UNA TERCERA VÍA EN EDUCACIÓN

La publicación de los resultados del PIAAC, el PISA para adultos en su expresión mediática, vuelve a escenificar la endogamia política y académica que rodea el fenómeno educativo en España. Vuelven a aparecer las mismas posiciones partidistas y justificadas analíticamente por los mismos supuestos expertos. Los mismos que llevamos escuchando hace mucho tiempo, que tienen repartidos unos medios de comunicación y espacios afines, dispuestos a justificar lo que previamente todos sabemos. Escribimos desde INED21 para criticar ambas posiciones en este país de endogamia sustitutiva, donde un bipartidismo político lleva mucho tiempo produciendo un bipartidismo mental que nos negamos a aceptar.

Sí, existe una tercera vía educativa. Y un matiz importante: no es reduccionista, puede incorporar elementos y argumentos que se presentan antitéticos en el conflicto político partidista. La realidad es más compleja que un bipartidismo que quiera reducirla. Llevamos décadas con el mismo, con sus respectivos expertos y asesores que poco han solucionado en el ya laberinto educativo español. Para explicar y diferenciar claramente el debate, sintetizaré en tres argumentos que son públicos, ese bipartidismo político que impide avanzar cualquier solución de consenso en las políticas educativas.

Esa primera posición partidista, el centroderecha político en educación, establece a partir de los resultados del PIACC una serie de afirmaciones. Veamos: los resultados PIACC son una demostración del fracaso de la LOGSE y, por extensión, del modelo pedagógico que esa ley implicaba; los resultados del PIACC evidencian el fracaso de toda la legislación educativa que la izquierda ha monopolizado en este país, incluida la LOE; los resultados PIACC son una prueba de la necesidad de un cambio que, se supone, está concretado en la LOMCE

Esa segunda posición partidista, la izquierda política con diferentes variantes en educación, establece a partir de los resultados del PIACC una serie de afirmaciones. Veamos: los resultados del PIACC demuestran que la LOGSE sí ha supuesto una mejora en la trayectoria educativa de este país, comparando la variación de sus resultados por edades; los resultados del PIACC evidencian la importancia del factor histórico, concretado en el franquismo, a la hora de analizar los resultados educativos; los resultados del PIACC no serían especialmente preocupantes, son un espejo de dónde venimos y dónde estamos socioeducativamente, advirtiendo de las políticas neoliberales que romperán la equidad de la educación en España.

Desde INED21 queremos introducir otra perspectiva, abierta a la discusión y a la crítica, y que desborda este bipartidismo que parece imposible de reconducir: hay otras formas de hacer política educativa y otras formas de pensar, más allá del bipartidismo mental. Sintetizaré nuestra posición como INED21 en cinco afirmaciones que hemos desarrollado en este rincón y que sirven de marco de lo que proponemos: sí tenemos un problema educativo en España, somos un país con unos resultados mediocres (incluimos los resultados PISA); es verdad que partimos de un marco histórico que condicionan nuestros resultados, pero sí se puede hacer una política educativa más adecuada en su relación gasto/resultados; esa política educativa, la denominaremos equilibrio educativo en coherencia con otras propuestas pedagógicas que hemos desarrollado, debe incorporar aquellos elementos y estructuras que se tienen evidencia internacionalmente, una evidencia abierta a la interpretación siempre en la matriz educativa (el qué y el cómo; el quién; equilibrio evaluativo como cultura de la evaluación); esa política educativa como política de Estado debe construirse de abajo/arriba, con la coparticipación de todos los agentes de la comunidad educativa, y escuchando a los únicos profesionales directos de ese sistema: los maestros y profesores de este país, esos grandes olvidados en las comisiones de supuestos expertos; la actual ley que se tramita, la LOMCE, ignora u obvia parte de lo principal que hemos señalado, siendo contradictoria en otros aspectos, y nace con una oposición por varios motivos de la coyuntura política que hará que se cumpla otra vez el síndrome de lampedusa: que todo cambie, para que todo siga igual.

Hace casi dos años aparece el proyecto INED21 e hicimos público en la Red un informe sobre la educación en España: “Desde la igualdad a la excelencia”, con propuestas concretas y abierto a su debate y matización. Ese informe combinaba las dimensiones micro/macro, tanto en el análisis como en el de posibles soluciones, algo que era novedoso por la perspectiva adoptada. Poca atención tuvo en aquel momento, pero el proyecto INED21 ha crecido exponencialmente y, con sorpresa y alegría, hemos visto como varias de las ideas que desarrollamos en aquel momento, empiezan a ser asumidas por una parte de la comunidad educativa y en foros de diferentes opciones políticas. Nosotros no creemos tener la solución educativa definitiva, pero sí pensamos que hay que tener ciertas propuestas concretas, abiertas a su implementación contextualizada, para romper el laberinto educativo en España. Repetimos: contextualización, nos conocen por nuestra línea de análisis y contenido, desde un comparativismo crítico. Dialogar es romper ese bipartidismo cainita, la educación merece algo mejor que un laberinto mediático y endogámico. Hay espacio para construir una tercera vía educativa desde el realismo y una política de abajo/arriba. No me canso de repetirlo: dialogar es un infinitivo interminable. No somos ilusos. Estamos en medio del síndrome Pisa, y seguimos escuchando lo mismo. No descubren el Mediterráneo, aunque se llamen expertos o asesores: ya los conocemos hace tiempo. Demasiado. Es hora de construir, existe una tercera vía en educación.

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