Es muy importante que pensemos que todos nuestros alumnos son maravillosos, pero aún es más importante que ese mensaje se exprese y llegue a ellos. Tenemos que hacerles sentir personas realmente valiosas, superhéroes capaces de cambiar el mundo. En el momento en el que miramos a los niños como si fueran un auténtico tesoro, les estamos haciendo sentir que son especiales y excepcionales. Para conseguir ver a estos superhéroes y poder disfrutar de sus superpoderes hay que realizar tres sencillas acciones en el aula:

1

Mirar y escuchar

Para encontrar lo mejor de cada niño.

2

Tener ilusión y pasión

Para despertar el deseo de aprender.

3

Mostrar paciencia y ternura

Para abrazarlos (no solo se abraza con los brazos).

Cuando llevamos a cabo estas acciones ocurre lo que yo llamo  “el efecto purpurina”: cuando sacas la purpurina del bote ya no hay manera de volver a meterla, ¿verdad? Pues cuando sacas a la luz los superpoderes de tus alumnos ya no hay manera de contenerlos. Brillan y pasan de unos a otros.

Existen verbos que pueden transformar la educación y el mundo. Sin duda, dos de ellos son CREER y CONFIAR. Verbos que deberían enseñar a conjugar en todas las facultades de educación antes de enseñar a enseñar cosas para que los alumnos puedan aprobar exámenes.

Es fundamental que confiemos en nuestros alumnos, que creamos en sus capacidades de aprender y esforzarse, en sus ganas de comportarse y hacer las cosas bien. Esa confianza solo es real cuando les damos la oportunidad de actuar con autonomía, de equivocarse, de probar, de intentarlo, de rectificar. Está claro que la confianza requiere reciprocidad. No podemos pretender que los alumnos confíen en nosotros, si nosotros no confiamos en ellos. Y creo, sinceramente, que la confianza es uno de los aspectos vitales del proceso educativo.

La confianza protege, compromete, estimula, empuja

y da fuerza

Nadie quiere defraudar a las personas que quiere y que le quieren. Si queremos a nuestros alumnos y ellos nos quieren a nosotros, la motivación y el rendimiento de todos aumentará exponencialmente.

En nuestras clases podemos encontrar 10 superpoderes. No quiero decir que todos los niños tengan esas cualidades, al igual que los adultos no las tenemos; pero, a buen seguro, en un aula habitan todas ellas. Si se las hacemos ver, empezará “el efecto purpurina”. Entonces, solo tendremos que abrir bien los ojos y disfrutar del espectáculo.

Buscad en la ilustración a estos diez superhéroes:

PI: Pies Inquietos.

AC: Alegría Contagiosa.

RE: Risa Espontánea.

PI: Pregunta Ilimitada.

AD: Abrazo Denso.

CC: Corazón Cautivador.

ML: Mirada Limpia.

CSL: Creatividad sin Límites.

MA: Manos Amigas.

BA: Búsqueda Apasionada.

SUPERHÉROES 01 INED21

Hay un precepto de Sir Thomas Browne que siempre comparto con mis alumnos para hacerles ver que todo lo que buscan está en su interior y que solo hay que mirar dentro de cada uno. Os lo dejo para terminar:

“Albergamos en nuestro interior las maravillas que buscamos

a nuestro alrededor”