5 VALORES 

A veces miro y remiro mi Instagram y me salen fotos de las que no me acordaba. La mayoría, especiales, para eso están ahí. La mayoría con su significado, que, con total seguridad va variando con el tiempo. Hoy he encontrado una que ilustra a la perfección uno de los valores que quiero traspasar a mis hijos, Martí y Nil. Lo hago desde el amor, y pensando que les puede ayudar cuando se hagan mayores…

VALORES Y CREENCIAS

Los valores y las creencias acaban conformando qué haremos en la vida, por qué lo haremos y para qué lo haremos. Son nuestra esencia. Nos acaban dando una identidad y, aunque pueden ir cambiando durante la vida (y menos mal, a veces!), rigen nuestro comportamiento y la actitud frente a las cosas que nos pasan.

Empezamos por el primero de los valores que quiero transmitir a mis hijos…

I

Curiosidad

¡La Curiosidad! Éste lo tengo bastante fácil, se trata de no cortarles las alas, porque es un valor que llevan incorporado de fábrica y sólo necesitarán poder seguir experimentando y hacerse conscientes de lo importante que es seguir haciéndolo cuando crezcan (me lo aplico!).

Y cuando sean mayores, muy mayores, y yo ya no esté, que puedan recuperar este post, y puedan verse de pequeñitos… siendo curiosos.

II

Honestidad

Honestidad (Wikipedia): “Es un valor humano consistente en cómo llevarse con coherencia y sinceridad con uno mismo.” Es aquello que harías igualmente aunque no hubiese nadie mirándote. El segundo de los valores que quiero compartir con mis hijos.

Quiero que sean honestos con ellos mismos, que hagan lo que sientan que tienen que hacer, que encuentren su camino, que lo busquen en su interior, que disfruten, que hagan lo que les gusta, y cuando deban elegir su camino, que puedan decidir hacer lo que les apasiona y lo que se les da bien hacer, que no tarden 41 años en encontrar su Elemento, que lo encuentren antes, y se lancen. Sea lo que sea. Que sean honestos. Que no se les olvide. La honestidad se nota. La honestidad se transmite. Y contagia.

Sed honestos. Sed honestas.

III

Amabilidad

Amabilidad: “Calidad de ser amable. Trato agradable y educado de una persona”.

Ya vamos por el tercer valor. A alguien le puede parecer que tampoco es un valor tan importante como para ponerlo en la lista de cinco valores para transmitir a sus hijos, pero yo tengo la creencia de que cuesta tan poco esfuerzo ser un “borde” como ser amable. Y puestos a elegir, me quedo con ser amable. Prefiero contagiar amabilidad y, a la larga, vivir un mundo donde la gente seamos amables entre nosotros. O sea, una mezcla de personas agradables y educadas. ¿No creéis que es lo suficientemente importante como para traspasarlo a nuestros hijos?

IV

Creatividad

La Creatividad es, según la Wikipedia (gracias Jimmy Wales por democratizar y compartir el conocimiento): “la capacidad de la mente para asociar ideas de manera nueva o inventar objetos y soluciones originales a los problemas a los que se enfrenta”. O lo que es lo mismo, todos los que somos padres o madres, en algún momento, nos hemos tenido que buscar la vida para cuando nuestro hijo o hijos no querían irse a dormir, no querían comer, no querían “cualquier cosa de color verde “,…y hemos conseguido que lo hicieran. A eso le podemos llamar seducción, persuasión, pero, básicamente, lo que hemos hecho es ser creativos. Por lo tanto, padres y madres del mundo, todos y todas, tenéis la Creatividad dentro. Y en el próximo CV que hagáis (si lo tenéis que hacer), ya lo podéis poner con todo el orgullo del mundo, porque es una de las competencias más demandadas actualmente, y una de las que cuesta más que nos creamos que tenemos!

Pienso que todos los niños y niñas llevan incorporado en el ADN la creatividad “a pesar” de la educación que reciben. Y yo quiero que la sigan teniendo de mayores. Que sigan siendo niños. Que no se olviden nunca de aquellos inventos estrafalarios que hacían con un tenedor y una cuchara, como el COME MACARRONES Y HAMBURGUESA TODO-EN-UNO que inventó mi hijo mayor Martí una vez.

Curiosidad, honestidad, amabilidad y, creatividad. Ya sólo me queda uno, …

«Estos son mis principios,

si no le gustan, tengo otros»

Groucho Marx

Me encanta esta frase.

V

Flexibilidad

El quinto valor que quiero transmitir a mis hijos. La flexibilidad. Y cuando hablo de flexibilidad, hablo de flexibilidad mental, de la capacidad de adaptación. Creo que en un mundo cambiante como el que vivimos, las personas que son flexibles y se adaptan a las circunstancias, son personas que acaban teniendo más éxito (entendiendo éxito como la habilidad de ser feliz).

Somos personas, humanos, con un cerebro evolucionado (en principio), con un neocórtex que nos deja planificar el futuro y engancharnos al pasado, y, a veces, también, vivir en el presente. De hecho, el precio que pagamos por tener el cerebro tan evolucionado es la habilidad para no vivir en el presente casi nunca.

De ahí la importancia de la meditación y de tomar conciencia del momento que vivimos, el presente, y valdría la pena practicarla a diario. Sólo que dedicáramos la plena atención a lo que hacemos en cada momento sin escaparnos en el tiempo y/o en el espacio, ya haríamos un gran trabajo. Podéis llamarlo Mindfulness.

Y como tenemos un cerebro evolucionado, plástico y que se puede adaptar, soy de la opinión que estaría bien que lo usáramos con el máximo posible de esta plasticidad. Si mejoramos la flexibilidad mental, gestionaremos mejor el estrés, en particular, y reconoceremos mejor los mapas mentales de los demás, consiguiendo ser seres más resilientes y empáticos. Más felices. Nosotros, y la gente que tenemos a nuestro alrededor.

+1

Sentido del humor

Ahora bien. Hay un valor que es transversal y que es básico en la vida y que acompaña todos los demás, es el Sentido del humor. Ese instrumento que tenemos las personas para resistir mejor situaciones que pueden generar sufrimiento. Beneficia la salud, física y psicológica. Es el hacer “groma” de Martí y Nil. Poderse reírse de ellos mismos con una autoestima sana. En su nivel justo.

Es lo que nos libera de tensiones, nos relaja y desarrolla las emociones agradables y una actitud optimista ante la vida.

Quiero (o me gustaría) que desarrollen un elevado sentido del humor. Poder convertir las situaciones más serias en cómicas. Tener un sentido autocrítico y seguridad en sí mismos.

Humor sano. Humor positivo. Risa. Sonrisa. Mucha. Se contagia. Sentido del humor. Me encanta. Mucho. Más que mucho. Muchísimo. Muchisísimo, si se me permite la broma.