Saluda al entrar”, nos suelen enseñar desde pequeños. “¿Qué se dice?”, nos recuerdan también ante cualquier gesto de generosidad que se nos ofrece…

Así que, puestos a ser educados –como corresponde en la vida diaria y, cómo no, en este blog–, muchas gracias tanto a INED21, como a ti que me lees, por vuestra amable acogida.

Como es mi primera entrada, quiero referirme a las personas por las que más debilidad he sentido en mi condición de consejero de Educación de Navarra: a unos chicos y chicas (por diversas circunstancias) muy especiales.

En SÍ mismos y para MÍ.

TODOS-IGUALES-TODOS-DIFERENTES-01-INED21

Imagen de Unsplash. Autor: Shlomit Wolf

Comenzaré por subrayarte que el impulso de la efectiva igualdad de oportunidades ha sido uno de los objetivos prioritarios de mi mandato educativo. Porque es su derecho –y nuestro imperativo– que se propicie a cada alumno el máximo desarrollo posible de sus capacidades.

No otra cosa es la excelencia.

Ello exige, como punto de partida, compromisos y medidas específicas cuando van dirigidas a alumnos con necesidades educativas especiales.

Para ellos, para sus familias y para los profesionales que les atienden mi mayor afecto y reconocimiento.

UNA COMUNIDAD DIVERSA

En la diversidad de la comunidad educativa, encontramos personas con necesidades especiales por su discapacidad física, sensorial, psíquica o intelectual… Otras con dificultades específicas de aprendizaje y, concretamente, entre éstas chicos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Los hay que tienen altas capacidades y –sin embargo– pueden ser, también, “carne de fracaso escolar” si no se les atiende o acompaña debidamente.

Contamos, además, con alumnado que se ha incorporado tarde al sistema educativo.

Y con aquel de conducta disruptiva, con chavales con falta de voluntad o interés en estudiar, o a quienes se les atragantan el pupitre y la pizarra: la vía académica.

Podría añadirte más supuestos que afectan a seres humanos concretos, con nombres y apellidos…

Todos, en fin, niños o jóvenes que por circunstancias personales, familiares o sociales, se convierten en uno de los principales retos de nuestro sistema educativo. Un sistema que debe buscar la equidad y la excelencia como las dos caras de una misma moneda: la moneda de la calidad educativa.

No parece a priori complejo sacar adelante a un alumno brillante, capaz, voluntarioso, hijo de unos padres que se involucran en sus estudios, que mantienen un diálogo cotidiano con el colegio, que ofrecen a su chaval recursos extraescolares… Unos padres en cuya casa se lee, se viaja al extranjero o que envían a sus hijos a estancias o intercambios de “inmersión lingüística”… Sacar adelante a este tipo de chico o chica no está mal. Está muy bien. Hay que hacerlo y, además, propiciando que dé su mejor versión. No siempre es tan sencillo: a veces, la abundancia de oportunidades no va acompañada de un paralelo aprovechamiento.

UN GRAN RETO EDUCATIVO

Pero donde hay un reto enorme, incluso en las mejores circunstancias del “entorno” es con aquellos estudiantes que, por unas u otras razones, tienen importantes obstáculos que superar. Alumnos que también merecen, junto con la inclusión y la equidad, la excelencia. Que den lo mejor de sí. Y que puedan sentirse felices, queridos, valorados. Integrados, “bien en su piel”, con autoestima. Y con el mejor futuro posible.

Cada una de estas personas –cuánto sufrimiento hay, a veces, a su alrededor y cuánto amor– constituyen uno de los grandes retos educativos.

Puede resultar relativamente sencillo que el sistema educativo funcione con esos alumnos o alumnas brillantes de los que antes te hablaba, pero donde se juega de veras su prestigio un centro es en su capacidad integradora, de “rescate” –permíteme la expresión–. Un colegio que luche por evitar los descartes, que busque y sepa encontrar lo mejor de cada alumno y lograr que lo ponga en valor.

Publiqué no hace mucho diversas entradas en mi blog personal, Dame tres minutos: una bajo el título de Necesidades Educativas Especiales, otra Capacidad acreditada, otra TDAH: igualdad de oportunidades… En ellas –como en otras– aporto datos y reflexiones.

Parto de que todo lo que hagamos será poco:

Siempre quedan retos por alcanzar.

Permíteme que te comente, así de memoria, algunas iniciativas que he impulsado en este mandato:

1

Quise inaugurar –por su carácter simbólico- mi primer curso oficial en un colegio público especial, “Andrés Muñoz Garde“, con cuya Asociación de padres y madres mantenemos una frecuente y fluida relación.

2

Llevé a cabo la reforma de la Ley Foral 12/1997, de 4 de noviembre, reguladora del Consejo Escolar de Navarra para posibilitar la incorporación, con voz y voto, de un vocal de la organización más representativa que englobe los diferentes tipos de discapacidad en Navarra.

3

Reconocimos y regulamos los derechos del alumnado con trastornos de aprendizaje y TDAH. Lo hicimos tanto a nivel foral como propiciando desde Navarra su inclusión en la legislación estatal (art. 71.2). Además hemos publicado materiales sobre TA y TDAH para el profesorado. Navarra realiza ya exámenes adaptados para los alumnos diagnosticados que lo solicitan, incluso para la Selectividad o Prueba de Acceso a la Universidad.

4

Además hemos llevado a cabo políticas de impulso de la detección temprana de alumnado con estas necesidades específicas u otras, como las Altas Capacidades, habiendo incrementado muy sustancialmente los casos diagnosticados y seguidos.

5

Prometí que daríamos visibilidad, formación y apoyo a nuestros jóvenes de los Programas de Cualificación Profesional Inicial Especial (PCPIE), ampliando el número de años de estancia en algunos cursos y posibilitando su mayor autoestima, su inserción social y posibilidades laborales. Hemos logrado algunos éxitos claros, tanto en centros públicos como concertados.

6

Prometí también que trabajaríamos para ofrecer formación, cualificar y certificar a personas con discapacidad (en mi blog personal cuento qué hemos hecho, como experiencia pionera con jóvenes con discapacidad intelectual, y nuestra apuesta de futuro).

7

Hemos trabajado para potenciar el voluntariado (tanto para, como de, personas con discapacidad). Aquí tenéis algún ejemplo.

8

Hemos colaborado en proyectos de universidad inclusiva. Y, más concretamente, en los llevados a cabo por la Universidad de Navarra.

Hay mucho por hacer; pero creo que hemos avanzado de forma importante. No es ningún mérito: era –es– nuestro deber dar satisfacción al ejercicio efectivo de los derechos que asisten a nuestro alumnado. Subrayo el término “derechos” pues no son concesiones. Son derechos subjetivos exigibles, si fuera preciso, incluso por vía judicial.

Unos derechos reconocidos desde el compromiso de que, allí donde haya una persona con una dificultad especial la Administración educativa debe estar, acompañar, implicarse y comprometerse especialmente.

Hay que hacerlo trabajando, junto a los equipos directivos, los claustros, las familias, para que cualquier estudiante, más allá de su situación personal, y social, más allá de dónde viva, más allá de dónde estudie, pueda dar lo mejor de sí mismo.

Como se indica en inglés es imprescindible enmarcar todo ello en una frase:

No child behind”.

Porque nadie, nadie, puede quedarse atrás.

José Iribas
Nací en Tafalla, Navarra, en el año 1961. Estoy casado y tenemos cinco hijos. Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra, he cursado el Programa de Alta Dirección de Empresas (PADE) del IESE de la Universidad de Navarra y el Programa Ejecutivo de Gestión del Instituto de Empresa. Ejercí como abogado entre 1985 y 2008. Inicié mi actividad política como concejal por UPN en mi localidad natal, en la legislatura 1987-91, siendo elegido como alcalde en la siguiente, 1991-95, por esta formación política. En el año 2003 pasé a ser concejal, también por la formación regionalista, del Ayuntamiento de Pamplona, donde lo he sido hasta 2011 y he ostentado los cargos de concejal-delegado de Educación y primer teniente de alcalde. También fui senador entre 1989 y 2008. Fundador de la asociación juvenil Promoción Cultural Navarra. Soy miembro de la Asociación Educación Abierta. Comprometido con el servicio a la sociedad, considero a la familia y la educación sus pilares básicos. Desde el 1 de julio de 2011 hasta el 23 de julio de 2015 he sido consejero de Educación del Gobierno de Navarra. Los cuatro años previos había sido concejal-delegado, también de Educación, en Pamplona. En la actualidad soy Director de Expansión Académica de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y Secretario de la Fundación Ciudadanía y Valores (FUNCIVA). También colaboro con mis aportaciones en el blog de INED21.
  • “No child left behind”

    Enhorabuena por ese buen espíritu siempre necesario para dar una educaciòn de calidad. Y alegría 🙂

    • José Iribas S. Boado

      Siempre alegría, Luis. Y siempre calidad, equidad, inclusión y excelencia: que cada estudiante dé lo mejor de sí. Un saludo cordial

  • Antonio C González-López

    Es un artículo fenomenal. Calidad y ejemplaridad de un servidor de la ” inclusión educativa y social”. Todos los políticos no son Iguales, hay políticos Diferentes”.

    • José Iribas S. Boado

      Estimado Antonio:
      Muchas gracias por tu valoración y tan amables palabras. Disculpa que no la haya visto hasta hoy…
      Un saludo cordial,
      José

  • Juan

    Hola José, compartimos instituto allí por los años 1977-1978, aunque no creo que hablásemos mucho. Luego, salimos a la vida real, y cada uno tomó caminos diferentes. Nos casamos, tuvimos hijos y es en esa etapa donde uno se da cuenta, de que lo importante de verdad, en este mundo, son ellos. Yo he tenido 3, misma familia, misma educación, … los 3 diferentes y uno con TDAH. Con tus medidas, pese a la reticencia de algunos profesores (habría que hablar mucho de ellos también), y el apoyo de otros mucho profesores que ‘velan’ por nuestros hijos de verdad, en mi caso, mi hijo, con muchísimo esfuerzo suyo, y nuestro apoyo (familia, colegio), ha coseguido matricularse este años en la Universidad de Navarra. Ha sido encomiable su trabajo y te agradezco muchísimo esos pasos con los que has propiciado que esto, con esa parte importante de concienciamiento, haya sido parte de su progreso. Una vez logrado esto, ves que queda muchísimo por hacer, sobre todo también a nivel de becas. Mi hijo no puede optar algunas, porque sus notas no ha sido brillantes a nivel académico, aunque su esfuerzo haya sido ejemplo de trabajo y responsabilidad.
    Quiero agradecerte, como digo, tu preocupación por este tema en concreto. Como dices, un chico brillante, seguramente saldrá solo, pero mi hijo perfectamente podría haberse quedado en nada por lo comentado anteriormente de algun ‘mal llamado’ profesional de la educación. Ha terminado, está feliz, muy ilusionado con su futuro (relacionado con la educación), y todo gracias a personas como tú, a profesores implicados, y como no, a una familia que le hemos apoyado. Un abrazo, Juan.

    • José Iribas S. Boado

      Hola, Juan.
      Disculpa, pero no había visto los comentarios.
      Te agradezco mucho tus palabras hacia mi trabajo. Aún hay bastante camino por recorrer… Si quieres, un día hablamos personalmente. Me tienes en Twitter como @jiribas. Avísame y te sigo… y nos tomamos un café.
      Ánimo al chaval. Seguro que es un chico excelente.
      Enhorabuena por vuestra labor.
      Un abrazo,
      José

  • José Iribas S. Boado

    Muchas gracias, Diego. Me meteré en el enlace. Un cordial saludo

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