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EDUCACIÓN DE ADULTOS

La formación de adultos se mueve. Poco a poco va haciéndose un hueco y reivindica su lugar en la educación. Prueba de ello es la celebración este inicio de año de dos citas —una en Madrid y otra en Cerdanyola del Vallès— que no coinciden por poco, pero comparten el mismo objetivo: hacer visible el trabajo de los centros de adultos. Tanto la de Madrid como la de Cerdanyola del Vallès son la evidencia de que, a pesar del ostracismo al que la somete el sistema educativo en este país, hay vida más allá del fracaso escolar, muchas ganas, ideas y proyectos. Hay, pues, presente y futuro para la educación de adultos.

El presente lo representa la I Jornada de Buenas Prácticas en Educación para Adultos (BBPPAdultos), celebrada el pasado día 10 de febrero. Y tuve la gran fortuna de vivirla en directo. El compañero Diego Redondo organizó un evento “raro”, dado que es poco frecuente una dedicación exclusiva en un “sarao” de este tipo a la formación de adultos en este país (España). Bien por él y por toda la organización de la jornada, la cual tuvo lugar en el Centro Regional de Innovación y Formación Las Acacias (CRIF Las Acacias).

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Hay vida, más allá del fracaso escolar

Por lo que respecta al contenido, me sorprendió mucho. Lejos de encontrarme con unas charlas terapéuticas para hablar de lo mal que nos trata Educación, de lo ninguneados que nos sentimos por la comunidad educativa, de lo difícil que es sobrevivir año tras año, del poco apoyo económico, de la inestabilidad de la plantilla o de la poca formación que se propone a los profesionales que trabajan con adultos, la programación sacaba pecho por el trabajo que se realiza en los CEPA de Madrid y reivindicaba el valor de estos como educación innovadora y de calidad.

Por ello, y después de lo visto y oído en las BBPPAdultos, saco algunas conclusiones que me gustaría compartir:

En los centros de adultos se genera innovación educativa

Sólo hay que ver el proyecto #mapatic, surgido del CEPA Sierra Norte en colaboración con el CFA Palau de Mar y el CFA Dolors Paul. O también la importación de buenas prácticas educativas de Finlandia -el país de las maravillas en educación- por parte del CEPA Colmenar Viejo, el gran trabajo de comunicación en red con el entorno social del CEPA Villaverde y las propuestas entre centros como un concurso de lectura en voz alta, un certamen literario… ¡Hasta una liga de fútbol!

Las personas que están por encima de “la cadena de mando” educativa deberían tener más conocimiento (y sensibilidad) sobre la educación de adultos

De este modo entenderían las demandas de los profesionales que nos dedicamos a la formación de adultos. En Madrid, por ejemplo, esto es envidiable, ya que la presidenta de ADEACAM, Amparo Azorín-Albiñaña López; y el jefe de la Unidad Técnica de Educación de Personas Adultas y Atención a la Diversidad de la Subdirección General de Centros de Educación Secundaria, Gonzalo Toraño Olivera, tienen un pasado vinculado con la formación de adultos. No extrañaron, entonces, sus palabras en el acto de clausura de la jornada. Por un lado, Azorín-Albiñana insistió en la necesaria introducción de las TIC en el aula y también en la formación de los profesores, así como en equiparar la educación de adultos con el resto de formación educativa en TODO. Por su parte, Toraño animaba a los asistentes a que soñáramos con cambiar nuestro centro gracias a proyectos innovadores y trabajo en red entre centros de adultos. Esta es, sin duda, la asignatura pendiente.

“No conocemos lo que hace el centro de al lado”

Demoledoras palabras de José Cuerva Moreno, director del CRIF Las Acacias, que participó en el acto de clausura de la jornada. Pero no eran para nada palabras de reproche. Lo cierto es que el objetivo de Cuerva era todo lo contrario: animó a crear una red coordinada de centros para colaborar en proyectos, actividades, sistemas de organización, etc. La realidad de los centros de adultos no siempre se afronta del mismo modo. Por tanto, la diversidad de soluciones y recursos a problemas comunes puede ser muy amplia y debería ser compartida. Es así como se pueden enriquecer también las experiencias para el alumnado y las buenas prácticas docentes entre centros vecinos.

En resumen, en Madrid tienen bastante claro el camino a seguir. Están haciendo una gran labor de presente. Aunque, como diría el poeta Miquel Martí i Pol, “tot està per fer i tot és possible”. En ese sentido, el presente debe servir para iluminar el futuro. Y éste pasa por Cerdanyola del Vallès. En esta ciudad barcelonesa se celebrará el día 4 de marzo la I Trobada d’Educació de Persones Adultes, organizada por el Institut de Ciències de l’Educació (ICE) y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). No sé si el nacimiento de esta jornada habrá tenido que ver con la celebrada en Madrid. Sea como sea, es una muy agradable coincidencia. Y tanto una jornada como otra deben escucharse mutuamente para encontrar puntos de contacto y de encuentro a favor de la mejora educativa para adultos.

Por este motivo, me gustaría pedir algunos deseos que espero puedan cobrar forma a partir de la celebración de estas dos citas:

1

Creación de una amplia red que coordine y dinamice los centros de adultos de todas las comunidades autónomas.

2

Potenciación de la colaboración entre centros de adultos para llevar a cabo proyectos, propuestas de mejora educativa, intercambio de experiencias, resolución de problemas comunes, etc.

3

Organización de una jornada estatal de educación de adultos.

4

Equiparación de la educación de adultos con el resto del sistema educativo en todos los aspectos.

5

Petición de una mayor inversión en los centros de adultos para llevar a cabo proyectos y propuestas innovadoras.

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La educación de adultos se mueve

Todos estos deseos tienen como objetivo iniciar un proceso para hacer visibles las ideas innovadoras de los profesionales que trabajan en la formación de adultos en España. Hay que conectarse, hacerse notar, trabajar en red con proyectos que aporten cultura al entorno y conocimiento de otras realidades del país.


Esperemos, pues, que la educación de adultos siga moviéndose, que el presente revitalice el futuro con ideas, necesidades y sueños. Así, la educación de adultos ganará prestigio y su lugar definitivamente en la educación para toda la vida. Con innovación, profesionalidad y un porvenir prometedor.