Creo que estamos viviendo

una educación con exceso de futuro

No debería sorprendernos, porque cada vez hay más personas con ansiedad, estrés…y cómo se llega a esto, por un exceso de futuro. Nuestra mente, esa que quiere tenerlo todo controlado, que no se encuentra nada a gusto en el presente, en el aquí y ahora, necesita futuro.

Necesita ver las cosas bajo control, vivir en el por si acaso, tratando de adivinar y poner imágenes, colores, diálogos, formas a todo lo que está por venir, para así vivir “seguros”, “tranquilos”.

Qué paradoja, ¿no?

Vivir mirando al futuro para que cuando llegue estemos preparados, es una mirada hacia lo que está por venir, siempre hacia ese futuro que nos empeñamos en construir como nosotros “creemos” que va a ser y mientras tanto, se nos escapa el hoy, el presente, el ahora, la vida.

¿EDUCANDO EL FUTURO?

¿Cuántas veces hemos oído eso de que estamos educando el futuro? Que hay que educar a los niños y niñas para que estén preparados para el futuro (básicamente, que parece que es el importante, el laboral) y en esa preparación, como padres y madres, ante la incertidumbre de no saber qué pasará, les apuntamos a clases extraescolares de aquello que sabemos que les va a ser útil para el futuro, aunque como no lo tenemos claro, irá a inglés por supuesto, robótica (que esto de las tecnologías es el futuro), chino…

Y, mientras tanto, en los colegios, en infantil, van deprisa para que cuando pasen al siguiente ciclo, a ser posible sepan ya leer (así ya están preparados en primero de primaria), cuando llegan a primero de primaria se les va preparando para los exámenes que tendrán en tercero, después para los que vendrá en sexto… y así hasta el bachiller donde todo un curso irá en torno a un examen, el EXAMEN, ahí te la juegas.

Y en vez de poner nuestro foco en educar, en mirar al niño/a, en acompañarle para que esos conocimientos se vayan afianzando, en vez de brindarle el espacio para que pueda conocerse, sentirse, porque si esto es sólido lo demás vendrá de forma mucho más calmada, sólida, con foco, con sentido…en vez de esto, ponernos el foco en que pase esas pruebas, los exámenes, controles del cole, en la búsqueda de resultados inmediatos, en preparar para aquello que “dicen los expertos” que será el futuro.

Y con la mirada siempre puesta en el mañana,

se nos pasa el hoy, el presente

Mis hijos, nuestros alumnos/as no son nuestro futuro, son nuestro presente, son hoy, SON. De todas esas competencias que al final son valores que hoy están en alza en nuestra sociedad, no tenemos ni idea si les servirán en el futuro. Porque por mucho que nuestra mente se empeñe en predecir lo que vendrá, no sabemos lo que vendrá, no tenemos ni idea de lo que nuestros niños y niñas tendrán que vivir, porque cada uno/a vivirá su camino, su presente todo el tiempo. Y así veo una sociedad y una educación que se empeña en controlar, en preparar para lo que intuye aunque no quiere ver:

Que no sabe

y se olvida de SER, de estar, del instante

El futuro es incertidumbre, la vida es incertidumbre. Y podemos vivir esa incertidumbre desde el miedo, el exceso de control, la falsa seguridad o podemos empezar a fluir, bailar con ella, confiar. Cambiar el prepararnos para el futuro por pre-pararnos para vivir el instante, el hoy, para acompañar a mis hijos, hijas, alumnado, hoy, ahora. Sólo así puedo verles, sentirles y acompañarles a que salga su motivación, su talento, su brillo.

UNA EDUCACIÓN QUE CONECTA

¿Qué tal si comenzamos a vivir una educación que conecta más con el ser, contigo, con el aquí y ahora? ¿Y si enseñamos a nuestros niños y niñas a sentirse, a tomar decisiones y gestionar sus vidas desde la coherencia, el autoliderazgo, si atendemos a sus púlsar, a sus necesidades, si les enseñamos a creer y crear sus sueños, a tener sus propias ideas, a vivir y aprender no porque vaya a prepararles para el futuro, sino porque es algo disfrutado y vivido en el presente?

Sólo existe el ahora, este momento. Cuando eres capaz de vivir cada vez más conectado con ese sentir, contigo, la vida comienza a fluir, confiamos, hacemos y actuamos desde otro sitio, somos mucho más eficientes, auténticos, creativos. Porque la creatividad, esa que nos ayuda a crear, a avanzar, surge de la conexión con nosotros mismos/as.

PRESENTE

Y así comenzamos a entender que la vida no es esfuerzo y control, ni se vive en el futuro, sino que cuando estamos en el aquí y ahora, fluimos con la vida y todo es mucho más sencillo, todo encaja y sigue su ritmo. Y así no empieza a importar bastante poco el futuro, empezamos a vivir lo único que hay: PRESENTE.

En el aquí y ahora podemos acompañar a nuestros niños a que descubran sus púlsar, sus pasiones, su talento, a que sigan ese propósito que les hará brillar, SER. Pero antes tenemos que aprender a vivir en el presente, a ser autorreferentes, a escucharles(me), a sentirles (me)… a vivir aquí y ahora.

¿Dónde si no?

No existe otro lugar, tan sólo aquí y ahora

El guerrero pacífico: «Soy este momento».

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Divulgadora y formadora. Diseño e imparto conferencias y programas dirigidos a padres, madres, profesorado sobre inteligencia emocional y desarrollo personal. Forma parte del equipo Aprendemos todos, un proyecto que nace del deseo de redefinir una nueva forma de ver y educar al niño, donde juntos, padres y profesores puedan aprender el maravilloso oficio de educar a un niño, para que se convierta en el ser humano único y maravilloso que puede llegar a ser. Locutora en Vitaminas para el Alma, de Radio Evolución Burgos. Un espacio para compartir píldoras de emociones, educación y todo aquello que sale del alma.