A estas alturas te habrás dado cuenta de que me apasiona el tema del liderazgo educativo y estoy convencido de que todos podemos prepararnos para liderar el cambio educativo. Todos jugamos un papel muy importante en este cambio. Todos somos importantes y necesarios…

Generalmente cuando hablamos de liderar a la mente nos vienen imágenes de hombres y mujeres que en periodos difíciles se alzan de manera heroica para cambiar el rumbo de los acontecimientos. Los idealizamos como unos auténticos héroes. Nada más lejos de la realidad, olvídate por completo de esa imagen de liderazgo. Liderar según Lloyd Bard es “tener la capacidad para influir en otras personas con el fin de lograr unas metas comunes”. Ateniéndonos a esta definición podemos afirmar que hay padres que lideran, profesores que lideran, centros educativos que lideran, etc. Pero lo más importante de todo: tú mismo estás en disposición de poder liderar. Probablemente ya lo estás haciendo sin que seas consciente de ello.

Como ya he comentado en un artículo anterior, todos podemos y debemos ser capaces de liderar, es decir influir en algunas personas sin tener por qué ocupar o ejercer algún cargo directivo. Te recomiendo la lectura y estudio pausado del libro “El líder que no tenía cargo” de Robin Sharma.

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En este artículo me gustaría ofrecerte algunos consejos e ideas que pueden ayudarte a convertirte en un LÍDER EDUCATIVO EFICAZ. Estas son 9 de ellas:

1

Céntrate en el futuro, establece una visión (una imagen de lo que quieres conseguir) y trabaja cada día con ilusión y empeño para poder conseguirlo. Transmite a los demás esta visión. En plena era tecnológica puedes aprovechar en tu centro educativo el uso de las TIC para poder llegar a más personas a través de las redes sociales, blogs, páginas web, etc. con un objetivo claro y definido: sumar gente interesada en cambiar y mejorar la educación. En palabras de Ayn Rand: “La visión de un logro es el mejor regalo que un ser humano puede ofrecer a otros”.

2

El camino del cambio no es nada sencillo. A lo largo del mismo van a surgir problemas y conflictos. Deberás estar preparado para asumir riesgos y, de vez en cuando, sentirte “incomprendido”. En ocasiones tendrás la sensación de que estás nadando a “contracorriente”. No te preocupes, es señal de que vas por el buen camino aunque a ti te parezca lo contrario. Despertarás celos, envidias, rencores, etc. de gente pesimista y tóxica que no hace nada pero que tampoco deja hacer a los demás.

3

Has de ser persistente. A pesar de los obstáculos con los que te encontrarás mantente firme y con una visión positiva para conseguir tu objetivo. Practica la paciencia porque te va a hacer mucha falta.

4

Liderar es COMUNICAR. Actúa como un gran comunicador: publica artículos de opinión, escribe cartas al director, prepara reuniones, etc. Aprende a hablar en público sin miedo: prepárate, practica, ensaya… Pero sobre todo aprende a ESCUCHAR atentamente las preocupaciones de los demás: recoge las ideas y aportaciones de toda la gente que vas encontrándote en tu camino. APRENDE cada día de todo y de todos. “Cuanto más profundas sean tus relaciones más fuerte será tu liderazgo” (Robin Sharma)

5

Mantén la calma en medio de cualquier conflicto: demuestra tu equilibrio interno que te hará dominar todo tipo de situaciones.

6

Trabaja tu “autoconocimiento” y reconoce tus tanto tus fortalezas como tus debilidades. Eres un modelo de conducta para los demás y debes actuar como tal.

7

Sé afable y demuestra que eres capaz de ponerte en el lugar del otro atendiendo sus necesidades, preocupaciones y objetivos personales y profesionales. La empatía es más que necesaria para un líder eficaz.

8

Cultiva el sentido del humor. Te servirá para desdramatizar y disminuir la tensión dentro de cualquier grupo. Has de aprender a reírte hasta de ti mismo. No te tomes tan en serio: liderazgo no equivale a seriedad y mal humor.

9

Un último consejo: “sé tu mismo un ejemplo del cambio que deseas promover y adopta el modelo de conducta que intentas fomentar”.

Y recuerda algo importante, hay una gran diferencia entre mandar y liderar. Por desgracia muchos equipos directivos de los centros educativos basan su labor en la gestión y control del mismo, es decir pretenden que la escuela consiga sus objetivos simplemente “mandando” pero así actúan los jefes no los líderes. En la Escuela del siglo XXI donde el medio cambia tan aceleradamente esto no es suficiente, demanda personas que influyan en los demás para alcanzar una meta común y todos pueden ejercer un liderazgo consciente y efectivo desde la posición que ocupan.

Necesitamos una Escuela con docentes que lideren y familias que también lo hagan promoviendo un espíritu de cambio y compromiso. No es una utopía sino una realidad necesaria si de verdad queremos transformar la sociedad. Pero es importante subrayar que como afirma Andrew Carnegie “Nadie puede ser un gran líder si desea hacerlo todo él mismo o adjudicarse todo el mérito”.

Plantéate una última cuestión: ¿quieres ser un líder o un seguidor?

Óscar González
Profesor de Educación Primaria, escritor, asesor educativo y conferenciante. Es el fundador de la Alianza Educativa, un proyecto que tiene como objetivo mejorar las relaciones entre las familias y la escuela. Además es director de la Escuela de Padres con talento. Colabora como experto en los distintos medios de comunicación. Ofrece cursos, talleres, seminarios y training para familias a través de su programa EDUCAR CON TALENTO. Autor de los libros “Familia y Escuela. Escuela y Familia” (Desclée De Brouwer 2014) y “El cambio educativo” (2014). En base a su creencia de que la educación lo es todo, considera de urgente necesidad establecer una alianza entre familia y escuela: la escuela y las familias necesitamos compartir, no competir. Ha sido galardonado con el Premio Magisterio 2013 a los Protagonistas de la Educación.