“… los logros más extraordinarios se deben a la colaboración en grupo, y no a individuos aislados que compiten entre sí o trabajan solos.”

Johnson y Johnson (2014, p.15)

LA-COLABORACIÓN-DOCENTE-02-Magazine-INED21

 “Tenemos que hacer algo divertido, diferente, que permita al alumnado de ambos centros educativos colaborar para la consecución de un reto… ¿Te imaginas que el alumnado fuera capaz de llegar corriendo a París de forma cooperativa y saludable?”


Así empezó todo.

Era una tarde del mes de marzo del 2012, justo antes de las vacaciones de Semana Santa. Dos docentes de Educación Física, una idea, sed de cambio, dos centros educativos y cuatro grupos de alumn@s de 3º de la ESO unidos por un reto común: llegar corriendo a París de forma saludable y cooperativa mediante la suma de kilómetros realizados por cada alumna/o. De esta manera nació nuestra primera unidad didáctica inter centros llamada “Correm cap a París”, y algo mucho más importante… una nueva forma de concebir y realizar la tarea docente: de forma colaborativa.

En este post, quisiera expresar mi visión sobre el trabajo colaborativo entre docentes, fruto de la experiencia en la implementación de diferentes situaciones de aprendizaje de forma colaborativa en nuestro grupo de trabajo.

Entendemos por aprendizaje colaborativo aquél que se construye de forma conjunta y mediante el esfuerzo de todos los miembros del grupo (Noguera y Gros, 2008).  Diferentes autores sostienen los múltiples beneficios que aporta la colaboración docente. Entre ellos, mejorar la práctica educativa, compartir conocimiento (Pérez-Mateo, 2010), romper con el aislamiento profesional (Ibarrola, 2013), crear cosas nuevas e ir más allá del mero intercambio de información (Guitert et al. 2008).

El otro día leía en un interesante post de Aula Planeta las Diez razones para aplicar el aprendizaje colaborativo en el aula [Infografía] las cuales me han parecido totalmente aplicables y extrapolables a la colaboración docente. El trabajo colaborativo entre docentes permite por ejemplo:

Crear conocimiento de forma compartida para la resolución de problemas comunes.

Potenciar las habilidades de relación social y romper con el aislamiento docente.

Reflexionar críticamente sobre la propia práctica, buscar alternativas y plantear nuevas estrategias para su mejora.

Potenciar la autoestima docente.

Aumentar la motivación e interés por la tarea docente.

De este modo, se observa como el aprendizaje colaborativo se convierte en una excelente herramienta para la formación docente.

A nivel personal, el trabajo colaborativo me ha permitido diseñar e implementar situaciones de aprendizaje que se alejan de las tradicionales unidades didácticas. Mezclar y aprovechar el conocimiento, experiencia y habilidades de cada docente proporciona un sinfín de posibilidades para la creación de situaciones de aprendizaje mucho más ricas, innovadoras y apasionantes tanto para el alumnado como para el profesorado.

De acuerdo con el ITE deben existir 4 condiciones necesarias para que se dé el trabajo colaborativo ya sea entre docentes o entre el alumnado. Son las siguientes:

1

En primer lugar, debe existir un objetivo común que suponga aprender algo nuevo como grupo.

2

En segundo lugar, debe haber responsabilidad individual. El éxito del trabajo en grupo reside en que todos los miembros del grupo se impliquen y aprendan en función de sus particularidades.

3

El esfuerzo de todos los miembros del grupo es valioso y necesario para la consecución de la tarea y el aprendizaje de todos los miembros.

4

Para que exista la colaboración es imprescindible desarrollar las habilidades sociales y la comunicación eficiente entre todos los miembros del grupo.

Para diseñar e implementar situaciones de aprendizaje de forma colaborativa con otros docentes, es muy importante (al menos en nuestro caso) el uso de las TIC y aprovechar el poder de la virtualidad. Realizar reuniones virtuales vía Skype o últimamente vía Hangouts nos permite romper las barreras espaciales, optimizar el tiempo, tomar decisiones conjuntamente y mantenernos en contacto sin habernos de desplazar. Durante este curso, una de las novedades que estamos utilizando para el trabajo colaborativo de nuestro “departamento virtual de Educación Física” es el uso de los grupos de WhatsApp. El uso del WhatsApp nos facilita el intercambio rápido e instantáneo mediante texto, imágenes o videos, de lo que va sucediendo en nuestras clases a lo largo de las situaciones. La verdad es que nos sirve de gran ayuda, ya que nos permite realizar el seguimiento real de las situaciones en los distintos centros, así como compartir ideas y sugerencias de mejora sobre las tareas que vamos implementando en nuestro día a día. A continuación, a modo de ejemplo, muestro uno de los mensajes recibidos en el grupo:

Son las 9.05 de la mañana y suena un WhatsApp en el móvil. Un profesor dice: “Team, he aplicado el recurso de autocontrol de la ira y ha triunfado, muy buenas las reflexiones del alumnado”. Otro profesor responde: “genial…vamos avanzando. Gracias por el feedback”.

De este modo y reflexionando sobre todas las experiencias que he realizado de forma colaborativa hasta el momento, puedo afirmar que la colaboración docente me ha permitido:

1

Aprender de y con otros compañeros.

2

Un mayor esfuerzo y dedicación a la hora de diseñar y preparar situaciones de aprendizaje.

3

Sentirme “acompañada” y apoyada ante la resolución de situaciones y problemas.

4

Ilusionarme y motivarme por la implementación de nuevos proyectos.

5

Romper con la monotonía, salir de la zona de confort y arriesgarme a probar nuevas estrategias de enseñanza y aprendizaje.

6

Compartir retos y crear nuevo conocimiento curricular para mejorar la tarea docente.

7

Despertar el sentimiento de pertenencia e identificación con el grupo.

8

Avivar el afán de superación y mejora de la tarea docente.

9

Reflexionar y analizar la propia práctica y buscar estrategias para su mejora.

LA-COLABORACIÓN-DOCENTE-01-Magazine-INED21

Finalmente, el hecho de trabajar de forma colaborativa con otros docentes significa mucho más que diseñar una situación de aprendizaje e implementarla en diferentes centros educativos. Significa un nuevo modo de ver, vivir, hacer y sentir la docencia. Una forma de desarrollar la tarea docente “en compañía”, probando, equivocándonos, mejorando, reflexionando, emocionándonos, creciendo profesionalmente (Romeu, 2011) y sobretodo, aprendiendo… de forma conjunta.

Para acabar, quisiera agradecer a mis compañeros de “departamento virtual de Educación Física” Carles González (@xals66), Carles Zurita (@carleszurita), Lluís Almirall (@llalmirall) y Montse Guitert (@montseguitert) el esfuerzo depositado en el diseño e implementación de diferentes situaciones de aprendizaje colaborativas. Sin ellos… esta apasionante aventura educativa no sería posible.

Seguiremos…


Referencias