Es indudable que la implantación del uso de nuevas tecnologías en la vida cotidiana requiere un cambio de mentalidad en la organización y didáctica escolar.

La incorporación de metodologías activas y colaborativas en el aula, unido a una adecuada variedad de herramientas que se adapten a la realidad de los centros, permite la utilización de tecnologías no sólo en el proceso de enseñanza-aprendizaje sino facilitadoras de una buena convivencia escolar.

Son numerosos autores los que describen los beneficios que las nuevas tecnologías ofrecen a los centros educativos. Pere Marqués (2010), por ejemplo, menciona las siguientes:

1

La alfabetización digital de los estudiantes, profesores y familias.

2

Acceso a la información, comunicación, gestión y proceso de datos

3

Gestión del centro: secretaría, biblioteca, gestión de la tutoría de alumnos

4

Uso didáctico para facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje.

5

Comunicación con las familias (a través de la web de centro o emails).

6

Comunicación con el entorno.

7

Relación entre profesores de diversos centros (a través de redes y comunidades virtuales), compartir recursos y experiencias, informaciones, preguntas…etc.

Por otro lado, la Nueva Era Educativa reclama que la escuela sea un espacio de aprendizaje y ensayo para el ejercicio de la nueva ciudadanía participativa y comprometida. Sabemos que la escuela, constituye un microcosmos social y cultural en el que los alumnos pasan mucho tiempo, y que las incontables experiencias vividas o percibidas por los alumnos, día a día y año tras año, repercute en la formación de su personalidad (Ortega, 2008; Watkins y Wagner, 1991). Esto es motivo, más que suficiente, por el que la prevención y mejora de la convivencia escolar debería ser un objetivo prioritario en los centros educativos.

Tanto es así, que el primer objetivo de etapa que recoge el Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato, propone:

Asumir responsablemente sus deberes, conocer y ejercer sus derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas y grupos, ejercitarse en el diálogo afianzando los derechos humanos y la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, como valores comunes de una sociedad plural y prepararse para el ejercicio de la ciudadanía democrática.

También el Informe Estatal de Convivencia Escolar (2010) manifiesta la necesaria intervención preventiva, educativa y continua. Contrariamente, la realidad es que los centros limitan la convivencia escolar a las medidas sancionadoras, punitivas y establecidas de manera puntual.

Pero ¿en qué momento, tiempo-espacio un centro debe abordar estos aspectos preventivos? Según la normativa, en las tutorías.

El documento del MEC (1995) Orientación y Tutoría, recoge:

La escuela es un lugar para la educación de la convivencia y un lugar donde se convive. El aprendizaje de la convivencia en la escuela se produce no tanto a través de una instrucción explícita, cuanto a través del modo en que en ella se convive. Comunicarse, cooperar, ser solidario, respetar las reglas es algo que además de ser objeto de enseñanza ha de constituir el entramado escolar

El tiempo de tutoría debe dedicarse a tratar estos temas de manera totalmente transversal y multidisciplinar, mediante técnicas específicas y con objetivos como el aprendizaje de habilidades sociales (diálogo, resolución de conflictos, empatía, asertividad, etc.), el pensamiento crítico, valores sociales, trabajo cooperativo, desarrollo moral y ético.

Ahora bien, ¿qué piensan los tutores de secundaria sobre la convivencia escolar en sus centros?

Durante este verano, hemos realizado una breve encuesta a los tutores con el fin de adaptar a sus necesidades, el diseño de una Aplicación web que estamos desarrollando. El objetivo de la App es facilitar su labor como tutores y la mejora de la convivencia escolar, haciendo partícipes a los alumnos, el tutor y los padres.

De las 73 respuestas obtenidas, los resultados han sido los siguientes:

VINCULAR-TICS-Y-CONVIVENCIA-ESCOLAR-INED21

El 23.29% de los tutores indican que necesitan herramientas con actividades organizadas y apoyo en las tutorías para trabajar las relaciones interpersonales porque a los alumnos les preocupa que haya un buen clima escolar. El 11% requiere la incorporación de herramientas digitales para prevenir el ciberbulllying, y en el menor de los casos, el 6.85% considera que la convivencia se limita a poner sanciones. El mismo porcentaje no trabaja la convivencia escolar.

Nuestra propuesta, de nombre KonVive.LetLife, consiste combina el uso de tecnologías en las tutorías para la mejora de la convivencia. Un reto que supone fusionar una Aplicación web dinámica y flexible, con el marco teórico del Assessment and Teaching for 21st century skills y las propuestas de UNESCO. Una herramienta pionera que se presenta a #simoeducacion2015 #15minutosdegloria que ofrece entre otras cosas:

1

Información al profesor-tutor con actividades diseñadas, secuenciadas y adaptadas al currículo.

2

Agrupamientos heterogéneos según criterios pedagógicos previos.

3

Actividades cooperativas y colaborativas que permiten trabajar las relaciones interpersonales, la solidaridad y la tolerancia.

4

Asignación de roles en el equipo según habilidades personales.

5

Espacio de intercambio de comunicación y participación común entre profesores, alumnos y padres.

6

Asambleas digitales.

7

Gamificación educativa al realizar retos, solución colaborativa de problemas, progresiones de nivel, adquisición de insignias

8

Tareas que requieren acción y movimiento físico a través de actividades de geolocalización y GPS.

9

Evaluación de habilidades sociales, cognitivas y colaborativas.

10

Feedback inmediato y continuo para mejorar, como proponen los enfoques de la evaluación formativa.

KonVive.LetLife facilita a los tutores una secuenciación de actividades a desarrollar en las tutorías, creando retos, situaciones educativas que permiten aprender a vivir y disfrutar de una convivencia no exenta de conflictos y problemas, sino aprender a gestionarlos y solucionarlos mediante el uso de herramientas TICs.

Déborah Martín Rodríguez
Doctoranda en Innovación Educativa. Licenciada en Ciencias de la Educación. Psicóloga Forense. Criminóloga. Profesora asociada del ICE de la UPM. Colaboradora en investigaciones educativas con el grupo Pedagogía Adaptativa de la UCM. Fundadora de Pedagogía para el Éxito: iniciativa para implementar la innovación educativa incorporando una metodología activa, creativa, cooperativa y respetuosa, implicando a las familias y a la institución escolar convirtiéndola en una "organización que aprende".