voz alta

En este apartado hemos dado por hecho que el poema ha sido memorizado sin fisuras ‚Äďseg√ļn lo que acabamos de ver en el paso 1‚Äď. De modo que ha llegado el momenro de reproducir nuestro poema en voz alta.

En esta estapa hay que esforzarse por aprender a articular los sonidos con precisión hasta tal punto que pronunciar con claridad llegue a resultarnos:

  • Lo natural.
  • Lo c√≥modo.
  • Y lo obvio (en el sentido de que no se nos pasa ya por la cabeza hacerlo de otra manera).

Después de esta etapa de familiarización con la pronunciación, comienza el periodo de dramatización.

como recitar un poema

Es aquí, después de haber trabajado con la memoria y la dicción, cuando ya estamos listos para trabajar la dramatización y volcar nuestra personalidad en el recitado a través de:

  • La entonaci√≥n.
  • La velocidad de elocuci√≥n.
  • El volumen.
  • Y el lenguaje corporal.

Suele decirse que ¬ęel 70 por ciento de lo que comunicamos es visual¬Ľ, y, por tanto, que lo que ¬ęnos entra¬Ľ por los ojos es mucho m√°s importante que lo que ¬ęnos entra¬Ľ por los o√≠dos.

Sea como fuere, cuando recitamos un poema estamos comunicando ‚Äďestamos transmitiendo‚Äď el contenido de una pieza literaria. ¬ŅQu√© quiere esto decir? Que para ser eficaces debemos adoptar una forma de ser acorde al contenido de lo que estamos transmitiendo. De modo y manera que, nunca, bajo ning√ļn concepto parezca que estamos ¬ęrecitando¬Ľ.

Paso 3: Dramatización

Uno de mis poetas favoritos es Pablo Neruda. Un d√≠a, tuve la oportunidad de acceder a un audio en el que √©l mismo recitaba sus piezas; y ¬ęse me cay√≥ el alma al suelo¬Ľ. ¬ŅC√≥mo pod√≠a ser que un hombre tan genial a la hora de escribir ‚Äďun verdadero GENIO de la Literatura‚Äď recitara tan mal?

Entonces, me di cuenta de algo importante a la hora de recitar un poema: Nunca debe parecer que estás recitando. Las palabras han de abordar a quienes nos escuchan como un manantial de sentimientos que brota de nuestra voz. Y esto que acabo de decir de una forma tan ampulosa y barroca no es más que  lo siguiente:

Comparte el mensaje con CERCAN√ćA y NATURALIDAD.

De lo contrario, ya puedes ensayar miles y miles de horas que, si no proyectas en tu voz honestidad y naturalidad estar√°s ¬ęvendido¬Ľ. Y el p√ļblico considerar√° que tus palabras son ¬ęenvoltorios vac√≠os¬Ľ que no merecen: ni su tiempo, ni su dinero.

Para ilustrar esto he seleccionado algunos poemas que puedan servirnos de ejemplo.

El primero de ellos, se titula ¬ęYo, a mi cuerpo¬Ľ, del poeta Domingo Rivero. El motivo por el cual lo he elegido es el tono de introspecci√≥n que implica su dramatizaci√≥n. Quien se exprese al dramatizar este poema ‚ÄאּS√≠! Me niego a utilizar esa expresi√≥n de voz po√©tica, que me parece una alienaci√≥n absoluta (propia de aquellos Eruditos a la violeta de los que hablaba Cadalso)‚Äď; lo ha de hacer dirigi√©ndose a s√≠ mismo: a su propio cuerpo.

como recitar un poema

Creo que es un poema ideal para leer y recitar en la adolescencia, cuando solemos tomar consciencia de c√≥mo es nuestro cuerpo y creemos a pie juntillas ‚Äďaunque err√≥neamente‚Äď que √©ste nos define frente a los dem√°s. Dejo paso al poema, dice as√≠:

YO, A MI CUERPO

¬ŅPor qu√© no te he de amar, cuerpo en que vivo?;
¬Ņpor qu√© con humildad no he de quererte,
si en ti fui ni√Īo, y joven, y en ti arribo,
viejo, a las tristes playas de la muerte?

Tu pecho ha sollozado compasivo
por mí, en los rudos golpes de mi suerte;
ha jadeado con mi sed, y altivo
con mi ambición latió cuando era fuerte.

Y hoy te rindes al fin, pobre materia,
extenuada de angustia y de miseria.
¬ŅPor qu√© no te he de amar? ¬ŅQu√© ser√© el d√≠a

que t√ļ dejes de ser? ¬°Profundo arcano!
Sólo sé que en tus hombros hice mía
mi cruz, mi parte en el dolor humano.

Domingo Rivero

Partiendo de estos versos, cabe recitar de infinidad de maneras ‚Äďtantas como personalidades tenga el lector, el actor, el locutor, el rapsoda‚Ķ‚Äď. Sin embargo, creo que podemos convenir que la dramatizaci√≥n de este poema requiere, como apuntamos m√°s arriba:

  • Hablar directamente a nuestro cuerpo con cierto aire de introspecci√≥n.
  • Pero, al mismo tiempo, con la intimidad y la confianza que s√≥lo reservamos para nuestros mejores amigos.

¬ŅM√ļsica de fondo? S√≠. Quiz√° las sugerentes notas de una guitarra tocada en directo, cuya melod√≠a acompa√Īe a la voz que inunda el auditorio.

En segundo lugar, te propongo revisar un poema cuya dramatización requiere furia, frustración, ternura, pena, melancolía y desasosiego.

¬ŅComo te sentir√≠as si te enteraras, de pronto, de que han matado a tu mejor amigo o amiga, de manera injusta, y de que no has podido ‚Äďsi quiera‚Äď intentar hacer algo para evirarlo? En ese momento, te embarga la furia, la frutraci√≥n y el dolor:

  • Quieres gritar.
  • Quieres venganza.
  • Quieres ponerte en su lugar‚Ķ
  • Y, al mismo tiempo, quieres poder despedirte.

Y, de pronto, en un arrebato de furia y de pena, frente a su tumba, le dices ‚Äďde todo coraz√≥n‚Äď lo que sigue:

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compa√Īero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento m√°s tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano est√°s rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de cat√°strofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volver√°s a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajarear√° tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volver√°s al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrar√°s la sombra de mis cejas,
y tu sangre se ir√° a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compa√Īero del alma, compa√Īero.

Elegía a Ramón Sijé. Miguel Hernández

como recitar un poema

Cuando se recita este poema es clave manejar dos aspectos del recitado o dramatización, a saber: el volumen y la velocidad de elocución.

En efecto, hay partes del poema que requieren mayor o menor volumen y mayor o menor velocidad. Por ejemplo,  al principio, cuando rompemos el silencio con el primer verso, podemos empezar lentamente y con un tono grave.

Dibujando muy bien el sonido, nos ayudaremos del micr√≥fono para no tener que elevar demasiado nuestro volumen natural de voz. La impresi√≥n en el p√ļblico, sumido en el silencio de la sala, debe ser la de que est√° presenciando la expresi√≥n de una persona con un sentimiento muy hondo y muy √≠ntimo:

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compa√Īero del alma, tan temprano.

A partir de aquí la voz, comienza a tomar velocidad, muy poco a poco, muy paulatinamente, hasta confluir con el volumen rayano en el grito de desperación en la estrofa:

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Y que termina volviendo al tono y la velocidad del primer verso en el tercer verso de la siguiente estrofa que acaba con un punto:

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

A partir de aqui retomamos la intimidad del primer verso, y eso se refleja en que mantenemos el volumen, la velocidad y el tono iniciales.

Volver√°s a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajarear√° tu alma colmenera

Y a partir de aqu√≠ preparamos la vuelta al silencio en el que desemboca el verso final, dramatizando las palabras como si fueran una confesi√≥n abierta, un gui√Īo de complicidad que solo brinda la amistad hacia ese ser amado que nos han arrebatado para siempre, que se nos va, que ya no est√°.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compa√Īero del alma, compa√Īero.

Finalmente, el √ļltimo poema sobre el que hablaremos hoy, nos trae del vuelta la figura de mi admirado Pablo Neruda. La tem√°tica del siguiente poema es el amor, y suele se la ideal, para cerrar esos recitales de poes√≠a que se celebran en los institutos en mayo.

como recitar un poema

Imagina que te enamoras por primera vez, de una manera loca, pasional, irracional, desmedida. El coraz√≥n te palpita con solo escuchar el nombre de esa personas a quien amas. Con el paso del tiempo, vives los momentos m√°s felices de tu vida en pareja ‚Äďcon √©l, con ella‚Äď a quien nunca, pase lo que pase, olvidar√°s; y a quien siempre considerar√°s parte de ti y de tu historia vital‚Ķ

Sin embargo, un d√≠a, acaba todo. La relaci√≥n llega a su fin, pero sabes que esa persona por la que dar√≠as todo lo que eres ‚Äďy qui√©n eres‚Äď nunca desaparecer√° de tu memoria, de tus recuerdos. Y sabes que nunca encontrar√°s a nadie cuyos besos sepan como los suyos.

Y, un buen d√≠a, en una noche de soledad ‚Äďsin pretenderlo‚Äď te sorprendes record√°ndola y, en ese momento, te sobrevienen los versos que siguen:

Puedo escribir los versos m√°s tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: ¬ęLa noche est√° estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.¬Ľ

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos m√°s tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos m√°s tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, m√°s inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche est√° estrellada y ella no est√° conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos √°rboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cu√°nto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Ser√° de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los √ļltimos versos que yo le escribo.

Poema XX. Pablo Neruda

Quiza la √ļnica receta para recitar este poema sea la de haber estado ‚Äďalguna vez‚Äď enamorado o enamorada.

Paso 4. Ensayar y ensayar hasta que salga ¬ęperfecto¬Ľ

Este es el √ļltimo paso que necesitamos acometer para que el nuestro recitado o dramatizaci√≥n po√©tica nos salga en modo ¬ępro¬Ľ. Por ejemplo, antes habl√°bamos de los recitales que se celebran en los institutos en mayo.

A veces, de manera improvisada, en los centros educativos se reparten folios con poemas o fragmentos literarios antes de una festividad concreta; y a los alumnos con m√°s desparpajo se les pide que lean en p√ļblico y poco m√°s. Desde nuestro punto de vista, esto no sirve para nada:

  • Al que tiene potencial no se le fomenta, ni se le trabaja.
  • Al que tiene timidez o p√°nico esc√©nico, no se le muestra un camino para vencer esos problemas de base. (Ya adelanto desde aqu√≠ que es la preparaci√≥n y el ensayo)

Sugerimos realizar un selección de poemas durante el primer trimestre del curso escolar. Una selección de poemas diferentes a los que se ven en clase. Esto permite:

  • Ense√Īar nuevos textos a los chicos.
  • Y conocer la personalidad de cada uno ‚Äďpara poder asignarle un poema que pueda conectar m√°s con su forma se ser‚Äď.

Sin embargo, esto en ciertas ocasiones, requerir√° del uso de ciertas ¬ęma√Īas¬Ľ ‚Äďpor parte del docente‚Äď para convencer, a ciertos alumnos que a priori no estar√°n dispuestos a recitar. Y pienso que esto (ante una actitud similar) puede ser extensible a cualquier grupo de dramatizaci√≥n po√©tica que se quiera formar, tanto dentro de la educaci√≥n reglada, como en un centro independiente, como en un proyecto desarrollado en Internet.

como recitar un poema

Volviendo a la realidad de un centro, cuatro meses de ensayo (enero ‚Äď abril) son m√°s que suficientes para que un grupo de unos veinte alumnos, recitadores, haya:

  • Memorizado.
  • Recitado.
  • Dramatizado.
  • Escuchado sus voces por el micro.
  • Ensayado con la m√ļsica de fondo elegida para el poema.
  • Y¬† obtenido el feedback de sus profesores y compa√Īeros.

Cuando yo era estudiante, nos seleccionaron a varios alumnos de 4¬ļ de ESO (y segundo de BUP ‚Äďque estaba por extinguirse‚Äď) antes de las vacaciones de Navidad ‚Äďpara que traj√©ramos a la vuelta de las vacaciones los textos memorizados‚Äď e √≠bamos a ensayar al sal√≥n de actos ‚Äďdurante los recreos‚Äď una vez que le demostr√°bamos al profesor que nos sabiamos el texto ¬ęde carrerilla¬Ľ (sin interpretaci√≥n ni adorno de ning√ļn tipo).

Al principio, nadie quer√≠a pasar su recreo en el salon de actos, pero a poco que dos o tres empezamos a esforzarnos y a hacerlo bien, pronto el soniquete del recitado era una cura para el alma. Y muchos nos relaj√°mos all√≠ y nos empap√°bamos de la palabra escuchando c√≥mo lo hac√≠an nuestros compa√Īeros y compa√Īeras ‚Äďque, en honor a la verdad, eran m√°s numerosas que los chicos‚Äď.


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Un poco m√°s tarde llegaron al centro unos altavoces, una mesa de sonido‚Ķ y, a los pocos d√≠as, el departamento de pl√°stica oscureci√≥ el sal√≥n de actos con cartones en las ventanas. Un viejo foco para eventos hac√≠a las veces de ca√Ī√≥n. A partir de aquel momento, nunca dejaron de venir alumnos de diferentes cursos a los ensayos (de primaria, de secundaria y de bachillerato).

Y, en mayo de aquel a√Īo, el abrumador √©xito entre alumnado (en los recitales que se hicieron en el centro por las ma√Īanas) y la buena acogida entre las familias (en los recitales que se hicieron en el centro por las tardes) fue totalmente inesperado y muy, muy gratificante: varias locutoras y actores ‚Äďque hoy se ganan la vida de manera profesional‚Äď se acercaron por primera vez a los micros en aquel recital ‚Äďque recibi√≥ alumnos durante 4 a√Īos consecutivos‚Äď.

He querido compartir algunas pinceladas de c√≥mo fue esta experiencia y los pasos que aprend√≠ para preparar el recitado de un poema para que cualquier persona que pueda sentirse atra√≠da por esta forma de entender la dramatizaci√≥n po√©tica pueda aprovechar ‚Äďsi lo considera de inter√©s‚Äď alguna de mis sugerencias. Mientras, pienso en que, si hoy quisiera encontrar a estas personas, quiz√° las buscar√≠a entre perfiles de Twitch y canales de Youtube.

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