Las personas establecen relaciones sociales en virtud de la asunción de las redes en Internet; de cuyo uso pueden beneficiarse: Correo electrónico, Chat, Surf, Mensajes de texto, etc. Cada uno decide qué hacer, qué no, y qué es lo que no le gusta que los demás hagan en su lugar.

AVANCE

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Fotograma de la película Quo vadis

Ninguno de estos términos: «post-punk», «post-comunismo», «post-feminismo», «post-colonialismo», «post-apocalíptico», puede entenderse en un sentido puramente hegeliano, esto es, como una progresión lineal –inevitable– de la historia cultural e intelectual. Sino que, más bien, describen cambios culturales –muy sutiles– y mutaciones en curso.

De esta manera, «post-colonialismo» de ninguna manera significa ‘fin del colonialismo’. –cf.: Hegel y Fukuyama, «fin de la historia»–; sino, más bien, ‘mutación hacia nuevas estructuras de poder’ –menos evidentes, pero no menos generalizadas– que tienen un impacto profundo y duradero sobre las lenguas y las culturas; y siguen, en pos de esta inercia, la hegemonía de una estela que sienta las bases para gobernar la geopolítica y las cadenas de producción globales.

En este sentido, la condición «post-digital» se constituye como un estado de cosas «post-apocalíptico»: después de la conmoción inicial, causada por:

  • El acceso a la informatización.
  • La conexión en red digital global de comunicación.
  • Las infraestructuras técnicas.
  • Los mercados y la geopolítica.

ESTADO DE COSAS

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Fotograma de la película Quo vadis

Nuestro reconocimiento incondicional de la dignidad humana abre caminos para la acción creativa, individual y social.

Creemos en el potencial del individuo y de la comunidad. Acompañamos el proceso de su propia identidad. Nos aventuramos a formar parte de esta sociedad, la SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN Y EL CONOCIMIENTO. O, cuando menos, de su base generativa de conocimiento y de ética conductual.

Por primera vez en nuestra historia, los pensadores tenemos una «visualización multidisciplinar»; ya que somos capaces de relacionar datos –de diferente naturaleza– mediante una interfaz, transformándolos en información semántica:

  • A través de medios gráficos.
  • Combinando su funcionalidad y su estética.
  • Estimulando la participación de los usuarios.

Quizás ya no buscamos interfaces que determinen nuestros pasos en el conocimiento y en el aprendizaje, quizás las interfaces, los entornos de aprendizaje dejen de ser importantes y lo trascendente deba ser el interés de la persona como individuo y como parte de una sociedad –estamos seguros de ello–.

RETROSPECTIVA

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Fotograma de la película Quo vadis

La búsqueda automatizada de respuestas –incluso de «preguntas personalizadas»– va por este camino, es más, este es el camino que la sociedad demanda, no hay duda.

La fascinación por la infraestructura para la creación de arte puede servir para señalar los vínculos entre las estructuras institucionales, económicas, políticas, educativas… y los sistemas y materiales comunes. Estos «always-on» (i.e.: sistemas de ‘conexión permanente’) son sistemas que permiten prácticas de arte y tecnología.

Allá por los años 60, ofreció Marshall McLuhan con su libro «La Galaxia Gutenberg» (McLuhan, 1962) una visión en la que se depositaba en los medios la fuerza relevante para el desarrollo social. También predijo que los medios masivos electrónicos iban a superar a las barreras espaciales en la comunicación global. Según McLuhan, la causa radica en que los medios de comunicación electrónicos aceleran la comunicación que puede reducir el tamaño del mundo a una «Aldea Global» (Global Village, en el inglés original).

En la aldea global, suceden todos los acontecimientos:

  • La PERSONA y sus circunstancias son el centro de todo lo que va a pasar.
  • La ALDEA GLOBAL sigue siendo muy estrecha e íntima, por lo que las distancias físicas pierden su significado.

«Nuestro tiempo es un tiempo para CRUZAR BARRERAS, para BORRAR ANTIGUAS CATEGORÍAS, para SONDEAR A NUESTRO ALREDEDOR

Marshall McLuhan