CULTURA EDUCATIVA Y APRENDIZAJE ABIERTO

CULTURA EDUCATIVA Y APRENDIZAJE ABIERTO

¿Cómo representar el aprendizaje en un contexto virtual? Esta pregunta, como otras, forma parte de la teoría pedagógica y la práctica educativa con tecnología. No se trata de un interrogante baladí, sino sustancial, aunque no necesariamente prescriptivo del tipo “hacer X para conseguir Y”, de orden didáctico. Es sustancial porque comprender el aprendizaje y el aprendizaje en contextos de virtualidad brinda un marco de aprehensión que imbrica todos los elementos del proceso. Esto es, lo que pensamos sobre el aprendizaje es valioso porque –como recalca Wernger (2001, 26)- “influye en nuestra manera de reconocerlo y en lo que hacemos cuando decidimos que debemos hacer algo al respecto como individuos, como comunidades y como organizaciones”. La noción –consciente o no- sobre cómo aprender mediados tecnológicamente marca el derrotero de la formación virtual.

Por ejemplo, en Sociedad del Aprendizaje publicación de CISCO y dirigida por John Chambers se plantea una serie de ideas en torno al papel del aprendizaje en una cultura de aprendizaje permanente.  De forma más concreta, y también estimulante, la Escuela de Organización Industrial EOI cifra bajo la expresión Open Learning una percepción sobre cómo – y por qué- aprender en una sociedad marcada por los retos sociales de hoy. Son posiciones que buscan entender el aprendizaje con tecnología no sólo como el cambio de un mobiliario educativo por otro, o como una operación aditiva, sino como la emergencia de una cultura educativa que se está construyendo en torno a la virtualidad donde tiene mucho que ver la cultura de lo abierto; véase por ejemplo los casos que se muestran en “The power of open”. Si aprender es un ejercicio permanente, la cultura de lo abierto es una condición necesaria para ello.

Y es aquí donde centro una parte de esta construcción de la imagen de aprendizaje en la Sociedad Red. La cultura de lo abierto entraña una nueva visión de la relación entre aprendizaje y currículo, una relación que nos permite ver otras condiciones de aprendizaje  distintas al enfoque en que se concibe aprender en la educación formal. Estas condiciones son condiciones sociotecnológicas abiertas y en red que afianzan y legitiman experiencias de aprendizaje sustentado en contenidos, agentes educativos y estructuras más allá de la educación cerrada, estructurada y oficial.

Ver el aprendizaje como un evento inscrito en un entorno virtual –pero real- que abre la experiencia a otros –con otros- a través de una serie de productos culturales accesibles – Open Educational Resources- con lo que seguir aprendiendo, ofrece otra forma de representar el aprendizaje en este espacio de flujos, que Castells de nomina Sociedad Red. En este marco, la remezcla, la mejora y la posibilidad de compartir son patrones de acción distintos a la cultura escolar con la que muchos hemos crecido.

Por tanto, el aprendizaje abierto forma parte de la representación educativa en la actualidad. Una parte de la visión está contenida en la Declaración de la Educación Abierta de Ciudad del Cabo que dice: “la educación abierta no está limitada a sólo recursos educativos abiertos. También se basa en tecnologías abiertas que facilitan un aprendizaje colaborativo, flexible y en el compartir practicas de enseñanza que facultan a los educadores a beneficiarse de las mejores ideas de sus colegas”.