El currículum escolar NO está mal en sí mismo, es su carácter de haber sido determinado por el político de turno, y la imposición de ser enseñado lo que lo hace un estorbo al desarrollo. Como ya sabemos, enseñar NO es aprender; pero imponer qué se enseña impide que uno adapte lo que aprende a sus talentos, ritmos de aprendizaje, conocimientos previos, formas, etc. En cambio, teniendo más flexibilidad, o disponiendo de escuelas, que determinen su propio curriculum, y den la opción a los padres de elegir una opción u otra; con distintas estructuras, programas de aprendizaje de habilidades a desarrollar y conocimientos a adquirir que se clasifican como necesarios, y otras de categoría muy importante pero no necesarios, los padres pueden juzgar, hablando y escuchando al niño, qué cosas le funcionan, qué no le funciona, qué le interesa, qué no, lo dice por librarse del deber y jugar, o habla con cordura y responsabilidad.

Escuchar a los niños es

fundamental

El currículum escolar está lleno de materias que NO sirven, y aquí voy a exponer 3 razones de por qué el currículum escolar tal como es actualmente es un error.

CURRÍCULUM-ESCOLAR-INED21

I

La primera razón de por qué el curriculum actual es un error, es porque hoy vivimos en un mundo donde “aprender ingentes cantidades de información sin un fin concreto” no tiene valor. Hoy el conocimiento está en todas partes, y accesible enseguida, hoy lo que cuenta es desarrollar habilidades, destrezas, cualificaciones profesionales, saber hacer. Aprender a pensar, aprender a validar la información. Cosas que sirvan para la vida. Puedes aprender muchos conocimientos, pero aplicados a un fin concreto.

II

La segunda razón es que es una estupidez estudiar cosas que no te sirven, porque lo que no vayas a usar, lo vas a olvidar. Este es un sencillo principio, con importantes implicaciones, que, sin embargo, mucha gente obvia, incluso cuando se lo cuentas. Nuestro cerebro olvida lo que no usa, aprender algo para no usarlo es una tontería.

III

La tercera razón, es que la diferencia entre aprender algo en lo que estás interesado, y algo en lo que no lo estás, es, en valores porcentuales, la que hay entre una efectividad del 100% –cuando estás interesado– y una efectividad del 5%, o nula, cuando no estás interesado. Esto es algo variable según cada persona, hay personas a las que les cuesta más realizar algo para lo que no están interesadas (motivadas) o que, simplemente, no ven el sentido que tiene; otras personas, en cambio, ponen su “chip” en modo “hay que hacerlo” y les resulta fácil. De cualquier manera, el peligro del “hacer algo porque hay que hacerlo” suele derivar en una mentalidad anclada a la rutina, que no cuestiona las cosas, y acaba haciéndolas sin razón, ni sentido. Pensar es la primera “actividad” que debe promover la educación, como uno de los hábitos más valiosos. De otro modo, un sistema educativo basado en la imposición de “estudiar cosas”, en cuyo currículo tantas materias no sirven para nada, ha de derivar hacia un modelo de pensamiento:

Una mentalidad de

“nopensar”

Luis Riesco
Tengo 25 años, hace 2 años vine a Inglaterra para aprender inglés. Trabajo en un restaurante para mantenerme. Estudio y escribo en mi tiempo libre. Soy un defensor de la justicia, de la libertad y la cualidad del hombre como soberano de sí mismo. Estoy llevando a cabo un proyecto de investigación sobre los problemas del sistema educativo, de entre lo que estudio temas de ética, valores, motivación, aprendizaje, cerebro, economía, y algunos otros. Para mí la experiencia en el colegio fue una experiencia inservible, no me sirvió de nada el colegio, porque los métodos y técnicas allí impuestas no servían para las capacidades de mi ser, ni los métodos de aprendizaje que me convenían. Con 20 años me di cuenta de que me encantaba la sabiduría, me encantaba reflexionar y buscar la verdad. Me interesan cuestiones de la vida y del ser humano. Comencé a dedicarme a la reflexión y la sabiduría para encontrar respuesta a muchas preguntas que me inquietaban. Y cuando vi los problemas del sistema educativo, que sigue basado en los mismos principios erróneos que cuando yo estuve, y que cada vez se palpa más la necesidad de cambios, decidí ponerme a escribir todas las ideas que tenía sobre ello.