LOS PROBLEMAS DEL APRENDIZAJE POR COMPETENCIAS

LOS PROBLEMAS DEL APRENDIZAJE POR COMPETENCIAS

El cambio metodológico que el aprendizaje por competencias implica, no se está produciendo adecuadamente. Hay razones internas y externas que pueden explicar esta problemática. No es el tema que directamente queremos abordar. Hoy desde INED21 intentaremos enunciar tres problemas principales, que nuestra experiencia directa y la observación comparada nos proporcionan. Lo anterior no sería posible, sin la colaboración de los agentes de la comunidad educativa (docentes, alumnos, padres y administraciones) que nos exponen su trabajo de aula diario y la dificultad del mismo.

Primer problema: la inercia que acompaña el aprendizaje por contenidos de transmisión directa, no tiene una sustitución evidente para parte del profesorado. Metodológicamente no tienen herramientas para llegar a unos mismos objetivos de otra forma. Dicho de otro modo: no han recibido o se resisten a una serie de estrategias de trabajo de aula, que les permita pasar del saber, al saber hacer en una situación determinada. La consecuencia es que , aún siendo preceptivo el aprendizaje por competencias, se sigue haciendo una enseñanza tradicional, lejana de lo que se pretende legalmente.

Segundo problema: la falta de definición y consenso en el trabajo diario respecto a lo que es una competencia. Hemos recibido muchísimas quejas respecto a este problema. Al no haber muchas veces un consenso mínimo de lo que es una competencia, dentro de ella vale todo. El argumento es que la competencia es un concepto demasiado genérico,  de ahí que pierda operatividad en el trabajo de aula. Docentes dentro de un mismo departamento, departamentos dentro de un colegio o instituto, nos repiten la misma idea.

Tercer problema: la dificultad de la evaluación por competencias. Una parte importante de los docentes actuales no ven operativo evaluar por competencias. La burocratización de las rúbricas, su falta de relación unívoca entre lo cuantitativo y lo cualitativo y la facilidad de seguir utilizando pruebas tradicionales, basadas en contenidos, son argumnetos que se repiten. Un docente que para evaluar tenga que tener una multiplicidad de variables de control, sencillamente no lo hará: no puede en un trabajo de aula con treinta alumnos donde es imposible aplicar esos sistemas de evaluación. Este es el resumen de lo que vemos y nos llega a INED21.

Desde INED21 siempre hemos defendido un cambio del qué se hace en el aula, ese cambio lo hemos concretado con propuestas que están publicadas, esperando su desarrollo y aplicación: modelo DIR de selección y formación; un programa nacional o autonómico de equilibrio metodológico; programa de navegacionismo inteligente. El aprendizaje por competencias es válido, se puede y debe hacer. Pero para que sea útil y lo interiorice la mayoría del profesorado actual, deberá cumplir dos características que son necesarias en todo cambio metodológico: realismo contextualizado y operatividad para su aplicación en el aula. No se está haciendo desde esta perspectiva, de ahí ese malestar y resistencia actual.