La situación actual a nivel mundial era prácticamente imposible de prevenir. Con una gran parte de la población confinada debido a la pandemia de COVID-19, son pocos los que no se ven afectados por esta nueva realidad. Junto con la crisis sanitaria, la economía de múltiples países sufrirá las consecuencias y, una vez pueda vencerse la amenaza del coronavirus, se prevé una clara recesión.

Son múltiples los negocios que han tenido que cesar su actividad, provocando que muchas personas se hayan quedado sin trabajo en poco tiempo. Otros se han visto obligados a optar por los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) o, como es el caso de muchos autónomos, directamente sin la posibilidad de generar ingresos casi de la noche a la mañana.

Diversos sectores han tenido que adaptarse a los tiempos y mejorar su presencia en internet para seguir su actividad. La tecnología ha desempeñado un papel vital en permitir que las empresas sigan conectadas y disponibles para sus clientes, por lo que ha hecho posible el teletrabajo. Las reuniones se hacen en línea y las presentaciones y llamadas a clientes a través de videoconferencias. Otros sectores que también han tenido que apoyarse en la tecnología para poder seguir adelante y llegar a sus clientes han sido el sector textil, las tiendas en línea o el sector de la alimentación para ofrecer entregas a domicilio.

El sector de la educación ha seguido en pie impartiendo clases virtuales a estudiantes confinados en sus hogares. Los profesores han seguido trabajando a distancia preparando las tareas, corrigiendo ejercicios y apoyando a sus alumnos a distancia, en comunicación con los padres para poder mantener cierto grado de normalidad y no perder parte importante del curso.

De igual modo, nuestra forma de entender el ocio y el entretenimiento ha cambiado. Hemos podido observar un aumento en el consumo de plataformas de streaming, en aplicaciones que nos permiten comunicarnos con los nuestros o en el uso de videojuegos en línea para múltiples jugadores. Hasta logramos realizar rutinas de ejercicio, baile o yoga y meditación para mantenernos activos y serenos gracias a contenidos en la red.

Es difícil pensar que muchos de nosotros no tenemos contacto con nuestros compañeros, familiares y amigos, y hasta nuevo aviso, esta es nuestra nueva realidad. Si bien es cierto que nada puede sustituir ese contacto directo, nunca hemos estado tan conectados con los nuestros a través de tantos canales gracias a las últimas tecnologías. Es algo que nos ha cambiado para siempre. Y que así sea, porque lo importante es que lleguemos al otro lado habiendo aprendido lo que de verdad importa. La tecnología no es más que un medio para poder seguir apoyándonos unos a otros.