Pocas cosas hay tan importantes en el desarrollo personal como la capacidad de discernimiento, de análisis, como el pensamiento crítico, en suma, que a través de la reflexión y el cuestionamiento nos permite avanzar en la construcción de nuestro conocimiento, evitando falacias, sorteando sofismas, afinando nuestros juicios sobre los hechos y las circunstancias que nos rodean.

En un mundo en el que las informaciones fluyen a velocidad de vértigo, no tener capacidad de discernimiento es como ir “al garete” en una embarcación que se ha quedado sin medios de propulsión y gobierno.

Y es que la capacidad crítica está íntimamente relacionada con la prudencia, esa cualidad que nos lleva a «actuar en el acto», después de haber ponderado las circunstancias.

El que no discierne está al albur de los vientos que soplen.

El que no distingue es blanco fácil de la manipulación.

El que se deja llevar por la pasión ahoga su propia razón.

No quiero hacer un preámbulo de filosofía de la educación, pero no me resisto a señalar que el que no tiene pensamiento crítico no es libre, pues la libertad se manifiesta en la decisión (aunque no se agote en ella, naturalmente) y no está en condiciones de decidir quien no es capaz de discernir, que eso es el pensamiento crítico. Por otra parte, es muy importante en todos los procesos de pensamiento científico, de elaboración de argumentos, de contrastación de hipótesis, etc.

La tabla que he adaptado de su original inglés es muy versátil y puede aplicarse a multitud de tareas dentro del trabajo intelectual, en cualquier nivel educativo y cualquier materia. Ante una tarea intelectual sería bueno acostumbrar a nuestros alumnos a hacerse algunas o muchas de estas preguntas. ¿Qué decir de los alumnos más capaces?

Espero que os resulte de utilidad en vuestro trabajo como educadores: padres o profesores.

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Vicerrector de Innovación y Desarrollo Educativo en la Universidad Internacional de La Rioja-UNIR desde septiembre de 2015, soy Catedrático de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación y Doctor en Ciencias de la Educación y Ciencias Biológicas.
Past-President del European Council for High Ability (2000-2004) y miembro del National Advisory Board del Center for Talented Youth (CTY) de la Universidad Johns Hopkins (2003-2011). Fundé y dirigí el centro para la atención educativa de alumnos de alta capacidad CTY España, International Charter Member del CTY de la Universidad Johns Hopkins (2001-2011). He sido profesor de la Universidad de Navarra durante 36 años (1979-2015).
Mi carrera investigadora en el desarrollo del talento académico en jóvenes de alta capacidad me ha llevado a ser Consultant Editor de algunas de las revistas extranjeras más prestigiosas de este ámbito entre las que destacan: High Ability Studies, Education Today, Talent Development and Excellence, Sobredotaçao, Gifted and Talented International, Abilities and giftedness; así como de algunas de las españolas más reconocidas como la Revista Española de Pedagogía, Estudios sobre Educación, RELIEVE, Bordón, Educación XXI o Revista de Educación.
Soy miembro de Sociedades Científicas como:
International Association for Talent Development and Excellence
European Council for High Ability
World Council for Gifted and Talented Children
National Association for Gifted Children (EE.UU)
Sociedad Española de Pedagogía
He publicado más de 150 trabajos de investigación en revistas españolas y extranjeras y soy autor y coautor de 30 libros y capítulos de libros, varios de ellos dedicados a la alta capacidad y el desarrollo del talento, así como a la evaluación de Sistemas Educativos.