LA ALIANZA DE LA EDUCACIÓN “EN ABIERTO”

LA ALIANZA DE LA EDUCACIÓN “EN ABIERTO”

La voz “abierto” (open en inglés) presenta un amplio espectro de  significados. Tal es así que los diccionarios Oxford en línea no recogen menos de veinte posibles acepciones para la entrada open. Por tanto, no es de extrañar que nos encontremos con esta misma palabra en una gran variedad de contextos. Ahora bien, en el caso de que “abierto” se use en combinación con otras palabras (como es el caso de la expresión Recursos Formativos Abiertos o Recursos Formativos en Abierto), forma entonces parte de un “término técnico” o “tecnicismo”, y desarrolla un significado bastante específico para ciertos grupos de hablantes.

Cuando se usa entre los miembros de la comunidad educativa, es ampliamente aceptado que “abierto” significa: 1) ‘gratuidad y acceso libre’ y 2) hace referencia a ‘permisos de uso libre en relación a los derechos de autor (copyright)’; como aquellos que se articulan al amparo de las licencias Creative Commons (o ‘Licencias de Atribución de [Bienes] Comunes Creativos’). Así, por ejemplo, el Departamento de Educación de Estados Unidos ofrece una definición de “Recursos formativos en Abierto” (Open Educational Resources) en su Plan Nacional de Educación Tecnológica (p. 56):

“Los Recursos Formativos en Abierto –OER por sus siglas en inglés– son los recursos para la enseñanza, el aprendizaje y la investigación que residen en el dominio público o han sido publicados bajo una licencia de propiedad intelectual que permite su difusión, su acceso y su reutilización –incluso con fines comerciales–; así como la colaboración entre diferentes agentes educativos. Estos recursos son un elemento muy importante de una infraestructura para el aprendizaje”.

A pesar de que existen docenas de definiciones sobre los “Recursos Formativos en Abierto”, que enfatizan y subrayan diferentes matices, todas coinciden en las características comunes de:  1) gratuidad y acceso libre y 2) permisos de uso libre en relación a los derechos de autor (copyright); como aquellos que se articulan al amparo de las licencias Creative Commons. (Si te interesa este tema en concreto, puedes revisar el artículo de Wiley, Bliss y McEwen en el que se examinan esas definiciones con más detalle. Así, cuando “abierto” se combina con otras palabras para crear expresiones técnicas del contexto educativo, como “acceso libre” (Open access) o “información en abierto (i.e.: ‘libre’)” (Open data), la palabra “abierto” conserva este significado básico y dual (1 y 2) que acabamos de esbozar.

De esta manera, del mismo modo que la expresión “abierto” (Open) ha ido ganando popularidad entre la comunidad de hablantes; se presenta como inevitable el hecho de que los usuarios comiencen a hacer un mal uso del término o de que, deliberadamente (por mor de intereses comerciales), lo malinterpreten. He encontrado ejemplos de la expresión: “Lavado abierto” (o “Lavado en abierto” –Openwashing, en el inglés original–) en el pasado, pero Audrey Watters lo define con la extensión propia de un tweet:

“Lavado en abierto (Openwashing): n., tener una apariencia de código abierto y de licencia para fines de marketing, cuando, de hecho, se siguen prácticas de empresa privada”.

Así que, con una mezcla de tristeza y frustración, vi lo que Brian Lamb llamaba “Una gran innovación en el Openwashing. Ergo, ¿qué fue lo que llevó a Audrey a decir que la Educación en Abierto había perdido el sentido en el momento presente?

“La Alianza de la Educación en Abierto” (The Open Education Alliance) es una nueva industria de empresarios y docentes que vela por “reducir la brecha” entre la necesidad de competencias que demanda el conjunto de los empresarios y los conocimientos que las universidades tradicionales profesan ex catedra.

Con un nombre como ese, ha de ser buena, ¿verdad?… Analiza el nombre por un momento: “La Alianza de la Educación en Abierto”, e intenta averiguar a qué se dedica esta Alianza. Adelante, te espero…

Quizá hayas supuesto que:

  • Promociona y usa recursos formativos abiertos
  • Promueve y usa el acceso libre a la investigación académica
  • Promueve y usa la información libre para impulsar a los alumnos a mejorar su aprendizaje mediante análisis
  • Promueven y usan sistemas operativos de software libre

¿Crees que ya lo has descubierto? En palabras del archiconocido Willy Wonka: “¡Mal, señor, MAL!… ¡No has pillado nada!” No obstante, creo que ha sido muy injusto preguntar, porque era una pregunta trampa (de todas formas no hay nada “abierto” en la Educación en Abierto).

Si la gente permitiera a todo el mundo ver sus vídeos y leer sus materiales de forma gratuita (sin garantizar los permisos de licencia 4R como aquellos que podemos encontrar en las licencias CC BY) harían que Udacity y sus compañeros merecieran el nombre de “Alianza de Educación en Abierto”, y que la CNN y la BBC presentaran las “noticias de la Educación en Abierto”, y que Pandora y Spotify distribuyeran la “música de la Educación en Abierto”. A pesar de que cada uno de estos servicios es útil y valioso, definitivamente ninguno de ellos puede ser correctamente descrito con el marbete de “abierto”, ni siquiera la “Alianza de Educación en Abierto”.

Es hora de  llamar a estas falsas iniciativas “en abierto” como de verdad se llaman. Es hora de que nos alcemos y protejamos el nombre y la idea que son de crucial importancia para nosotros; y que han de servirnos para mejorar la accesibilidad, la calidad y la equidad de la educación en todo el mundo.

Si necesitas un término útil y sutilmente peyorativo para describir las falsas iniciativas “en abierto”, te recomiendo encarecidamente la palabra “Fauxpen”:

Faux en francés significa ‘falso’, así que Fauxpen significa ‘falsa apertura’.

Los ejemplos de cómo se debería usar apropiadamente esta palabra incluirían a “la Alianza de Educación Fauxpen”.

Como es obvio, resulta a todas luces insuficiente, reivindicar el concepto al que nos venimos refiriendo tan solo desde el punto de vista lingüístico; esto es, en lo que respecta al término y a todo lo que significa para nosotros. De esta manera, si “en abierto” (Open) es definido con corrección por alguien ajeno a nuestra colectividad, habremos de encontrar la causa en el hecho de que los que han malinterpretado el término han dado lugar a un fenómeno en el que, quizá, nosotros ni si quiera habíamos reparado. Entonces, ¿Qué hemos hecho con la expresión “en abierto” (Open)? ¿Qué iniciativas que usan apropiadamente Open propondrías para ser leídas, en lugar de la Alianza de Educación Fauxpen? ¿En qué iniciativa has participado tú, que muestre al mundo el verdadero poder del concepto Open?

No podemos limitarnos a la queja, tenemos que pasar a la acción. Con toda probabilidad, si estás leyendo este post, es que estás trabajando duramente en una iniciativa “en abierto”, aunque, posiblemente, no reconocida. Gracias por tu increíble –aunque quizá olvidado– trabajo. Sigamos acrecentando la genialidad de lo que hacemos. Con el tiempo, si nuestro trabajo habla por sí solo, el mundo irá recuperando la idea…