ABORDAR EL PROBLEMA

La muerte de un ser querido es siempre dolorosa y este dolor se acentúa cuando hemos de contárselo a un niño/a. Para comunicarnos con él/ella de forma eficaz debemos saber lo que piensa.

Es nuestra responsabilidad elaborar mensajes de forma que los niños no solamente escuchen, sino que también comprendan.

De esta forma, estaremos ofreciendo a los niños la información que necesitan y éstos confiarán en lo que decimos.

REACCIONES MÁS HABITUALES

Reacciones más habituales en los niños pequeños tras la pérdida:

Dependencia hacia los seres queridos.

Miedo a que vuelva a ocurrirle lo mismo a otro ser querido.

Preocupación por el difunto.

Rebeldía por haber sido abandonados (irritabilidad, travesuras, etc.).

Juegos en los que aparece la muerte.

Regresión en conductas ya adquiridas (control de esfínteres, comida, sueño…).

Preguntas más habituales: ¿Cuándo va a volver? ¿Tiene frío / hambre / miedo allí donde está? ¿Por qué se murió? ¿Por qué no se recuperó de la enfermedad?

COMO EXPLICARLE A UN NINO QUE ALGUIEN HA MUERTO

PAUTAS

Pautas para explicárselo adecuadamente:

1

Contarle siempre la verdad: el niño/a notará que algo está pasando, que todos los que le rodean están raros cuando hablan de la persona fallecida. Por lo tanto, si no se le explica o se le da información a medias el niño comenzará a pensar en razones para comprenderlo, y en su imaginación puede llegar incluso a sentirse culpable.

2

Contar solamente lo elemental e imprescindible para que pueda comprenderlo, no es necesario ahondar en datos o explicaciones sobre la enfermedad. Más adelante si desea saberlos, lo preguntará.

3

Mostrar emociones y comunicarlas, expresar los sentimientos, por ejemplo: «Es algo muy muy triste y lloramos», debemos transmitir la idea de que llorar es normal cuando muere una persona cercana.

Hay que pensar que los niños deben elaborar el duelo igual que los adultos pero con menos recursos que les ayuden a enfrentarse a sus sentimientos, por ello, debemos facilitárselos.

4

Evitar eufemismos como: «está dormido», «se ha ido», o «lo hemos perdido», pues sólo confundirán al niño/a.

5

Tener presente que en la etapa de Educación Infantil, la idea que tienen los niños sobre la muerte suele ser reversible, por lo que es posible que pregunten por el ser querido tras un tiempo, como si fuera a volver.

CÓMO CONTÁRSELO

Si ha sido de forma repentina, podría decirse algo así:

«Ha pasado algo terrible y todos estamos muy tristes. X se puso muy enfermo tan rápido que no pudo luchar contra la enfermedad. Su cuerpo se hizo tanto daño cuando …(contar el caso brevemente)… que dejó de funcionar y ha muerto.

Esto no pasa muy a menudo.

Él no sabía que iba a morir y nosotros tampoco, así que estamos sorprendidos y tristes».

Si ha sido de forma prolongada, en este caso la niña habrá sido informada de la gravedad y se puede decir:

«Ha pasado algo terrible. Normalmente las personas cuando están enfermas, se recuperan. Pero a veces se ponen más y más enfermas y se quedan tan débiles que ya no pueden luchar contra la enfermedad y su cuerpo deja de funcionar y se muere».

La idea del más allá: en principio es positivo explicarles a los niños la idea que cada uno tenga del más allá o del cielo. Es aconsejable darle una idea de más allá como final a la explicación biológica del cuerpo.


Bibliografía

William C. Kroen. Cómo ayudar a los niños a afrontar la pérdida de un ser querido. Ediciones Oniro S.A. Barcelona 2002.

Schaefer, D. y Lyons, C. Cómo contárselo a los niños. Respuestas adecuadas cuando alguien fallece. Ediciones Medici.

Página web: Vivir la pérdida.