I

100 AÑOS DE INVESTICACIÓN

Sobre el agrupamiento por capacidad y la aceleración de los más capaces

Empecé hace un tiempo una serie de entradas bajo el título: “Todo está escrito”, pero no tuvieron mucho éxito, quizá porque se referían a textos o estudios que superaban los intereses de los lectores, pero aunque no se leyesen los estudios o manuales a los que se aludía en ellas, nada impedía visitarlas.

En cualquier caso todas las entradas, por su carácter académico, pretenden estar apoyadas en evidencias. ¿Por qué digo esto? Pues porque esta entrada se refiere a un estudio de extraordinario interés (“Todo está escrito”) sobre el agrupamiento y la aceleración; dos temas sobre los que he escrito extensamente; siempre, basándome en la investigación más seria y rigurosa disponible.

AGRUPAMIENTO POR CAPACIDAD Y ACELERACIÓN DE LOS MÁS CAPACES

Es importante estar al tanto de los estudios que se publican, naturalmente para los que nos dedicamos a ello, pero también para los que se deben servir de la investigación: padres, profesores, administradores y legisladores. También algunos que se dicen expertos, pero que no lo son tanto, a tenor de las ideas que esgrimen y que pocos, o ninguno, en el mundo académico sostiene. Pero en fín, este es otro tema.

La cuestión no es que pensamos tú o yo sobre esto o aquello, sino responder a la preguntas:

¿Sobre esto la investigación qué dice?

¿Cuáles son las evidencias disponibles?

¿Cuál es la eficacia de tales o cuáles prácticas?

Pues bien, este estudio que incluyo más abajo, pero que resumo aquí, trata de dar respuesta a las siguientes cuestiones:

¿Cuáles son los efectos del agrupamiento por capacidad y la aceleración sobre el rendimiento académico de los estudiantes K-12 (kinder a segundo de bachillerato) a partir de la integración de meta-análisis?

¿Tienen el agrupamiento por capacidad impacto diferencial en los alumnos de diferente nivel de capacidad (baja, media, alta)?

¿Cuáles son las discrepancias y las comunalidades en los métodos y en los hallazgos de los diversos meta-análisis?

¿Muestran los meta-análisis de diferente calidad efectos diferenciales?

¿Cuáles son los efectos del agrupamiento por capacidad cuando se consideran solo las evidencias de la máxima calidad?

En entradas anteriores de este Magazine se habla de las modalidades y tipos de agrupamiento, ventajas inconvenientes, etc. Para poner este estudio en contexto quizá te interese echarle un vistazo.

Pues bien, para no alargarme, te copio en su literalidad, el abstract que dice así:

Two second-order meta-analyses synthesized approximately 100 years of research on the effects of ability grouping and acceleration on K–12 students’ academic achievement. Outcomes of 13 ability grouping meta-analyses showed that students benefited from within-class grouping (0.19 ≤ g ≤ 0.30), cross-grade subject grouping (g = 0.26), and special grouping for the gifted (g = 0.37), but did not benefit from between-class grouping (0.04 ≤ g ≤0.06); the effects did not vary for high-, medium-, and low-ability students. Three acceleration meta-analyses showed that accelerated students significantly outperformed their non-accelerated same-age peers (g = 0.70) but did not differ significantly from non-accelerated older peers (g = 0.09). Three other meta-analyses that aggregated outcomes across specific forms of acceleration found that acceleration appeared to have a positive, moderate, and statistically significant impact on students’ academic achievement (g = 0.42).

El estudio es largo y tiene sus complejidades, pero merece la pena dedicarle un tiempo a su lectura. Desde luego a su bibliografía, en particular aquellos que tengan interés por el tema o necesidad de investigar sobre el asunto. Entre tanto, reproduzco aquí, traducida, la conclusión final (el hiperenlace y los énfasis del texto los he añadido yo):

“Stanley (2000, p.221) dijo que la educación debe “evitar tratar de enseñar a los estudiantes lo que ya saben”. Basándonos en el valor de casi cien años de investigación presentada aquí, creemos que los datos sugieren claramente que el Agrupamiento y la Aceleración son dos estrategias para lograr este objetivo [el señalado por Stanley]. Los hallazgos actuales no resolverán todas las controversias sobre la filosofía de la educación. Sin embargo, creemos que ayudan a aclarar los efectos académicos del Agrupamiento por capacidad y la Aceleración. Independientemente, la conversación necesita evolucionar más allá de si tales intervenciones pueden funcionar siempre. No hay ausencia de evidencia, ni hay evidencia de ausencia de beneficio. La preponderancia de las pruebas existentes, acumuladas durante el siglo pasado sugieren que la aceleración académica y la mayoría de las formas de agrupamiento por capacidad, como el agrupamiento por materias entre cursos y otros agrupamientos específicos para los alumnos más capaces puede mejorar en gran medida los resultados académicos.

Pues aquí os dejo el estudio completo que, por cierto, está publicado en una de las revistas de investigación más prestigiosas del mundo, el Review of Educational Research, con un factor de impacto de 5,24 (la segunda de 231 en su categoría) y promovida por la American Educational Research Association.

¡Happy reading!

II

Desde Terman hasta nuestros días

Otros cien años de investigación

Proseguimos reseñando una aportación de extraordinario relieve científico. Se trata de un artículo publicado por David Lubinski, uno de los codirectores del SMPY (Study of Mathematically Precocious Youth), comenzado por Stanley a principios de los años 70. Cualquiera que sepa algo del campo de la precocidad intelectual debería conocer a Julian Stanley y los centenares de estudios que publicó, pero por si alguien dudase de su relevancia científica, esto es lo que decía de él Lee Cronbach en su fiesta de despedida:

Pues en las líneas sucesivas que presentamos a continuación se habla mucho de ambos. Es un artículo largo, complejo en algunos puntos, pero extraordinariamente relevante por su comprensividad, amplitud, documentación y dimensión longitudinal. Es de esas piezas, como la del epígrafe anterior (Otros cien años de investigación), que solo se pueden contestar con otras evidencias que sean contrarias, si las hubiere, pero no con opiniones personales superficiales o desinformadas. La pregunta es siempre la misma: sobre esto

¿Qué dice la investigación?

Son muchas las consideraciones que podrían hacerse, pero sobre todas quiero destacar, por obvias, las siguientes:

La importancia de identificar el talento tempranamente.

Con indicadores específicos y no generales.

Contemplando las diferencias individuales, y dejando de un lado la obsesión por igualar lo que es diferente.

Incluso los intelectualmente precoces presentan entre sí enormes diferencias, como se muestra en la figura adjunta, tomada del artículo. En ella se presentan los logros (en una dimensión longitudinal sin paralelo) de estudiantes precoces situados en el 1% superior, divididos en cuartiles (Q1 a Q4). Las diferencias son enormes y relevantes y ponen de manifiesto también la importancia de adaptar la educación a las mismas.

Atendiendo a los indicadores relevantes: verbal, cuantitativo y espacial, junto con otras dimensiones no intelectivas.

Adaptando la educación a las necesidades y precocidad intelectual de las personas, como requisito imprescindible para lograr su pleno desarrollo.


Traduzco, para animar a su lectura reposada y completa, el resumen del artículo.

“Se revisan cien años de investigación (1916-2016) sobre los jóvenes intelectualmente precoces, pintando un retrato sobre una fuente de capital humano extraordinario y los tipos de oportunidades de aprendizaje necesarias para facilitar logros excepcionales, satisfacción en la vida y crecimiento positivo. El enfoque se centra en los estudios realizados sobre individuos dentro del 1% superior en general o capacidades específicas (matemáticas, espaciales o razonamiento verbal). Los primeros descubrimientos sobre el fenómeno del talento predijeron lo que científicamente se demostraría cien años después. Por lo tanto, las conceptualizaciones basadas en la evidencia pasaron rápidamente de ver a los individuos intelectualmente precoces como débiles y emocionalmente lábiles a individuos altamente eficaces y resistentes. Como todos los grupos, los estudiantes y los adultos intelectualmente precoces tienen fortalezas y debilidades relativas, que también revelan grandes diferencias en su pasión por las diferentes actividades y su impulso para lograrlas. Debido a que no poseen una multipotencialidad, debemos adoptar una visión multidimensional de su individualidad. Cuando se hace, se predicen resultados a largo plazo tanto educativos como ocupacionales y creativos”.

Aquí incluyo el artículo completo que contiene, como se puede suponer, una extensa y valiosa bibliografía. La cita del mismo es: Lubinski, D. (2016). From Terman to Today. Review of Educational Research, 86 (4), 900-944.

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Vicerrector de Innovación y Desarrollo Educativo en la Universidad Internacional de La Rioja-UNIR desde septiembre de 2015, soy Catedrático de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación y Doctor en Ciencias de la Educación y Ciencias Biológicas. Past-President del European Council for High Ability (2000-2004) y miembro del National Advisory Board del Center for Talented Youth (CTY) de la Universidad Johns Hopkins (2003-2011). Fundé y dirigí el centro para la atención educativa de alumnos de alta capacidad CTY España, International Charter Member del CTY de la Universidad Johns Hopkins (2001-2011). He sido profesor de la Universidad de Navarra durante 36 años (1979-2015). Mi carrera investigadora en el desarrollo del talento académico en jóvenes de alta capacidad me ha llevado a ser Consultant Editor de algunas de las revistas extranjeras más prestigiosas de este ámbito entre las que destacan: High Ability Studies, Education Today, Talent Development and Excellence, Sobredotaçao, Gifted and Talented International, Abilities and giftedness; así como de algunas de las españolas más reconocidas como la Revista Española de Pedagogía, Estudios sobre Educación, RELIEVE, Bordón, Educación XXI o Revista de Educación. Soy miembro de Sociedades Científicas como: International Association for Talent Development and Excellence European Council for High Ability World Council for Gifted and Talented Children National Association for Gifted Children (EE.UU) Sociedad Española de Pedagogía He publicado más de 150 trabajos de investigación en revistas españolas y extranjeras y soy autor y coautor de 30 libros y capítulos de libros, varios de ellos dedicados a la alta capacidad y el desarrollo del talento, así como a la evaluación de Sistemas Educativos.